10.11.2023 María del Carmen Castelli, Fernando Rodríguez Arce, Manuel Benavente y Santiago Dossetti fueron homenajeados por la Junta Departamental

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Por Karen Corbo

La emoción fue la gran protagonista de la noche del miércoles, cuando la Junta Departamental de Lavalleja reconoció en el acto del Día del Lavallejino a cuatro ciudadanos oriundos de estas tierras que dejaron huella en la sociedad: la maestra María del Carmen Castelli, el artista Fernando Rodríguez Arce, docente, escritor, poeta, ensayista y conferencista Manuel Benavente y el académico Santiago Dossetti.

Con la presencia de familiares de cada uno, el legado de estas personalidades se hizo presente en el escenario del teatro Lavalleja. La conducción estuvo a cargo de Jorge «Fana» De León, mientras que las lecturas de las trayectorias corrió por parte de ediles integrantes de la comisión de Educación y Cultura de la JDL.

Lavallejinos

La presidenta de la Junta Departamental de Lavalleja, María Noel Pereira, realizó la apertura del acto. La edila manifestó su beneplácito por la concurrencia a la celebración y comentó que «por decreto departamental con fuerza de ley en nuestro departamento se estableció hace unos años que cada 8 de noviembre se haría un homenaje en el teatro Lavalleja a distintas personalidades que fueran en vida acreedoras de este destaque por haber dejado algo, por haber legado algo. Procuramos que las acciones, los hechos públicos pero también los hechos privados de las personas no se pierdan con el transcurso del tiempo, sino que puedan ser recordados para mantenerlos en la memoria de todos».

El 8 de noviembre «fue el último día en que el Libertador Juan Antonio Lavalleja, un hijo de nuestra tierra, pisó por última vez su suelo natal, incluso pernoctando en la casa donde nació, nuestra actual Casa de la Cultura. Entonces cada 8 de noviembre nos reunimos y estamos homenajeando en esta oportunidad a cuatro personalidades de nuestro departamento que así lo merecen. Con una particularidad bien interesante y es que este año por primera vez esto no fue producto, los nombres de los cuatro homenajeados, de un acuerdo político. Por primera vez no fueron propuestos por las bancadas partidarias como sí ocurría hasta el año pasado. Esta vez la comisión de Educación y Cultura, a la que quiero felicitar porque trabajan mucho, muy bien y con mucha responsabilidad, haciendo honor a esa visión y a esa impronta descentralizadora que hemos tratado de imponerle cada vez más a la JDL, salieron al interior del departamento, no solamente a recorrer sino a pedir que de cada localidad enviaran nombres de personas que pudieran ser hoy homenajeadas como lavallejinos. Es así que de los cuatro que vamos a homenajear esta noche dos son de la localidad de Zapicán, es decir, no son minuanos, son lavallejinos», mencionó Pereira en alusión a Castelli y Rodríguez Arce.

El intendente Mario García saludó a los presentes en la fecha. «Creo que es muy oportuno saludar esta iniciativa de tener este día para celebrar el pertenecer a esta tierra, la tierra del Libertador. Estamos muy familiarizados con la presencia de Lavalleja en nuestro departamento, al punto tal de que el nombre del departamento lleva el apellido del Libertador. Esto de repente nos hace quitarle trascendencia a lo que significó en nuestra historia el Brigadier General Juan Antonio Lavalleja, uno de los padres de la libertad, uno de los padres de lo imposible, porque mirando en perspectiva treinta y tres orientales se atrevieron a cruzar un río y a desembarcar en una tierra ocupada en donde el gigante era el otro y sin embargo el desafío era inmenso», recordó el jefe comunal.

La presidenta de la comisión de Educación y Cultura de la JDL, Alda Pérez, hizo referencia al decreto que creó esta conmemoración. «La JDL en el año 2012 genera un decreto en el cual crea el Día del Lavallejino en homenaje a nuestro héroe. A partir de ese decreto se sufrieron diferentes modificaciones y llegamos al último decreto del 27 de octubre de 2021, en el cual se instituye que el Día del Lavallejino debería ser recordado con un acto en donde se hablara de personas que fueran elegidas por tener un carácter propio del lavallejino, por haber hecho en su lugar, en su hacer diario esa construcción de identidad reconocida y querida por todos», explicó.

