24.03.2023 Sindicatos se manifestaron contra la reforma de la seguridad social
Por Karen Corbo
En el marco del paro general parcial convocado por el PIT CNT y que se desarrolló durante la pasada jornada, trabajadores nucleados en varios sindicatos se manifestaron en la plaza Libertad.
Las docentes Aurora Fernández y Ana Caballero abrieron la oratoria con la lectura de la proclama. «Otra jornada nos encuentra juntos, a las trabajadoras y trabajadores, luchando para que no se vulneren nuestros derechos. La Reforma de Jubilaciones y Pensiones que está a estudio en la Cámara de Diputados podría aprobarse en los próximos días. Dentro de las principales modificaciones que se proponen al sistema actual, está el aumento de la edad de retiro y el cambio en las formas de calcular los montos jubilatorios. Así, los nacidos antes de 1973 podrán retirarse con 60 años de edad, los nacidos en 1973 lo podrán hacer a los 63 años, los nacidos en 1974 deberán esperar a los 64 años y finalmente, los nacidos en 1975 en adelante, recién podrán hacerlo a los 65 años de edad. Respecto al cálculo de los montos jubilatorios, el sistema vigente hoy considera los últimos 10 años de trabajo o el promedio de los mejores 20 años. El proyecto de reforma propone considerar el promedio de los últimos 25 años. Esto significa una reducción de hasta un 36 por ciento», señalaron.
«Pero esta reforma tiene otro aspecto igualmente sombrío desde la perspectiva de género: considerar los 25 años de trabajo, implica considerar las entrecortadas y muchas veces precarias trayectorias laborales de las mujeres, sobre las que recaen los cuidados del resto de los integrantes de la familia -trabajo no remunerado – y las licencias por maternidad y lactancia. También afecta mayormente a las mujeres en las pensiones por viudez. Actualmente, una mujer viuda de 40 años cobra esa pensión en forma vitalicia. Con esta reforma solo la recibirá a partir de los 50 años de edad. El recorte de las pensiones por discapacidad es un retroceso enorme, pasando de un 65 por ciento actual a un 45 por ciento promedio en el futuro, pero se tiene que demostrar que no se está apto para ninguna tarea. De esta forma, miles de trabajadoras y trabajadores de este país tienen comprometido su porvenir laboral y sus respectivos proyectos de vida», reseñaron las profesoras.
«El sistema de seguridad social existente – que ya es digno de críticas – se convertiría en un mero sistema recaudador y explotador, dejando de lado más de cien años de Estado de Bienestar del que tan orgullosos nos sentimos los uruguayos. Esta reforma es injusta, discriminadora y excluyente. Pagan los de siempre y se benefician los de siempre. No soluciona los problemas más importantes de la seguridad social, los mismos que son señalados por la coalición de gobierno como los argumentos más fuertes para realizar esta reforma. No busca nuevas fuentes de ingresos que permitan garantizar las prestaciones y la cobertura. Pequeñas y pequeños comerciantes continuarán con altos costos, mientras las grandes empresas seguirán aportando menos. Esas grandes empresas seguirán beneficiándose con las exoneraciones patronales, una de las grandes causas del déficit del BPS. No se reduce ni se habla de los 500 millones de dólares de la Caja Militar, generada por las jubilaciones privilegiadas del personal superior. Las y los jóvenes tendrán menos puestos de trabajo, ya que estos seguirán ocupados por personas mayores. Este modelo de desigualdad no es autóctono, es producto de la inequidad global que nos gobierna. Observemos, simplemente, lo que está pasando en Francia para entender que la alarma social que se enciende por estos lares, es parte de una cadena mundial. Donde no hay empatía de clase ni voluntad democrática, no hay sonrisas ni chistes que valgan. Vivimos más, en promedio, sí, pero no para morirnos trabajando, sino para disfrutar de los placeres de la vida porque ese es también uno de los derechos inalienables de cualquier ser humano», indicaron.
