07.08.2023 El Liceo N°3 de Minas a partir de ahora lleva el nombre de Dolores «Lolita» Rubial
Por Karina Núñez
Después de un largo proceso de búsqueda, el liceo Nº 3 de Minas, Dolores «Lolita» Rubial es finalmente nombrado en honor a esta destacada mujer minuana, quien promovió la educación inclusiva y el papel de la mujer en la cultura local. El proceso fue participativo y democrático, involucrando a alumnos, exalumnos, docentes y la comunidad. El liceo enfrentó desafíos a lo largo de sus 13 años de historia, pero con el apoyo de la comunidad ha logrado construir su identidad. El proyecto de nombramiento fue aprobado en el Parlamento.
Con la presencia de autoridades nacionales y departamentales encabezadas por el presidente del Codicen Robert Silva, la senadora Alexandra Inzaurralde, el diputado Pablo Fuentes, el Intendente interino Herman Vergara, la secretaria general Lidia Araujo, integrantes del Codicen, la presidente de la Junta Departamental de Lavalleja María Noel Pereira, ediles, integrantes de la comunidad educativa, ex directores, profesores, familiares de Lolita Rubial y público en general, el viernes se desarrolló este acto en el propio liceo, donde se descubrió la placa con el nuevo nombre Dolores «Lolita» Rubial. Fue un día muy especial para la educación pública, en el departamento de Lavalleja.El Liceo N°3 de Minas a partir de ahora lleva el nombre de Dolores «Lolita» Rubial
Esto era un debe, en la ciudad de Minas, para celebrar este encuentro de nominación del emblemático Liceo Número 3, como Dolores «Lolita» Rubial.
Un verdadero placer, un tributo, a una mujer minuana que fue maestra, periodista, actriz y directora de teatro uruguaya, con una gran trayectoria.
Un homenaje merecido que este emblemático Liceo Número 3 lleve el nombre de Dolores Lolita Rubial.
IMPORTANTE LOGRO
La directora del liceo Cielo Marmolejo señaló el agradecimiento a los alumnos y cuerpo de docentes y funcionarios del liceo número 3. «Este momento representa una ocasión especial en la historia de nuestra institución, ya que nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre nuestro pasado, celebrar nuestros logros y mirar hacia el futuro con entusiasmo y determinación. El liceo es merecedor de esta nominación y estamos aquí para celebrarlo junto a ustedes. Desde su fundación, nuestro liceo ha sido un faro de conocimiento, un lugar donde generaciones de estudiantes han recibido una educación de calidad y han forjado su camino hacia un futuro exitoso, siendo refugio para el aprendizaje, un espacio donde se fomente la curiosidad, la creatividad, el crecimiento personal. Es en este contexto que hoy nos reunimos para su nominación oficial. Este logro no habría sido posible sin el apoyo de la comunidad, es un conjunto».
«UN LUGAR DONDE LOS SUEÑOS SE HACEN REALIDAD»
«Consideramos que el nombre elegido refleja los valores y la visión que han guiado a nuestro liceo a lo largo de los años, honrando nada más ni nada menos que a una mujer docente muy importante de nuestro departamento, la maestra Dolores Lolita Rubial. Queremos reconocer a los fundadores, a los directores, docentes de aulas, adscriptos, funcionarios no docentes, el personal de servicio, vecinos y miembros de la sociedad, instituciones y a todas las personas que han brindado ese apoyo día tras día. Su confianza y compromiso han sido un pilar fundamental para el éxito de esta institución. Entre todos, hemos trabajado incansablemente para mantener la excelencia académica y la calidad humana que caracteriza nuestra institución. Debemos tener en cuenta el impacto que nuestro liceo ha tenido en la comunidad en general. Nuestra institución ha sido un punto de referencia para la educación en nuestra localidad, un lugar donde se han realizado actividades culturales, deportivas y solidarias que han enriquecido la vida de todos los que formamos parte de esta comunidad. Gracias a todos por su compromiso y dedicación para con nuestro liceo. Estoy emocionada por lo que el futuro nos depara. Confío en que continuemos siendo una institución de referencia y un lugar donde los sueños se hacen realidad».
