24.01.2020 Un equipier con historia: Hugo «Pelé» Viera
Por Rodrigo Guillén
41 años de actividad, varios clubes, muchas selecciones, una sola manera de trabajar: atenderlos a todos por igual. Esa ha sido su vida, que si bien ha pasado por otras instituciones se sabe que su corazón lleva el «rojo» dentro, el de su amado Club Atlético Estación.
15 jaboneras, toallas, bermudas, calzas, medias y un sinfín de artículos ha tenido alojadas en su casa hasta que el dueño aparece. Jugadores despistados, «algunos hasta los zapatos han dejado» dice por ahí el reconocido Pele.
La charla tuvo idas y vueltas en el tiempo, anécdotas una y mil, recorrimos con la memoria diferentes canchas, partidos y jugadores, pero siempre con esa alegría característica de un tipo que le ha dado su vida al fútbol minuano.
Conocedor de los vestuarios del interior como pocos, «en Pan de Azúcar es complicado trabajar, te cierran la reja del vestuario y se complica viste que cuando te piden algo los jugadores tenés que andar pidiendo para que te abran», señaló con una sonrisa en su cara.
«El otro día (partido Zona Oeste 1 – Lavalleja 0 copa de selecciones 2020), el hombre que tenía que abrirme era un macanudo bárbaro, ahora pobre me daba cosa llamarlo que me abra, no había tenido una buena jornada y estaba dormido», comentó entre risas.
Con los jugadores
Pele es un tipo sin maldad, que trata por igual a los jugadores juveniles como mayores, que en más de una ocasión se llevó alguna «picha» a su casa para lavarla por más que no correspondía, pero que a la vuelta tenía un reconocimiento de ese jugador o ese plantel.
«Este año lo mismo de siempre, por ejemplo Mezoña, Espino, Pérez, botijas que no me conocen para nada y me tratan como si me conocieran de toda la vida, son tipos fantásticos todos, eso para mí es lo más hermoso, el trato que siempre tanto en clubes como las selecciones me han dado», mencionó. Cuando lo cuenta, se le ven sus ojos llorosos de emoción, demostrando que más allá de lo que gane por lo que hace, realmente se entrega al mil por ciento de corazón con su actividad.
«A mí me pasan suplentes y titulares, ahí agarro la bolsita con el número que es y cuando llegan al vestuario ya la tienen cada uno, chalecos verdes para los titulares y naranjas para los suplentes. No es como antes que venían y te dejan todo así nomas, ahora cada uno tiene su número con su bolsita y te la dejan ahí armadita y después me las llevo para lavar», describió.
De fútbol, opina poco, para él siempre el equipo que presentamos es el mejor, porque su buena vibra siempre está presente en forma positiva con los muchachos. «A mí no me molesta para nada llevarme alguna prenda más para casa y lavarla, si lavo 18 que me va hacer lavar 19 – dijo riendo – Siempre cuando dejan algo me lo llevo y al otro día entro averiguar de quién es», explicó. «El otro día, te cuento una, Espino, se cambió dos veces y dejó una bermuda, no se acordó más. Llegó al día siguiente al entrenamiento y se la di, estaba como loco», recordó.
Lo digo con propiedad, porque tuve la suerte de que esté como equipier en una selección juvenil que integré, además de compartir mi último año como futbolista en Estación, «Pelé» Vera es un gran tipo, querido por todos, siempre bien dispuesto a ayudar en lo que sea, por eso se ha ganado el respeto de un vestuario, por eso más allá de la diversidad de jugadores que pasan en una selección donde muchos no lo conocen, él con su forma de ser, de cuidarlos en lo que es la vestimenta, se lleva el máximo respeto y cariño de todos.
«Un día me llevé una prenda de este muchacho», comentó mientras hacía memoria, «que jugaba en Lito y ahora en Lavalleja…. El Nani Pérez, un día me le llevé una ropa que dejó y se la devolví lavada, cuando me miró le dije calladito la boca, no se podían enterar los demás que le había lavado unas cosas……A los pocos días a la fuerza me puso plata en el bolsillo, yo no quería porque lo hago con amor…», recordó con una sonrisa.
Sin duda que a este tipo de personas hay que reconocerlas, por su trayectoria, por lo que le dan a la selección, son esos que no se ven, pero que muchas veces con su forma de ser mantienen la unidad en un equipo…..este es para mí un simple homenaje que le puedo hacer desde estas páginas, ya que la nota la hice sin la grabadora, hace unos días en un encuentro casual en la calle. Pero sus palabras, sus historias y su forma especial de sentir lo que hace por un club o una selección, hicieron que la nota la llevara grabada en mi cabeza para hoy estamparla en nuestras páginas.