«Si esta reforma fuera lo que no es, seguramente tendrían sentido los lugares que ocupa el Uruguay en esas listas de los países más felices y que tanta publicidad mereció de los medios. Necesitamos un proyecto de seguridad social hecho por la gente y para la gente, no una reforma jubilatoria que disminuya los derechos de los sectores trabajadores de este país. Por todo esto, el conjunto de trabajadoras y trabajadores rechaza profundamente esta reforma de este gobierno y manifiesta la férrea voluntad de luchar contra su aplicación», concluyeron.
Docentes
El siguiente orador fue el profesor Fabián Marenales, en representación de la Asociación de Docentes de Educación Secundaria (ADES) Minas, quien también hizo mención al cálculo de los aportes. «Este proyecto de reforma surge en momentos difíciles del país, donde los trabajadores asalariados arrastramos tres años de pérdida de salario real, en un país donde la pobreza infantil aumenta a diario y donde las exportaciones exponencialmente, y donde el gran capital continúa sin derramar las ganancias. En un país extremadamente injusto socialmente, la coalición gobernante pone nuevamente su pie sobre el pueblo», sostuvo.
«Los trabajadores de la educación estamos acá en el lugar que siempre estaremos. Para defender nuestras condiciones de trabajo, que son las condiciones con que aprenden, se desarrollan y se educan los hijos de los trabajadores uruguayos. Un docente desgastado, con más de sesenta años, llevando sobre sus hombros una sobre carga exasperante de trabajo administrativo, ¿está en condiciones de atender a vuestros hijos, a nuestros alumnos, como merecen? Un docente cansado, obligado al multiempleo, presionando sistemáticamente por las autoridades, ¿es lo que niños y adolescentes necesitan para formarse?», cuestionó el docente.
«La reforma educativa, que ya está en práctica, y la reforma jubilatoria, a punto de votarse y aprobarse, son claras muestras de un neoliberalismo déspota que no atiende las necesidades de las grandes mayorías y que solo vela por una macroeconomía que ha favorecido y que sigue favoreciendo a quienes más tienen y menos necesitan. Los docentes y trabajadores de la educación las seguiremos combatiendo con argumentos y movilización, porque otras leyes son posibles, porque otro país es posible», afirmó Marenales.





Trabajadores de la bebida
A continuación fue el turno del sindicato que nuclea a los trabajadores de la bebida. Su dirigente, Federico Suárez, aludió a la lucha del movimiento sindical contra esta reforma, porque «quienes la impulsan dicen que es justa y necesaria y nosotros creemos que no es ni justa ni necesaria por varias razones. Entre otras cosas, nunca se discutió la financiación. Quienes impulsan la ley dicen que dentro de unos años no va a haber plata para pagar las jubilaciones. Y eso no se discutió en todo este proceso. El Uruguay es el único país donde los trabajadores aportamos 15 por ciento y el empresariado 7,5 por ciento, cuando en otros países aportan 11 por ciento las dos partes, en otros aportan más los empresarios que los trabajadores. Sí, hay un problema de financiamiento pero no se discutió. Por ejemplo, en la Caja Rural, las patronales aportan solamente el 1,92 por ciento en vez del 7,5 por ciento como lo hace el resto del empresariado. Se debería haber empezado por ese tema. Se tendría que haber puesto el énfasis en ese tema y faltó diálogo social tal cual lo reclama el PIT-CNT. A la ley la sacaron rapidísimo. Ya tiene media sanción en el Senado, habiéndose votado a fines de diciembre. Ahora también se intenta sacar de apuro».
«Esperemos que la movilización que está generando el PIT-CNT, con la carpa frente al Palacio Legislativo, dé sus frutos. Una lástima porque los compañeros de COFE invitaron a los diputados del oficialismo para debatir, confirmaron que iban y se ve que vino una orden que no fueran a debatir. Eso habla por sí solo. Si la ley es tan buena, yo defendería lo que impulsó mi gobierno. Ni siquiera van y tienen la orden de no ir. Eso habla por sí solo que la ley es mala y que los trabajadores tenemos que seguir diciéndolo», sostuvo Suárez.
