07.06.2021 Las críticas al Estadio en tiempos de redes y periodismo a distancia

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Así estaba el campo de juego del J.A. Lavalleja antes del partido. Las imágenes del después han tenido amplia difusión

El campo de juego del Estadio «Juan Antonio Lavalleja» fue el blanco de críticas de todo calibre en la jornada sabatina, tras haberse exhibido su imagen para todo el país a través de la emisión de Tenfield.

En redes, los comentarios abarcaban un sinfín de conceptos, muchos de ellos descontextualizados, excesivos y hasta rozando lo chabacano. Es fácil quedarse en el «que desastre la cancha» cuando se ve la toma general y hay un reducto en malas condiciones. Había pasado algunas horas antes con el Estadio de Plaza Colonia, el Prandi de Nueva Helvecia.

Lo que sucedió en nuestra ciudad es sencillo de explicar. Llovieron más de 120 milímetros en pocas horas y mientras muchos caminos estaban cortados porque muchas corrientes de agua estaban fuera de su cauce, el campo de juego del Estadio lucía con un verde gramado notable, pero con mucha agua debajo del césped.

El inconveniente es que el «Juan Antonio Lavalleja» no posee un drenaje adecuado para situaciones como estas, entonces el agua que cae y que queda en el campo de juego, no tiene por donde irse. Queda allí y hace de que, con el correr de los minutos y el transitar del campo de los deportistas, su presencia se transforme en barro, que de a poco comienza a remover el césped y lógicamente todo se torna más pesado y desparejo en cuanto al tránsito de los jugadores y del esférico.

Quienes no lo vieron previamente y solo accedieron a la imagen televisaba, se quedan con la crítica fácil, la del desastre, adosada con la del amateurismo, o la frase «tenía razón Yacob» en referencia al argentino que pasó por Nacional y al regresar al fútbol de su país dijo que en Uruguay, el fútbol estaba 50 años atrasado.

En tiempos de redes sociales, esto es más común. Cualquiera tiene a disposición una cuenta en una red y allí puede manifestar lo que se le antoje, por disparatado que sea. Y a diferencia de tiempos anteriores, donde la calificación y el respeto por las opiniones estaban contextualizadas, ahora todo es válido, incluso el disparate más grande que surge sin asidero alguno.

Del aficionado en general no podemos fustigarlo. Son «las reglas de juego» y así funciona esto de las redes. No en vano las fake news son motivo de estudio para quienes se forman hoy día en esta profesión.

Eximo a los entrenadores del juego, Marcenaro y Biaggio. Sus consideraciones pueden ser compartidas o no, pero lo expresaron desde el perjuicio que generó el estado de la cancha a la planificación que habían efectuado del partido.

De quien sí molesta es de los comunicadores / periodistas, que en su tarea a distancia, se quedan con «la fácil» de abrir juicio exclusivamente por lo que ven en televisión. Seguramente no todos tengan la posibilidad, en la inmediatez que los tiempos de hoy demandan, de contactar con Bernaschin, el encargado del Estadio o de hacerlo con el Ing. José Rojas, Director de Desarrollo Agropecuario de la comuna. Pero qué bueno sería, que le permitieran a quienes están trabajando permanentemente allí, volcando su mayor esfuerzo, dar su versión de los hechos, explicar por qué la cancha estaba de esa forma y por qué no había manera de mejorarla, así se jugara el sábado, como sucedió, o si el espectáculo se trasladaba al domingo, donde se presumía que podía ser peor el estado de la cancha, producto de que el agua ya se transformaría en barro y desde antes de jugar ya estaría intransitable.

¿Qué saben de nuestro Estadio quienes tanto lo criticaron? Seguramente muy poco, tanto como lo que trataron de informarse al respecto antes de abrir juicio. Si supieran que el drenaje del Estadio está inoperante, seguramente su consideración tendría otro tenor. Pero eso no importa. En estos tiempos tiene más valor subir la foto y adosarle la crítica desmedida.

No corresponde generalizar. No son todos los casos los que encuadran en esta situación que manejamos, pero lamentablemente sí la gran mayoría.

¿Tienen claro qué inversión y qué tiempo insume confeccionar un buen drenaje para el campo de juego? Seguramente no.

Mientras aguardábamos por Fernando Falce para su recorrida de la cancha, una hora antes del partido, conversamos junto con el colega Adrián Trabadelo que trabajó para la emisión televisiva de Tenfield, con el Ing. Rojas que estaba en la pista de atletismo del Estadio y lo consultábamos por detalles de un eventual trabajo para que la cancha cuente con un drenaje que permita que muchos mm de lluvia en poco rato se vayan de la superficie.

Remover toda la cancha hasta 50 cm de su nivel actual, sacar toda esa cantidad de césped y tierra, para luego, desde allí, colocar distintas capas de piedra, arena y luego tierra y césped, con otros detalles importantes, forman parte de una movida que implica invertir mucho dinero y un buen tiempo. Hoy no se dispone de ninguna de las dos cosas, entonces, sabedores de eso, se puso a punto la cancha, con las herramientas disponibles, situación de la que nos actualizó en su momento, hace unos meses, el profe Alzugaray, cuando en conferencia de prensa se manifestó al respecto.

Aún informándose, el campo de juego iba a ser objeto de críticas, por cuestión lógica. Pero con motivos, las consideraciones seguramente serían otras. 

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