18.03.2023 La llegada de la lluvia dio un respiro a los cauces del departamento
Por Karen Corbo
El ministro de Ambiente Robert Bouvier, el presidente de OSE Raúl Montero, el intendente Mario García y el gerente regional este de OSE Eduardo Liard brindaron una conferencia de prensa en la que informaron sobre la situación del agua potable en Lavalleja.
«Estamos en una situación bastante mejor, el lago ha crecido entre 40 y 50 centímetros, por lo tanto lo que podemos anunciar es que la situación la podemos tirar para adelante o aplazar un mes por lo menos. Mejoramos en un mes nuestra situación, que igual sigue siendo crítica, tenemos que esperar que se recupere todo el embalse, que siga lloviendo unos días más», sostuvo Bouvier y destacó el trabajo realizado por los funcionarios de OSE.
«Ante la emergencia que teníamos se recurrió a camiones, hubo ocho viajes de camión directamente a la cuenca, contamos con la colaboración del Ministerio de Defensa. A su vez también dentro del plan de contingencia que fuimos elaborando durante todos estos días conversamos con el presidente de Ancap, al cual tenemos que agradecerle especialmente que en quince minutos a nuestro llamado dispuso de ocho camiones con chofer y demás que están a disposición de las autoridades de OSE cuando lo quieran usar. Un aporte al plan de contingencia muy importante», mencionó el ministro. El secretario de Estado llevó tranquilidad a la población por no haber tenido que recurrir a «cortes de agua, ha sido potable el agua durante todo este tiempo».
Agradecimientos
Montero agradeció a la población, «nuestros clientes, han jugado un papel fundamental, sin la colaboración de ellos hubiera sido mucho más difícil porque nosotros hace unas cuantas semanas estamos en una cuenta regresiva y esa cuenta regresiva se nos estiraba si teníamos la colaboración de los vecinos, porque teníamos una cantidad acotada de agua de reserva en el San Francisco y si la podíamos dividir por un consumo menor, nos iba a durar más, sencillamente por eso».
También tuvo palabras de agradecimiento para con el intendente Mario García, el Ejército, Fuerza Aérea, a la vez que Liard también reconoció el aporte de familias e instituciones de la zona.
«Estamos en una situación mejor, esto se normaliza cuando el arroyo San Francisco esté corriendo, no solo cuando podamos tener un embalse razonable. Podemos decir que hemos mantenido la normalidad del suministro y eso es con un arduo trabajo de todos los funcionarios y en la continuidad está calidad, es un elemento importantísimo. No hemos salido de la crisis, estamos mucho más aliviados, tenemos que seguir trabajando, por supuesto que es bueno que empiece a llover pero no podemos bajar la guardia», sostuvo el presidente del ente público.
En la misma línea, Liard mencionó que «es una situación mucho más aliviada para nosotros, pero todavía seguimos trabajando en un modo emergencia, tal cual dijo el presidente hasta que el arroyo no esté cursando normalmente, no logre esa continuidad en su curso y el embalse no recupere el nivel que nos dé tranquilidad a todos, nosotros vamos a seguir trabajando y tenemos previsto todos los operativos para las próximas semanas en caso de que no continúen las lluvias. Hay pronósticos alentadores al respecto, pero por ahora seguimos con la guardia alta».


Reconocimiento
El intendente destacó que «nos ha tocado vivir momentos muy difíciles de mucha tensión como es el tener la posibilidad en el horizonte de que la gente no tenga agua en sus domicilios. No se llegó a tener corte ni un solo día en la ciudad de Minas ni en el resto del departamento y eso es producto de un trabajo enorme que ha realizado OSE y fundamentalmente el personal de OSE que queremos reconocer explícitamente en este momento. Queremos reconocer también a una infinidad de vecinos que nos han llamado poniendo a las órdenes sus pozos, su logística, empresas de suministro de agua potable para el caso de que no se contara con agua potable para asistir a nuestros ciudadanos. También agradecer enormemente el comportamiento de los ciudadanos que han estado a la altura del momento que nos ha tocado vivir».
El jefe comunal además elogió la prudencia con la que trató se trató el tema desde el Ministerio de Ambiente «para no generar alarma pública porque sabíamos que en caso de que se desencadenara la alarma pública la reacción reflejo del ciudadano es comenzar a almacenar agua y eso hubiera terminado de un día para el otro con la poca reserva que nos quedaba. La comunicación con las autoridades de OSE ha sido permanente, el mirar por la ventana para ver si llovía también ha sido permanente y esto marca a las claras la madurez de nuestra población, el volver a enfrentar una situación de crisis como las circunstancias nos llamaban y nos hace sentir orgullosos en definitiva del comportamiento de nuestra gente».