La representante saludó especialmente a los ciudadanos de Zapicán que se hicieron presente para homenajear a Castelli y Rodríguez Arce, y presentó a sus compañeros de la comisión: Yliana Zeballos, Beatriz Larrosa, Maximiliano Fernández y Emilia Gazano. A continuación Jorge «Fana» De León leyó saludos de la diputada del Partido Nacional Alexandra Inzaurralde, el edil del Frente Amplio Felipe De los Santos y de Raquel Fernández de Ramos. Luego prosiguió a leer el decreto 3036/012 que creó la conmemoración y el último decreto que realizó modificación, el 3692/021.

María del Carmen Castelli

La edila del Frente Amplio, Yliana Zeballos, leyó el reconocimiento a la maestra María del Carmen Castelli Betolaza, quien nació el 15 de setiembre de 1935 en José Batlle y Ordóñez. «Estudió en la Escuela Nº4 de dicha localidad y luego fue pupila en el Colegio María Auxiliadora de la ciudad de Montevideo. A los 17 años contrajo matrimonio con Nelson Fernández Baloyra, con quien tuvo dos hijos: Nelson y Carlos Fernández Castelli. La familia se radicó en Cuchilla de Pereyra, departamento de Cerro Largo durante algunos años, luego de los cuales se trasladan a Molles de Godoy, departamento de Lavalleja, lugar en donde transcurrió su vida y donde hasta el día de hoy se la recuerda con enorme afecto».

«Estudió magisterio cuando sus hijos fueron adolescentes, viajando en tren a la ciudad de Treinta y Tres. Luego de finalizada la carrera trabajó como maestra primeramente en Cuchilla Olascoaga, luego en la Escuela Rural Nº80, a donde llegaba a caballo; y finalmente en la Escuela Nº15 de Zapicán, donde también ejerció el cargo de directora, siempre con gran dedicación y marcada vocación por la tarea. Durante los años que trabajó en el pueblo de Zapicán alquilaba una casa en donde hospedó a maestras y practicantes que venían de otras localidades, como fue en su momento el caso de las maestras Adriana Núñez y Silvia Cóccaro, entre otras. En la zona pocos recordaban su nombre porque para la mayoría era la Negra, o Negrita, siempre inventando algo para juntar gurises y organizar actividades. Su casa se convirtió en la casa a donde muchos iban a hacer sus deberes y también a pasar las vacaciones. Amaba enseñar y compartir», relató la edila.

Fue «una persona de corazón noble y generosidad infinita. Imposible recordarla sin esbozar una sonrisa porque cada una de sus historias tiene la picardía de un niño. Sus memorias inundan hasta el día de hoy las reuniones familiares. Ejemplo de resiliencia, sencillez y bondad. Siempre pensando en los demás, en alegrar, en ayudar. Falleció con 75 años de edad el 16 de julio de 2010, dejando una marca imborrable en el corazón de hijos, nietos y amigos, para quienes es y será inolvidable. Pero su luz tocó también otros corazones y hoy no solo su familia la recuerda sino que la zona en donde vivió y trabajó tantos años, la que fue su entorno y comunidad, aún recuerda sus pasos», expresó Zeballos y concluyó con la frase: «la enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza sino de corazón a corazón».

El edil del Partido Colorado Néstor Calvo entregó la placa y la bandera del departamento a los familiares de Castelli. El nieto de la maestra agradeció el reconocimiento a su abuela. «Muy agradecidos de parte de la familia, por supuesto de los coterráneos que vinieron de nuestro pueblo Zapicán. Si hay dos palabras para definir a mi abuela una es bondad y otra es esfuerzo», mencionó muy emocionado.

Fernando Rodríguez Arce

El curul del Partido Colorado, Maximiliano Fernández, fue el encargado de homenajear al artista Fernando Rodríguez Arce. «Nació en Minas el 11 de setiembre de 1958. Sus padres Fernando Rodríguez Priore y Lidya Esther Arce. A la semana de nacido, sus padres regresaron a Zapicán, donde vivió toda su niñez. Concurrió a la Escuela Nº15 de dicha localidad. Estudió acordeón a piano, instrumento que lo llevó a amar la música, en sus comienzos formando una banda con un grupo de amigos tocando, por ejemplo, villancicos en Navidad. A sus 12 años sus padres deciden irse a Minas para que él hiciera sus estudios secundarios. Ahí forma una banda, ‘La Arrugadora’, tocando el bajo, instrumento que tocó de ahí en más. Hizo la escuela agraria en Tacuarembó», consignó Fernández.

