26.08.2023 El teatro desde la óptica de sus protagonistas
Foto archivo. Eduardo Cotto, director de la Escuela de Teatro de Lavalleja y Hebert Loza, director de Cultura de la IDL
Por Karen Corbo
Desde el siglo V a.C en Grecia, el teatro comenzó a formar parte de la cultura y a tener un papel preponderante en la sociedad. El 24 de agosto se conmemoró el Día Nacional del Teatro, la fecha fue elegida dado que en 1815 el Cabildo Artiguista concedió a los actores de la Casa de las Comedias el usufructo de sus bienes, según consignó la Sociedad Uruguaya de Actores. Diario La Unión conversó con tres protagonistas de las artes escénicas que viven el teatro con pasión.
Eduardo Cotto ha atravesado varias facetas en el teatro, como actor, director y docente. La actuación es la primera parte «que uno se forma y se capacita, es donde empezamos a caminar el camino de la enseñanza, del recibir, para poder después volcar, poder enseñar», expresó.
La dirección también lo apasiona, «ya los últimos años estoy más en dirección que en lo que es actuación. Y con respecto a la docencia, es algo muy importante y es un compromiso muy grande, como docentes que somos del arte y del teatro, porque estamos formando chiquilines, jóvenes, adultos, gente que nunca hizo teatro y que está haciendo sus primeras armas en esto tan lindo como lo es esta disciplina, que es el juego, el juego del ser humano a recrear y armar y jugar por un momento, fantasear con ser alguien».
Cotto «ha trabajado muchos años también para que sea el medio de vida que uno tiene, pero más allá de eso, estuvimos muchos años sin percibir nada haciéndolo por amor al arte y eso también es lo que despierta esa pasión y ese amor por el escenario y por querer transmitir. El teatro es para ser visto, para ser oído. El teatro es denuncia, es decir, es mostrar. Entonces, digo, a uno a lo largo de esos años más allá de lo que seguimos nuestro sueño, económicamente, pero también nos satisfacemos de lo que estamos haciendo y cuando se hace con amor y estás haciendo lo que te gusta», indicó. También dirige actualmente la compañía teatral A Escena.
Gabriela Umpiérrez egresó por primera vez como actriz en el año 2005 y hasta la fecha ha continuado formándose. «El teatro en lo personal lo tomo como una actividad que me demanda la misma energía, el mismo compromiso, el mismo desafío y también ansias de conocimiento como cualquier actividad que realizo en mi vida, sea el trabajo o también el edilato. Deja de ser un hobby, sino que es una actividad por la cual, si bien no es mi actividad principal, pero para mí lo es en lo que respecta a lo que me hace sentir, las emociones que me provoca y también la demanda de conocimiento y de tiempo a la cual le dedico para poder también estar siempre al día con las técnicas, pero también para poder de cierta manera hacer una de las actividades que más amo».
Victoria Arrillaga es estudiante de la Escuela Departamental de la Comedia Municipal. «Empecé hace poco, nunca pensé que me iba a encantar tanto como me encanta. La verdad que para mí es una catarsis hacer teatro. Es como que te desconectás de todo cuando haces teatro. Cuando estás en la escuela haciendo las cosas que el profesor te va indicando, o sea, haciendo las improvisaciones, haces catarsis. Ya te desconectás de todo, te olvidás de todo», manifestó.
La estudiante comenzó la Escuela en mayo y ya participó de su primera producción. «Tuvimos la primera presentación que fue de monólogos en la Casa de la Cultura, que estuvo muy bueno. Estuvo lleno de gente. Gracias a eso ya me convocaron de la Comedia Departamental», celebró.





Historia
Cotto recordó que «desde que el teatro se creó, desde los griegos el teatro formaba una parte importantísima de la sociedad, en las representaciones incluso que realizaban los actores de aquella época. Con el tiempo ha ido variando, pero también sigue formando una parte importante de la cultura. El teatro nace en el siglo V a.C. y en un principio eran todas alabanzas y cantos a los dioses». El teatro nació «en la fiesta del dios Dioniso, donde los coros cantaban al dios y un día salió alguien de ese coro y contestó, entonces ahí fue por primera vez que hubo un diálogo, entre un coro y alguien que personificaba al dios. Ahí es donde nace el teatro con los griegos. Así como nace alabando y resaltando todas las proezas de sus dioses, es ahí donde la actuación es lo principal y es donde nace esa forma de expresarse hacia un público de una forma totalmente espontánea, como lo hacían, improvisada y totalmente caracterizada. El teatro cuando nace, lo hace con los actores trabajando con máscaras, por eso el logo de las máscaras, una que ríe y otra que llora, y en esas máscaras ellos representaban los diferentes estados de ánimo de los personajes en ese momento, reían, lloraban».
«Con el correr del tiempo creo que ha pasado por tantas culturas, tantos autores y hasta llegar a nuestros días que sigue siendo lo mismo. Es el querer ser, el querer representar y mostrar a alguien lo que es, lo que se hace y lo que es la vida cotidiana de una persona, porque el actor lo que hace es reproducir, es transmitir esos personajes, en ese rol. El actor es un elemento que pone su cuerpo en beneficio de ese personaje», agregó el director de la Escuela Departamental de la Comedia Municipal.
Rol social
En cuanto al lugar que ocupa actualmente el teatro en la sociedad, Umpiérrez consideró que «es un movimiento cultural que hoy por hoy tiene una trascendencia mundial, desde sus orígenes ha tenido una importancia para la humanidad y es una de las artes escénicas más importantes. Entiendo en lo personal, porque conjuga una gran variedad de elementos y que al unirlos dan resultados, me parece beneficioso para todos, para el actor que goza de lo que está haciendo y que por algo eligió la actividad, pero también nos brinda siempre, desde la comedia, desde la tragedia, desde sus diferentes ramas y también modalidades, un espectáculo maravilloso el cual también deja un mensaje a las personas, a los espectadores y ha dejado en el mundo siempre mensajes a la humanidad. Es una verdadera magia y es que sólo el hecho de poder estar viviendo muchas vidas en una sola, en lo personal lo hablo desde el rol de actriz, creo que no solamente es mágico, sino también te pone en un lugar de empatía que quizás viviéndolo en tu vida diaria no lo tendrías y que te deja muchos aprendizajes y muchas enseñanzas, no solamente de los diferentes roles que está desempeñado el ser humano a lo largo de este tiempo de su evolución, sino también las sociedades».