«UN GRAN HOMENAJE A UNA GRAN MUJER»
La directora general de Secundaria Jennifer Cherro, comenzó señalando «es un gusto dirigirme a ustedes en este momento tan especial para el Liceo Nº 3 de Lavalleja en el que las autoridades de la educación estaremos concretando oficialmente el acto de nominación del Liceo con el nombre de Dolores Lolita Rubial, de acuerdo a lo establecido por ley 20.116 que fue promulgada el 16 de marzo de 2023. El liceo 3 hoy se engalana con el nombre de Lolita Rubial, una maestra, actriz, periodista y mujer sensible que tuvo siempre la inclinación natural, de ayudar y proteger y dar oportunidades a los más vulnerables. Hoy rendimos homenaje a Dolores Margarita Rubial Tabeira, una mujer que se caracterizó por su solidaridad, su trabajo desinteresado, generadora de cambios que han sido motivo de orgullo para el departamento. Lolita comienza a cursar estudios magisteriales en 1938, en forma libre, estando acá, pero rindiendo los exámenes en la ciudad de Montevideo. Y se recibe en 1942, siendo su primer cargo en la escuela número 15 de Zapicán. Es en Lavalleja donde se desempeña por más tiempo, actuando en las escuelas número 1, 2, 6, 8, 10, 12, 15 y como directora rural en las escuelas número 19 y 44. Su pasión por el teatro la lleva a cursar estudios de dirección teatral en la Escuela Municipal de Arte y Dramático de Montevideo. Así funda aquí la primera escuela de arte escénico de la Comedia Municipal de Lavalleja, en la que se desempeñó como directora y profesora en forma honoraria. De espíritu inquieto, incursiona también en el periodismo, haciéndolo en forma honoraria y participando en el diario La Unión de la ciudad de Minas, Decano de la prensa uruguaya. Entre 1978 y 1985, escribió múltiples artículos, entre los que se destacan una serie de reportajes a Mujeres Minuanas Ilustres Hacedoras de Cultura, como forma de destacar la presencia de la mujer en los distintos ámbitos de la sociedad. Lolita fallece en enero de 1990 y el 21 de agosto de ese mismo año, a instancias de su familia, con la adhesión de personalidades de la cultura de todo el país y contando con el apoyo del nuevo teatro minuano con el propósito de continuar y profundizar la labor realizada por ella se crea en la ciudad de Minas la Fundación Lolita Rubial. Merecido reconocimiento, porque quizás lo más valioso de la labor de Lolita fue su amor al prójimo y el particular énfasis que puso en la proyección de sus enseñanzas, priorizando a las escuelas y su entorno, dando especial atención hacia aquellas más apartadas, en situación de más vulnerabilidad. En un mundo donde la igualdad y la equidad son aún desafíos constantes, es fundamental reconocer y aplaudir a aquellas mujeres valientes que tomaron las riendas del cambio y dedicaron sus vidas a servir a su comunidad y a provocar cambios significativos en la misma».
Continuó señalando «Lolita Rubial es un ejemplo claro de esta valentía y perseverancia. A lo largo de su carrera, trabajó incansablemente para representar a su comunidad y luchar por los derechos y las necesidades de aquellos más vulnerables. Su dedicación y compromiso con el servicio público fueron ejemplares, demostrando una inquebrantable voluntad de trabajar por el bienestar de sus conciudadanos. Una de las cualidades más destacables fue su capacidad para unir a las personas y promover la colaboración en pos de objetivos comunes. Demostró una habilidad innata para tender la mano a aquellos que lo necesitaban. Una mujer empoderada, pudo transformar a su comunidad, inspirando a otros a alcanzar su máximo potencial. Y este es su mayor legado».












«QUE EL AMOR A LA EDUCACIÓN NOS INSPIRE A BUSCAR LA SABIDURÍA»
«Expreso mi profundo respeto y gratitud hacia esta mujer extraordinaria que, obviamente, ha dejado su huella, la que perdurará en la memoria de todos nosotros y su impacto continuará inspirando a futuras generaciones. En virtud que siempre le otorgó una importancia superlativa a la educación y dedicó su vida a la educación siendo maestra y directora rural y en virtud también de su preocupación por los más vulnerables, es que es una característica resaltada por todos, rendimos homenaje a una mujer apasionada y comprometida, cuyo liderazgo iluminó el camino hacia un futuro más inclusivo y equitativo. Quienes amamos la educación, abrazamos la oportunidad de crecer, aprender y evolucionar. Es el regalo más valioso que podemos ofrecer a nosotros mismos y a las generaciones venideras. Que el amor a la educación nos inspire a buscar siempre la sabiduría, a desafiar los límites y a construir un mundo donde todos tengan acceso a una educación de calidad. Porque cuando amamos la educación, amamos el poder de transformar vidas y hacer posible un futuro más promisorio para todos».
Finalizó con una frase «cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da. Nada es más simple, esa es la norma, nada se pierde, todo se transforma. Y hoy, las nuevas generaciones estamos reconociendo la labor de Lolita Rubial, tomando su legado y haciendo una difusión de cultura muy interesante que he tenido el gusto de hacer trabajando en secundaria en relaciones públicas cuando dábamos promoción a los liceos que han participado en tantas instancias de Teatro Leído. Así que justo reconocimiento, saludo a su familia y felicitaciones a la comunidad por tener un enorme legado en nombre de Lolita Rubial».