«Regresó a Zapicán en 1981. Ese año conoce a Teresita Maguna Gómez, con quien en 1986 se casa, teniendo dos hijos: Fernanda y Facundo. Siguió con su pasión por la música, formando diferentes bandas e incursiona en el carnaval local, formando la murga ‘Todas contra tres’. En 1986 le pone nombre al raid federado del pueblo, llamándolo ‘Patria Libre’. Dicho raid sigue hasta nuestros días siendo la mayor fiesta anual que se tiene en esta localidad en el mes de marzo. Realiza varias actividades, ayudando, por ejemplo, a la escuela, donde toca el órgano en fiestas patrias y de clausura de cursos. En 1999 se muda a la ciudad de Treinta y Tres. En esa ciudad comienza su carrera musical allí acompañando con su bajo a distintos músicos de la zona. En 2007 comienza a tocar en el dúo Copla Alta, del cual formó parte hasta 2018», indicó el edil.

«En 2011, la Intendencia de Lavalleja, en conjunto con la Junta Local de Zapicán, hizo un llamado a interesados a participar del concurso público para la ‘Creación de la Bandera de Zapicán’. Fernando Rodríguez Arce se presentó a esa convocatoria con el seudónimo ‘Charapincho’. El 29 de marzo del mismo año se hace la apertura de los sobres que participaron. El trabajo elegido fue el de él. El 5 de junio, en el marco de los festejos de los 120 años del pueblo, se iza la bandera por primera vez. Dicho izado estuvo a cargo de autoridades departamentales, locales y el propio creador. Continúan los éxitos con Copla Alta, grabando varios discos y tocando en escenarios muy importantes de Montevideo y del interior del país. En sus últimos años tuvo el privilegio de acompañar al cantautor uruguayo José Luis ‘Pepe’ Guerra. El 21 de agosto de 2018, acompañado de su familia y amigos, fallece a la edad de 59 años», señaló.

La presidenta de la JDL, María Noel Pereira, entregó la placa y la bandera del departamento a la esposa y el hijo de Rodríguez Arce. Con la emoción manifiesta su esposa expresó el agradecimiento de su familia por el homenaje y explicó la razón del seudónimo «Charapincho», «porque era él un charabón y yo una carpincha. Cuando hicimos la fiesta de los 25 años de casados, la tarjetita era una pareja de charabón y una carpincha», recordó.

Manuel Benavente

La nacionalista Beatriz Larrosa leyó la trayectoria de Manuel Benavente. «Nació el 24 de marzo de 1893 en Minas.  Sus padres, don Gregorio Benavente y doña Dolores Calvo. Desde que era pequeño tuvo que enfrentar la vida y lucharla para salir adelante, desde diferentes trabajos, como escribiente de Policía hasta lograr ser profesor de idioma español y literatura. También los lugares de residencia marcaron su historia, desde su ciudad natal primero, más tarde pasó por Montevideo y por otros departamentos, como Florida y Paysandú, hasta radicarse en San José. Sobre su infancia y los ambientes pueblerinos que frecuentó dejó escritas muchas páginas», precisó la edila.

«Fue un lavallejino autodidacta, gran lector desde su niñez impulsado por su abuela, quien era funcionaria del Correo. Desde muy joven sintió el estímulo por la vocación literaria. Manuel Benavente fue docente, escritor, poeta, ensayista y conferencista. La obra de Manuel Benavente nos dice a cada instante de la transparencia del espíritu y del sentimiento del hombre, poniéndonos frente a sus luchas, a su esfuerzo, a sus dudas y a su voluntad. Algunos de sus libros fueron espejo de sus emociones de niño en Minas, de donde se alejó muy joven, pero sin perder el contacto con las cosas y los hombres de la ciudad. Fue escritor fecundo, ya que alcanzó a publicar más de una docena de libros (el primero en publicarse fue ‘El jardín de la vida’), aparte de desarrollar profusa labor en diarios y revistas, sobre todo en ‘El Heraldo’, de Florida, el suplemento dominical de ‘El Día’ y la revista ‘Mundo Uruguayo’, habiendo sido también director de la página literaria de ‘El telégrafo’ de Paysandú y director de ‘La idea’, de San José», detalló.

