27.05.2023 Garantizar la salud es tarea proritaria
Por Karina Núñez
Desde hace varios días se viene escuchando hablar del tema del agua. Un recurso que hoy está limitado por la falta de lluvia en el país. Se ha informado que «el acceso al agua potable y a los servicios de saneamiento no son solamente indicadores de desarrollo, son también un componente esencial para garantizar la salud pública, en definitiva, una verdadera barrera sanitaria que le ha permitido a la humanidad superar pandemias y enfermedades. Las tasas de acceso al agua potable en nuestro país han sido históricamente excelentes, al punto de alcanzar porcentajes de cobertura cercanos al 95 % de los hogares. Los parámetros que definen el agua como potable están en permanente revisión por parte de organismos internacionales y nacionales en función de los avances científicos y de la aparición de nuevos problemas. Es un dato de la realidad que, por lo menos, en los últimos 30 años hubo varios eventos que han generado problemas con estos parámetros en el agua potable que brinda OSE.
El origen de estos episodios es variado, la mayoría están relacionados con eventos vinculados al cambio climático y con los sistemas productivos que afectan a los cursos de agua. En estos momentos, ante el aumento de las concentraciones de sodio y otras sustancias en el agua que brinda OSE, el Sindicato Médico del Uruguay y el Plenario de las Sociedades Científicas exhortan a todos los actores políticos e institucionales a realizar los máximos esfuerzos para sobrellevar esta situación en un marco de responsabilidad, colocando a la salud de quienes viven en Montevideo y el área metropolitana, por encima de otro interés. Ambas partes entienden que el acceso al agua mineral, mientras dure este episodio, debería estar garantizado para las personas con factores de riesgo y de escasos recursos. Para esto es necesario, nuevamente, un esfuerzo compartido entre gobierno nacional y departamental, empresas, distribuidores, trabajadores y todos aquellos actores con capacidad de aportar soluciones».
A TENER EN CUENTA
Garantizar la salud es la tarea prioritaria, toda otra discusión vinculada a esta temática debería postergarse, excepto la de pensar y planificar posibles alternativas para mantener estos servicios, agua y saneamiento, para un escenario donde persista la sequía.
Las personas sin diagnóstico de hipertensión arterial pueden mantener el consumo habitual de agua diario de OSE tras el aumento del nivel de sodio; en tanto, los pacientes hipertensos podrán seguir consumiendo hasta un litro por día. Las embarazadas y quienes padezcan una enfermedad renal crónica, insuficiencia cardíaca o cirrosis deben evitar en lo posible su consumo.
La población que utilice medicamentos antihipertensivos y diuréticos deberá disminuir al máximo el consumo de alimentos con exceso de sodio, mientras que en su caso el consumo de agua de OSE no podrá exceder el litro por día. En estas situaciones, la recomendación es completar su ingesta habitual con agua mineral.
Por último, los pacientes que padezcan enfermedades renales crónicas, insuficiencia cardíaca, cirrosis y las embarazadas deben evitar, en lo posible, el consumo de agua de OSE; y al mismo tiempo asesorarse con los médicos tratantes.

SOCIEDAD URUGUAYA NEFROLOGÍA
El Dr. José Santiago es el Presidente de la Sociedad Uruguaya de Nefrología (SUN) y mantuvimos un contacto telefónico para conocer las recomendaciones que se han dado a conocer en estas últimas horas para los pacientes de la zona de Montevideo y Canelones, zona metropolitana, debido a la escasez de agua de OSE que ha aumentado la concentración de sodio.
El presidente dijo que «esto hace que el agua potable de la dieta representa un tercio de la ingesta de sodio diaria recomendada disminuyendo así el margen para la incorporación de sodio a través de otras fuentes como lo son los alimentos naturales y ultraprocesados. La ingesta máxima diaria recomendada de sodio es 1.2 g al día o su equivalente, 3 g de sal. Sin embargo la ingesta habitual de sal en esta población es mayor a la recomendada. La limitación en la ingesta salina está indicada en todas las etapas de la enfermedad renal crónica. Incluyendo a pacientes en diálisis y trasplante renal. Esta práctica es renoprotectora dada la relación del consumo excesivo de sal con progresión acelerada de la enfermedad».
RECOMENDACIONES PARA PACIENTES
Se recomienda dijo el doctor que «deben controlar la presión arterial con mayor frecuencia, disminuir el consumo de sodio en los alimentos, evitando los ultraprocesados, panificados y la sal agregada. Verificar el etiquetado de los alimentos evitando los marcados con exceso de sodio. Reforzar la adherencia a los tratamientos farmacológicos antihipertensivos indicados por su médico y o nefrólogo, mantener una ingesta de líquidos de acuerdo a la cantidad indicada por el nefrólogo. De ser posible consumir agua embotellada».
Consultar al nefrólogo si existen dudas sobre la ingesta de sodio.