PROCESO DE NOMINACIÓN
El ex alumno Álvaro Umpiérrez contó el proceso de esta nominación y dijo «nuestro liceo es una institución joven con tan solo 13 años de historia desde su nacimiento en 2010. Sin embargo, su corta vida no ha implicado que a lo largo del tiempo no haya enfrentado grandes desafíos, los cuales con el apoyo de su comunidad y su férreo espíritu participativo ha logrado sortear para poder seguir construyendo su identidad y construirse en un cálido lugar que siempre brinda un espacio para todos quienes forman o formaron parte de él podamos ser escuchados y aportar nuestro granito de arena. Un enorme desafío que la institución ha tenido prácticamente desde sus orígenes fue la búsqueda de un nombre para el mismo, pero diferentes circunstancias hicieron que fuera un camino complejo. Generaciones anteriores de alumnos y profesores trataron de hacerlo sin tener éxito. Hoy podemos decir que se ha logrado el cometido. El proceso que hoy concluye fue muy trabajoso y requirió del compromiso de todos para poder llevarlo a cabo. Este comienza a fines de 2019, donde diferentes actores del liceo fuimos convocados por el entonces director Javier Vázquez para formar una comisión que se encargará de organizar los festejos por los 10 años que el liceo cumpliría en el año 2020. Y a su vez, surgió en el marco de estos festejos la idea de darle un nombre a la institución, sabiendo que esto implica una comunicación que va mucho más allá del nombre. Allí se edifica la identidad de una institución, se desarrolla un sentimiento de pertenencia, lugar que ocupa la comunidad, y, por sobre todo, darle un nombre que refleja la esencia misma de nuestra institución. La educación es para todos y se construye entre todos. Dicha comisión la conformaron alumnos, exalumnos, personal tanto docente como no docente del liceo, y algunos estudiantes de Psicología de la Universidad de la República que se encontraban haciendo prácticas en el liceo y también nos brindaron su apoyo. La comisión fue la que tomó el rumbo durante todo el proceso, pero siempre con la fuerte convicción de que fuera participativo, democrático, que pueda ser tenida en cuenta la opinión de todos quienes somos parte del liceo, siendo escuchadas las opiniones de todos y generando el intercambio y la construcción. Así que, para dar comienzo al proceso, salió un periodo donde todo interesado entre la comunidad pudo proponer un nombre que quisiera que tuviera al liceo. Pasado dicho periodo, la comisión se encargó de investigar cada nombre propuesto, tratando de fundamentar por qué elegirlo y así depurar la lista, dejando solamente cinco candidatos para que puedan ser votados por los integrantes de la comunidad de Aliseo.
Posteriormente se realizó una campaña de información previa a la votación. En octubre de 2020 realizamos la elección definitiva, donde alumnos, ex alumnos, docentes, personal no docente y vecinos votaron por el nombre de Dolores Lolita Rubial. Fue una docente, actriz, periodista minoana. Dejó una huella en la sociedad. Promovió la atención y el apoyo hacia aquellas escuelas más apartadas y desprovistas de posibilidades y medios económicos del departamento de Lavalleja, teniendo un gran aporte en la generación de espacios de visibilización del rol de la mujer en la cultura local, atribuciones que van en línea con los ya mencionados principios inclusivos y participativos de la institución, lo que nos llevó a elegir el nombre de esta mujer entre los cinco para ser votados. Luego de este largo esfuerzo, aún quedaba una etapa final, que el proyecto de nombramiento del liceo fuera aprobado en el Parlamento para poder dar por concluido el proceso. Y hoy, después de casi tres años de que comenzara dicha etapa, nos encontramos acá para de una forma protocolar nombrar nuestro liceo, celebrando por aquellos quienes estamos y quienes no están y aportaron su granito de arena para poder lograr este cometido, generando que nos llenemos de orgullo al poder decir que hoy nos encontramos en el Liceo Nº 3 Dolores Lolita Rubial».
UN GRAN TRABAJO DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA
El cierre de la oratoria estuvo a cargo del consejero del Consejo Directivo Central de ANEP, el profesor Julián Mazzoni, quien manifestó su saludo a los estudiantes del liceo, a las autoridades presentes, y a los docentes, en esta «actividad emocionante».