«Es un hecho que tenemos que resaltar pero también tenemos que decir con total sinceridad que el paciente pasó de CTI a cuidados intermedios, tenemos que continuar con este comportamiento de responsabilidad, de cuidado del recurso, de avanzar además en planes de mejoramiento en todo lo que tiene que ver con el agua y la tranquilidad de que tenemos una OSE que no dejó a nadie sin agua en estos difíciles momentos, con un panorama además que es histórico, creo que es una de las secas más grandes de las que se tiene memoria, las previsiones que se tomaron en el momento oportuno para que esto no pasara y eso fue hace décadas atrás. Ya se está pensando en alternativas para seguir mejorando el suministro de agua en nuestra localidad», añadió.
Pasos a seguir
OSE continuará trabajando «en modo emergencia», afirmó Liard. «En la medida que siga lloviendo y siga recuperando el embalse vamos a desandar algunas medidas que hemos tomado, tanto en la cuenca, en las propias reservas, como en el sistema de distribución, a saber la famosa regulación de presiones. Que es una alternativa que optamos desde fines de enero gradualmente y que nos permitió ahorrar mucha agua tanto en el consumo como pérdidas. En aquel momento nosotros evaluábamos otras alternativas, quizás la interrupción parcial por zonas que en otras ciudades del mundo se realiza pero entendimos que era mejor esto, mantener la continuidad del servicio reduciendo presiones en un sistema que tiene buenas presiones y que nos permite además trabajar en la reducción de presiones y controlarlo con tecnología que tenemos y que podemos ir monitoreando el comportamiento del sistema en base a las intervenciones que realizamos», reseñó.
«Hoy estamos para el futuro con la vara alta que levantó esta sequía planificando diferentes alternativas, ya estamos ejecutando perforaciones en torno al embalse como alternativa para recargar el embalse en un escenario de una nueva sequía, tener una nueva fuente de recarga y también esto nos permitió conocer la cuenca y ver otras alternativas de reservas aguas arriba, llámese una nueva presa que podría ser activada en un escenario de sequía. Hay otra alternativa también que fue estudiada en la sequía de 1989 la posibilidad de levantar el nivel de la presa que tiene que tener en cuenta otras consideraciones si la estructura de la presa lo podría sostener. Estamos en eso, esto generó una nueva agenda de trabajo en paralelo que ya estamos moviéndola», indicó el gerente.
Ante la consulta por la represa de Minas, el jerarca consideró que «si la represa hubiera quedado chica para Minas no hubiera sostenido una ausencia total de precipitaciones de seis meses. Esta presa fue gran parte de la solución para sostener este evento. Fue construida en el año 1934 para otro escenario, pero si no hubiéramos tenido esta presa esta situación no la hubiéramos sostenido. Nosotros la ayudamos con los sistemas complementarios habilitados en el año 1999, con trabajos que hicimos en la cuenca y con lo que hizo la ciudadanía, pero de ninguna forma podemos decir que sea chica para la ciudad de Minas en condiciones normales. En este evento extremo sí, obviamente».
Con respecto a la posibilidad de realizar una limpieza en la represa, el gerente respondió que «el tema está planteado desde hace años, creo que desde la administración del intendente (Herman) Vergara, me hacía recordar la diputada (Alexandra) Inzaurralde. Nosotros tuvimos una sequía en el año 2015 que fue típica, menos severa que esta, una sequía de invierno, que nos permitió ajustar los balances de agua de lo que realmente entra y sacamos, ahí ajustamos algunos valores de lo que realmente reserva la capacidad útil de esta represa. Este volumen todavía es muy generoso, se perdió muy poca capacidad útil y en estos días con el descenso que ha tenido el embalse, si uno se para en la represa en una punta y mira de un lado y otro, ve que las márgenes están casi que iguales, no se ha perdido casi capacidad útil. De todas formas, eso también se estudió en un convenio que tuvimos con la Universidad, que estudiamos la gestión de este cuerpo de agua y su cuenca y donde validamos algunas medidas que nosotros ya veníamos tomando de hace años de control y remoción de la vegetación acuática para control y remoción de nutrientes. Eso ayudó a que no haya tanta floración de cianobacterias que antes había en este embalse y eso lo tenemos bastante controlado, de hecho en este evento atípico casi que no hemos tenido cianobacterias».