ADEOM
El presidente de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (ADEOM) Lavalleja, Daniel Urquiola comenzó su discurso saludando a las trabajadoras pasado el 8 de marzo. «Sobre esta situación que nos trae hasta aquí hay algunos elementos que no se han estado analizando, a cómo llegamos a que el sistema previsional esté de esta manera. Ha sido sin dudas, a través del tiempo, distintas situaciones que hacen a este desfinanciamiento. No se ve en los canales de televisión ni en los debates, y mucho menos se hacen cargo los que deberían hacerse cargo que durante muchísimos años lo que existió fue la tarjetita para jubilarse, para tener jubilaciones privilegiadas. Eso ocurrió durante muchísimos años, originándose una bola de nieve por la que hoy, sumado a otra serie de situaciones, es que estamos hoy aquí», indicó.
«El gobierno tiene dos argumentos para llevar adelante esta reforma. Uno es espantando cucos diciendo que dentro de un tiempo los jubilados no van a cobrar debido el desfinanciamiento actual. Sin embargo nunca ha estado sobre la mesa esta autocrítica, porque son los gobiernos de antaño los que han venido desfinanciando al BPS. Son los mismos que entregaron a las afaps en momentos difíciles para que se enriquecieran y siguieran haciendo sus negocios a costillas de nosotros, los trabajadores. Esa es parte de la realidad pero no está en el debate. Me gustaría que los trabajadores más jóvenes averiguaran con sus padres si no era la famosa tarjetita la que circulaba por todos lados en el BPS jubilando gente. Lógicamente, con la informalidad que había durante esos años, por supuesto eran justas. Estamos hablando de las otras, las cuales también deben ser revisadas, junto con situaciones de privilegio, como también tienen algunas Cajas, incluyendo el accionar del sistema político, al cual defendemos a muerte, pero jamás a los privilegios», mencionó el dirigente.
«No podemos acompañar estas ideas. Tenemos la obligación de luchar hasta el último minuto y así lo vamos a hacer, saludando a todos los compañeros y compañeras. Vamos a luchar como lo hemos hecho siempre, hasta el último minuto, y aunque se vote esta ley, habrá muchas otras cosas por hacer. Se tendrán que generar las condiciones para que los trabajadores retomemos la lucha para intentar cambiar lo que nos van a quitar en el Palacio Legislativo», afirmó Urquiola.
SUNCA
El último en manifestarse fue el dirigente del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA) de Lavalleja, Ken Vera, que recogió en su discurso el documento de la Comisión de Seguridad Social del gremio. En su lectura se refirió a varios aspectos mencionados por los trabajadores que anteriormente habían disertado. Además indicó que las Afaps «son la gran explicación del déficit de BPS. En 2021, el déficit de BPS fue de 594 millones de dólares. Y en ese mismo año, el dinero de los trabajadores que fue a las Afap fue de 1195 millones de dólares. Es decir, que si la plata que se fue a los bancos hubiera ido al BPS, no tendríamos déficit sino superávit, sobraría plata. Es en este contexto que hoy tenemos el proyecto de reforma del régimen previsional elevado al Parlamento por el Poder Ejecutivo para su discusión. Es de público conocimiento que el movimiento sindical lo rechaza rotundamente y sobradas razones tenemos para su rechazo».
También se refirió al aumento de la edad de retiro desde la perspectiva de un trabajador de la construcción. «Los requisitos puestos para que un obrero de la Construcción pueda zafar del aumento de la edad de retiro, es que de los 30 años de aportes, tenga 20 en la construcción y de los últimos 10, por lo menos 8 completos en la construcción. Según datos que tenemos de quienes se han jubilado en los últimos 5 años, sólo un 20 por ciento alcanzaría esa condición, o sea que el 80 por ciento iríamos hasta los 65. Y no es ‘trabajar hasta los 65’, sino esperar a los 65 para poder jubilarnos, porque trabajo no nos va a dar nadie a los 60 y tantos. Cálculo jubilatorio que empeora sustancialmente al sumar peores años al promedio. Según estimaciones de economistas, quien hoy se jubila con 36.000 pesos, en el esquema de la reforma lo haría con 28.000. No sólo hay que esperar más tiempo para acceder, sino que el beneficio es mucho más chico, y no es que sea gran cosa», sostuvo.
Durante la manifestación hubo lugar para realizar un minuto de silencio en homenaje del dirigente del Sunca a nivel nacional, Enrique «Toto» Núñez, recientemente fallecido.