Mazzoni agregó que «el Consejo hace un análisis pormenorizado cuando llega la iniciativa de un nombre para una institución educativa, recibe un informe, que se analiza en profundidad. Este nombre porque lo establece la Constitución, debe ser consultado al Consejo Directivo, el informe era bastante complejo, había dificultades, pero se resolvió, se envió al Ministerio de Educación y Cultura y finalmente al Parlamento que lo aprobó por unanimidad si mal no recuerdo»
Señaló que quería «destacar el trabajo de la comunidad educativa del Liceo Nº 3, en ese momento liderada por el director Javier Vázquez actualmente inspector de institutos y liceos, ahí sí hubo un trabajo profundamente democrático, y más allá de que podemos tener diferencias en cómo resolver los problemas que tiene la educación en este país, nadie tiene diferencias en que la democracia se basa en la enseñanza pública, laica, gratuita y obligatoria. Ese trabajo de construcción democrática fue hecho aquí y fue admirablemente expresado por el estudiante (Álvaro Umpiérrez) que habló en nombre de la comisión».
Mazzoni manifestó que «en el año 1945 después de ya tener experiencia docente, Lolita se casa con Homero Guadalupe, aquí están Gustavo y Conrado mis amigos, los hijos de Homero y de Lolita. Sé que ellos trabajaban, dos maestros mancomunadamente y seguramente discutían muchas cosas porque además de su trabajo sistemático dentro de las aulas había una elaboración teórica permanente de las cosas que hacían. Lolita fue efectivizada por concurso en 1950 y trabajó en Minas hasta 1974, hay un período del que yo quiero hablar, porque si estamos hablando de democracia recordar que en 1974, en el contexto de la dictadura, Lolita fue destituida junto con otros y se reintegró en 1986».
«Todo lo que dijeron aquí de Lolita es absolutamente cierto, pero imagínense ustedes lo que significa para una persona con esas convicciones, que un día alguien decida que no puede dar más clase, porque se supone que está atentando contra la seguridad nacional. Esos años son los más duros de la vida de Homero, de Lolita, de sus hijos y de muchos otros que pasaron por situaciones similares que le costó mucha salud a Lolita».
«PARA SEGUIR PENSANDO»
Seguidamente el consejero señaló «quiero nombrar a una persona, creo que tenemos que empezar a pensar otros nombres para las instituciones educativas de Lavalleja, quiero reivindicar el nombre de don Víctor González y director del Instituto Eduardo Fabini o sea del Liceo Departamental de Lavalleja en aquel tiempo. Don Víctor González generó un ámbito de gran tolerancia y de mucha participación estudiantil. Nosotros con Gustavo, integramos una lista de estudiantes, pero me estaba acordando que eran tan competitivas las elecciones de la Asociación de Estudiantes porque había un ambiente democrático auspiciado por el director. Había cuatro listas, con Gustavo integramos la lista 4, las otras eran las listas 16, 8 y 35 y cada una de las listas tenía su prensa. Con Gustavo nos reunimos y otros compañeros en el escritorio que nos facilitaban los padres de Gustavo para discutir qué íbamos a publicar en Realidad Estudiantil que así se llamaba el periódico que nosotros sacábamos. Estaban también La Gaceta Estudiantil, La Voz del Estudiante, y otro que no recuerdo. Fueron una gran escuela de democracia, como está siendo este liceo. Finalmente volvieron los destituidos, Lolita creo que se reintegró, pero prácticamente no trabajó. Homero sí».
Agregó Mazzoni que «también quiero hacer un homenaje a Homero en el siguiente sentido, yo había estado en el exilio, mis hijos se habían educado en Ecuador, se tenían que reintegrar a nuestro país y fueron alumnos Nicolás y Melania de la Escuela Nº 7, allí habían reintegrado a Homero Guadalupe, la escuela era una fiesta en el momento de ingresar los estudiantes, porque Homero se reunía con todos los estudiantes, y hacía un intercambio de cosas que los muchachos habían pensado para contarle. Recuerdo cuando Homero invitó a Ubaldo Rodríguez Varela para que les hablara de su amistad con el poeta Nicolás Guillén, estuvo un rato conversando de manera magnética con los niños, recitando poemas de Guillén. De esa manera mis hijos se reintegraron a la educación pública uruguaya».
Finalmente dijo Mazzoni que «ya manifesté que el nombre de don Víctor González y González deberían estar en las denominaciones de instituciones, no puedo cerrar esta oratoria, sin dejar de decir que el mejor homenaje que le podemos hacer a Lolita Rubial es ponernos a pensar a qué institución de Minas le vamos a poner el nombre de Homero Guadalupe».
ACTO FINAL
Seguidamente se hizo la entrega a los escoltas de los abanderados, de un juego de banderas por parte de las autoridades. Inmediatamente de la entrega de las banderas Gustavo y Conrado Guadalupe hicieron entrega de libros que edita la Fundación Lolita Rubial. Antes de descubrirse la placa con la nominación del liceo, el Coro del Liceo Nº 3 Dolores ‘Lolita’ Rubial realizó algunas canciones. Finalmente se descubrió la placa, por parte de autoridades, familiares y la comunidad educativa.
