26.08.2021 196 Aniversario de la Declaratoria de la Independencia

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La Plaza Libertad fue testigo de un nuevo acto por la Declaratoria de la Independencia organizado por el Comité Patriótico encabezado por Lydia Araujo. El acto que se realizó en la mañana del pasado miércoles contó con las principales autoridades departamentales, Escuela Nº1 y Nº2, además se hicieron presentes los representantes nacionales del departamento como lo son la Diputada Alexandra Inzaurralde y el Diputado Javier Umpiérrez. El acto tuvo la tradicional ofrenda floral y las palabras alusivas por esta fecha estuvieron a cargo de la Presidente de la Junta Departamental de Lavalleja Dra. Gabriela Umpierrez.

PALABRAS EN LA FECHA DE NUESTRA INDEPENDENCIA

Umpiérrez realizó un recorrido por nuestra historia, en un discurso que repasó gran parte de los acontecimientos importantes para que se dé, hace 196 años atrás este hecho histórico.

EL DISCURSO

«Constituye un grato honor y un desafío estar aquí, en este lugar, custodiada por la sagrada presencia del General Lavalleja, convocada a rememorar los sucesos de un día como hoy, un 25 de agosto, pero de 1825.

196 años han transcurrido desde aquel día que, al decir de los bardos, «trae a la memoria, de gloria, un laurel».

Gloria que se fortalece cada vez que evocamos los hechos, el contexto y los hombres que en ellos participaron.

San Fernando de la Florida es el laurel que cristalizó los denuedos de aquellos centauros, ahítos de libertad que con Artigas se cubrieron de gloria en Las Piedras y de eternidad en La Redota, y, con Lavalleja en la Agraciada, rompieron las cadenas del ostracismo de un lustro sombrío e infame, siendo los redentores al decir de Zorrilla de San Martín que retornaron a estas tierras «Entonando sus bélicos cantares».

San Fernando de la Florida es el crisol donde aquellos hombres, herencia viviente del legado artiguista, en medio de una situación dramática e incierta, tienen el coraje y la visión de amalgamar idea y acción, que se entrelazan y fortalecen constituyéndose en cimiento sólido de la empresa que un amanecer de abril resurgiera en el arenal de la Agraciada. La inmortal Cruzada, así llamada, desde aquel abril fue tomando forma, fue primero aquel puñado de arrojados valientes que, convocados por el llamado del ideal, desafiando al imperio, desenvainaron espadas y ofrecieron su vida a la Tricolor Bandera. Luego fue el despertar de un pueblo adormecido, que, tomando las armas, respondió con renovados bríos a la arenga irrenunciable que Lavalleja y los suyos arrojaron desafiantes ante el trono del imperio.

La Revolución ya desatada exigió de los hombres coraje en el campo de batalla y visión para organizar los pueblos liberados, tiempo de extremas vicisitudes donde la espada y la pluma se cruzaban, las espadas batían a duelo para que las plumas pudieran escribir la historia dando una estructura coherente al vehemente anhelo de ser libres.

Fue aquella una coyuntura de entretejidas vivencias, tiempo de guerra y organización de los pueblos. En tanto el coraje se batía en los campos, fueron convocados los cabildos de la campaña para que enviaran sus representantes con el fin de integrar un gobierno provisorio que debería administrar los territorios liberados por los patriotas. Este gobierno se constituyó en la Villa de la Florida el 14 de junio de 1825, ante él Lavalleja, depositó el mando y expuso los hechos que habían jalonado la lucha hasta ese momento. A poco de instalado el gobierno se convocó a los pueblos de la campaña para la elección de los diputados que integrarían la sala de representantes de la Provincia Oriental.

A pesar del mal tiempo y de la lucha que no cesaba, los diputados comenzaron a llegar a San Fernando de la Florida, y el 20 de agosto quedó inaugurada la primera sesión de la «Honorable Sala de Representantes de la Provincia Oriental».

Estaba integrada por diputados de Guadalupe de Canelones, San José, San Salvador, San Fernando de la Florida, Nuestra Señora de los Remedios (Rocha) San Pedro de Durazno, San Fernando de Maldonado, San Juan Bautista, San Isidro de las Piedras, Rosario, Vacas, Pando, Minas y Víboras.

El presbítero Juan Francisco Larrobla, un hombre de luces, como lo define Salterain y Herrera fue elegido Presidente de la Sala. Una de las primeras resoluciones de aquella Honorable Sala fue nombrar a dos diputados que representarían a la Provincia en el Congreso de las Provincias Unidas y a Juan Antonio Lavalleja, Gobernador y Capitán General de la Provincia Oriental.