«En ese estudio se determinó también que el volumen del embalse casi que es el original, perdió muy poco, pero si tuviéramos que hacer eso y hubiera que retirar 100 mil metros cúbicos de barro sería un operativo de diez mil camiones que habría que retirar de ese embalse, que es un operativo de una escala bastante grande, habría que ver dónde disponerlos y durante el procedimiento habría que parar la operativa de ese embalse. Porque la usina no puede funcionar con ese embalse en ese movimiento donde se genera resuspensión de sedimentos de ese embalse y la calidad del agua también se puede deteriorar. Eso fue especialmente no recomendado por el CURE que hagamos esa intervención», explicó.
Departamento
Además de la capital departamental, una de las localidades más afectadas fue Solís de Mataojo, donde «comparativamente y a escala fue mucho mayor que la de Minas, es más grave que la de Minas, simplemente que se atendió de una manera particular», comentó Bouvier.
«Hace casi que un mes venimos asistiendo con viajes de agua del sistema Campanero – Santa Lucía hacia Solís de Mataojo en un sobrante de agua que no podemos hacer llegar a la ciudad de Minas y que nos permitió administrar las aguas del arroyo Mataojo, que está cortado en varios tramos, que hemos hecho circular el agua en varios puntos, pero como alternativa final para administrar el agua que teníamos hasta hace unos días, ahora tenemos la esperanza luego que llene la represa de Aguas Blancas, que llene las lagunas del matadero, llegue un agua importante a nuestra reserva en el arroyo Mataojo. Tuvimos que administrar y la solución que encontramos fue enviar agua con cisterna que a la escala de lo que es Solís fue una gran solución y no movía la aguja de lo que es Minas. Prácticamente estamos enviando diariamente cerca del cincuenta por ciento del agua que demanda Solís de Mataojo, eso nos permitió sostener el servicio en Solís de Mataojo», relató Liard.
En el norte del departamento, «en el caso Batlle y Ordóñez tenemos el embalse Cerro Nico Pérez que es una reserva con una cuenca relativamente chica pero que se ha sostenido en el tiempo. En el embalse Cerro Nico Pérez venimos trabajando intensamente también en la cuenca, en un esquema similar de trabajo al que hacemos en el embalse San Francisco con mantenimiento de la cuenca y cosecha de vegetación acuática en el embalse para la remoción de nutrientes y hemos dejado de tener mayormente problemas de cianobacterias como las teníamos en 1990, cuando estuvo en un momento a punto de quedar fuera de servicio ese sistema por los problemas de cianobacterias. Hoy es un sistema controlado, los niveles están bajos y como alternativas hemos trabajado con perforaciones que ya teníamos de respaldo y en estos días está llegando una perforadora para aumentar la capacidad de producción de perforaciones que nos permitiría estar más tranquilos. De todas formas en Batlle hay reservas de agua suficientes para estar tranquilos lo que queda de marzo y abril, ha llovido en estos días lo suficiente como para tener un alivio mirando una semana más para adelante», agregó.
Coloración del agua
El gerente explicó que la coloración del agua percibida en estos últimos días se debió a que «al estar el nivel del agua tan bajo está muy cerca del fondo donde hay diferentes tipos de sedimentos, algunos naturales y otros de la historia de la cuenca. Lo que ha pasado es que ha aumentado la concentración de manganeso en el agua, que en algunos embalses particularmente nos ha sucedido, en Batlle también ha sucedido. No solo es por la actividad minera, sino que hay presencia natural de manganeso en el terreno. Eso implicó ajustes en el tratamiento y la presencia de manganeso en el agua superficial da una coloración amarillenta que en ciertos valores de presencia de manganeso no implica un riesgo sanitario. Nosotros hemos implementado los ajustes del tratamiento, eso se ha atenuado, no quisimos intervenir la red de distribución para purgar para no perder agua, hoy sí habilitamos a purgar en función del escenario que cambió, pero ya hemos ajustado el tratamiento con un proceso de oxidación y precipitación, estamos con ese tema solucionado en planta».
«No tiene nada que ver con eventos puntuales de turbiedad, eso es natural en una rotura de tuberías, siempre se dan eventos de turbiedad, en los comunicados lo aclaramos. Sí tiene que ver quizás que se haya dado en algunos puntos, que no hemos habilitado a purgar las tuberías, porque no detectamos riesgo sanitario por la presencia de manganeso por el cumplimiento de los valores establecidos por las normas», indicó.
También informaron que no hubo personas, instituciones o empresas sancionadas por incumplir la prohibición del uso de agua potable para fines no esenciales, «porque las denuncias que recibimos no eran irregularidades en sí, no hubo casos que ameritaban eso», concluyó Liard.