«A los 20 años estrenó en su ciudad natal un drama titulado ‘Alas rotas’. Ejerció el profesorado de literatura y lengua en varias ciudades del interior del país. En el año 1920 contrajo matrimonio con Dorila Barboza, con quien tuvo 4 hijos: Mireya, Sotileza Dolores, Bécquer y Marianela. Ya desde el año 1944 pasó a ocupar la dirección del Liceo de San José, involucrando en esta tarea a alumnos, padres, profesores y amigos que le permitieron contar con amplio apoyo en la sociedad maragata. Manuel Benavente fallece repentinamente el 11 de mayo de 1950, en Montevideo, Uruguay, hecho que provocó una gran manifestación de pesar», sostuvo.

El edil de Cabildo Abierto, Miguel Del Puerto, entregó los reconocimientos a los familiares. José María Benavente, nieto del docente y escritor, agradeció el homenaje. «No vinimos solos, tenemos bisnietos de Manuel y tataranietos también. Nada más que agradecer a las autoridades por este homenaje tan emotivo», expresó.

Santiago Dossetti

La presidenta de la comisión de Educación y Cultura, Alda Pérez, estuvo a cargo de la lectura del homenaje a Santiago Dossetti. «Ir al encuentro de Don Santiago Dossetti es un honor y también un desafío. ¿Cómo ir al encuentro de un hombre que se construyó a sí mismo en aquellos duros tiempos y en aquella inhóspita geografía en la que le tocó venir al mundo?¿Cómo transmitir hoy a ustedes con qué argamasa construyó sus cimientos ese mismo  hombre que desde la aridez de su pago nativo partió un día, a sus 11 años, con menguadas herramientas del conocimiento que se aprende en los libros y, que llegó a ocupar la primera vicepresidencia como miembro de número de la Academia Nacional de Letras, entre los años 1973 y 1979?», se preguntó.

La edila citó las palabras del historiador Aníbal Barrios Pintos, quien describió al académico como un «humilde hijo de chacareros, llegó por su propio esfuerzo a tener una sólida formación humanística. Batallador constante por todas las cosas del espíritu, desde el año 1925, año de su radicación en Minas, fue, con obstinación de gota de agua, periodista en tarea de su vocación iniciada a los 15 años, escritor, hombre de pensamiento, conferenciante, comprometido protagonista y promotor de cultura».

«Por lo dicho, intentar develar a Dossetti, es ir al encuentro de un puzzle polícromo que tiene por unidad temática el ser humano, el ser humano con todas sus grandezas y sus debilidades, el ser humano con sus luchas y sus sueños, el ser humano que con sus esperanzas y frustraciones trabajó con ahínco venciendo adversidades, siendo feliz y libre en la serenidad del pensamiento y en la acción que lo reflejó. Multifacético, las asperezas de Gutiérrez, ubicadas al norte de nuestro Departamento, le vieron nacer un 7 de febrero de 1902 en el hogar conformado por el italiano Santiago Bernardo Dossetti y la minuana Margarita Rodríguez Cantera, con ella, aprendió las primeras letras con las que fue prendiéndose a la Tierra como el clavel del aire, dando sus frutos como lo hacen las plantas nobles de buenas raíces. De aquí en más su vida será un espiral ascendente que lo llevará a Batlle y Ordóñez en 1913 donde aprendió el oficio de tipógrafo, luego vendrá la imprenta del periódico ‘El pueblo’, ya en Minas, años después, la fundación del semanario ‘Crónica’, en el 32 reemprende la tarea periodística con su concuñado y amigo entrañable, Juan José Morosoli. El año siguiente le trajo vientos de cambio, ahora, es en el Diario ‘La Unión’ donde recala, ocupando la dirección por más de 3 décadas, momento también en el que, con estilo inconfundible, comienza una columna que firma con el seudónimo ‘Juan Mínimo'», relató la edila.

«Es una época de transformaciones, nuevos horizontes, grandes lecturas ocupan su mente y aligeran su espíritu, desde Pío Baroja a Dostoievski, desde Thomas Mann a Javier de Viana. Sus cuentos, a partir de mayo de 1937 comienzan a difundirse en Buenos Aires en la revista ‘Crítica’ dirigida por Petit Murat, Jorge Luis Borges y José de España. Estos cuentos serán publicados en el libro ‘Los Molles’, editado por la Sociedad Amigos del Libro Rioplatense, publicado simultáneamente en Uruguay y Argentina. En ‘Los Molles’ circulan, amalgamados en relatos, los recuerdos de su pago natal, los hombres, las chacras, las estancias y los caminos. Por este libro, según palabras del propio Dossetti, desfila el drama que se vivía en aquella rinconada, donde la gente era como un sobrante del tiempo de la esclavitud brasileña.  A la primera edición siguió, en 1966 una segunda y la tercera vio la luz en 1969. En 1998 la Academia Nacional de Letras recupera el mundo de Dossetti en este volumen de Cuentos y Ensayos. Los Molles, le abrió a Dossetti las puertas de importantes publicaciones de América y el reconocimiento de escritores y críticos, fue el único libro que escribió, según sus propias palabras ‘porque a partir de ese momento pasé a ocuparme de pequeñas cosas útiles relacionadas con la cultura de mi pueblo. No escribí más. Dejé: eso es todo'», evocó Pérez.