El historiador Barrios Pintos expresa en referencia a lo acontecido en la Honorable Sala de la Florida, que el 25 de agosto de 1825 siguiendo la voz de su propia conciencia aquellos aguerridos patriotas no vacilaron en proclamar su voluntad de emanciparse del invasor.

Voluntad, que así plasma en sus Versos, Zorrilla de San Martín «Oye: ¿no sientes Cómo alzan a lo lejos sus hermanos, y llega hasta sus rejas. el himno con que mueren los tiranos? ¡Oh! Cuando el grito de los libres suena, Nuncios de redención, vuelan sus ecos»

Los ecos de aquellos libres se prodigarían sin vacilaciones para sustentar un ideal que se manifiesta, afirma y proyecta en forma muy especial en la sanción de las tres leyes fundamentales dadas en la Florida.

Aquél 25, Según referencia también Barrios Pintos, después de las siete de la noche en el humilde rancho de Basilio Fernández, la Honorable Sala de Representantes comienza a sesionar iniciando sus trabajos con la lectura de la declaración de la Independencia, cuyo texto, proclamó la intención de ser libres.

 La ley de Independencia consagra la libertad y la independencia de la Provincia Oriental del Rey de Portugal, del Emperador de Brasil y de cualquier otro del universo, reasumiendo de esta forma la plenitud de sus derechos y declarando, írritos, nulos, disueltos y sin ningún valor para siempre todos los actos de incorporación, reconocimiento, aclamaciones y juramentos arrancados a los Pueblos de la Provincia Oriental por la violencia de la fuerza unida a la perfidia…»

Para que no quedara memoria de actos que nos vinculaban a la dominación extranjera «se testarían y borrarían de la primera línea hasta la última», en presencia de los vecinos y autoridades de los Pueblos Libres.

La segunda de las leyes fundamentales, dictadas el 25 de agosto, es la que declara que la Provincia Oriental queda unida al territorio que integraban las demás Provincias del Río de la Plata, por ser la «libre y espontánea voluntad de los pueblos que la componen, manifestada en testimonios irrefragables y esfuerzos heroicos».

La tercera ley de aquél memorable 25 estableció el Pabellón provisorio de la Provincia Oriental que debía, «señalar su ejército y flamear en los pueblos de su territorio» hasta tanto que, incorporados los diputados de esta Provincia a la Soberanía Nacional, se enarbolara el de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Estas tres Leyes emanadas de la Florida, representan el pensamiento del guerrero que en horas de calma, deja a un lado el hierro que mata para dar paso al pensamiento generador de vida, porque rompiendo las cadenas del sojuzgamiento busca_ ya libre_ la idea generadora de un futuro de paz y de progreso. Es el guerrero victorioso legislando para esa época de paz, construyendo para el tiempo en que las espadas dejarán paso a la luz del pensamiento…

Nada mejor que traer la voz de quienes participaron en este memorable suceso para vivenciarlo a través de su relato, así se expresa al respecto Joaquín Suárez, diputado por la Villa de la Florida en la Asamblea del 25 de agosto y firmante de la Declaración, recuerda expresamente el acontecimiento  en su «Memoria Autobiográfica», escrita en 1850 dice: «Se constituyó la primera representación en la Florida de donde arranca esa Declaratoria y Grito de Independencia, pronunciado, en una reunión memorable de la que fui miembro»

Asimismo, Carlos Anaya, diputado por la Villa de Maldonado, firmante también en la Florida, se expresa   en idénticos términos en «Apuntes para la Historia» recordando que el 25 de agosto de 1825 se constituyó la primera legislatura del estado, la que «declaróse libre e independiente de hecho y de derecho del poder de Portugal y Brasil con opción de adoptar las formas convenientes a su juicio».

Conciudadanos, que esta fecha que hoy conmemoramos conmueva nuestra vocación libertaria con el compromiso ético de estar a la altura de aquellos patriotas que hoy evocamos; y que su ejemplo sea la fuerza que nos proyecte como nación libre, soberana, pujante y próspera, que busca la unidad en la diversidad, porque el bienestar de la Patria es el fuego sagrado que a todos nos conmina por igual, a honrar la tumba de aquellos héroes que la Libertad nos dejaron por legado…

Exhortación que así expresa en sus versos la poetisa minuana Olegaria Machado Amor en su poema dedicado a la Patria y titulado 25 de agosto.

«…Son tus glorias, las glorias de tus hijos.

Nuestro orgullo, tu raza de titanes

Que supo, con atléticos afanes

tus lauros inmortales conquistar» finalizo Gabriela Umpiérrez

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