«Además del periodismo y la literatura, la cultura de su pueblo, como bien expresa el propio autor, tuvo en don Santiago un cultor, un gestor y abanderado de su promoción, dan fe de ello los primeros espectáculos coreográficos traídos al interior, las exposiciones plásticas y las jornadas culturales por primera vez se presentaron fuera de Montevideo, la presencia del cuerpo de baile y orquesta del SODRE constituyó en 1949 todo un renombrado acontecimiento. En 1952 fue nombrado director del Departamento de Cultura y Turismo de la Intendencia Municipal de Lavalleja y Secretario del Consejo Departamental. Siendo director del Departamento, el 25 de agosto de 1955 funda la Casa de la Cultura de Minas, que toma como eje central la Casa de Juan Antonio Lavalleja concibiéndola como un Espacio Cultural multifuncional. Bajo la misma infraestructura se albergarán varios museos, la Biblioteca Pública Municipal, Salas de exposición y un Anfiteatro, conjuntamente con los museos ya existentes, se anexaron los servicios de Comedia Municipal, Coro Municipal de voces mixtas y la difusión de las bibliotecas de mediano porte. Fue la primera Casa de la Cultura pública del país y, a su inspiradora imagen, comenzaron a surgir otras en todo Uruguay. En 1958 el Ministro de Instrucción Pública de la época le encomendó como misión estudiar los museos en Europa, viaje que registró metódicamente en una serie de artículos para ‘La Unión’ y en las cartas que escribía a su esposa Margarita Lupi y a sus hijos. Entre 1959 y 1965, se radicó en Montevideo integrando el Consejo Directivo del SODRE. En los años siguientes se desempeñó como director de Programaciones Radiales del mismo instituto», describió.

«De regreso a Minas, Dossetti retomó el cargo de director de Cultura y Turismo de la Intendencia de Lavalleja, del cual se retiró en 1978. En 1979 retornó a Europa en representación del Ministerio de Educación y Cultura, oportunidad que le permitió encontrarse con el pintor Edgardo Ribeiro y recordar épocas de Minas. Un día de febrero de 1981, un 28 para ser precisos, su espíritu, buscador incansable de luz, decidió partir en renovada búsqueda hacia el horizonte infinito», recordó Pérez, quien agregó en palabras del propio homenajeado que «‘tenía menos de 10 años cuando las heladas, los cierzos y los soles le habían mordido la nuca’ pero, esas condiciones adversas, no detuvieron la firme determinación de un espíritu rebelde con ansias de libertad que encontró en la cultura concebida como un bien personal y público el camino hacia esa anhelada libertad».

Luego se proyectaron fotografías de Dossetti en diferentes momentos de su vida y en diversos roles. Dentro de ellas, Pérez recordó la amistad que mantuvo con Juan José Morosoli y Eduardo Fabini. A continuación las edilas Patricia Pelúa y Emilia Gazano, del Frente Amplio y Partido Nacional, respectivamente, entregaron los reconocimientos a los familiares del homenajeado.

En nombre de su familia habló su bisnieto Bautista. «El tata Santiago, no lo conocí pero algo me contaron por ahí. El tata Santiago, el que nació en Gutiérrez pero luego vivió en Los Molles, en un pueblito lejos de Minas en Nico Pérez o Nico Batlle, nunca supe bien. El que tuvo una infancia difícil pero salió adelante con el poco estudio que había en aquella época y llegó a trabajar en grandes diarios y en radios del departamento, nos decía mamá. El tata Santiago, el que viajó a Europa cuando se demoraba días en llegar porque en sus tiempos no había aviones ni mucho menos tecnología. El que mandaba cartas desde allá que más tarde leeríamos con mamá sentados en la mesa durante nuestra merienda», expresó.

Cierre

Alumnos de la escuela número 118 de Educación Musical «Santiago Chalar» realizaron el cierre del acto, deleitando a los presentes con una muestra de danza y canto. 

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