15.01.2024 A un año del déficit hídrico

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Por Karen Corbo

Todos recordaremos el verano y parte importante del otoño de 2023 cuando el agua fue la principal preocupación de todo el país, pero especialmente de quienes habitamos este territorio. Para algunos técnicos, profesionales y gobernantes, fue un tema que costó más de un desvelo, días y meses tratando de buscar soluciones para paliar la situación. Para otros significó pérdidas en cuanto a producción, ciclos laborales alterados y escasez en el consumo diario. Ríos de tinta fueron escritos sobre el tema, horas de radio al servicio de comunicar toda la información posible y programas especiales de televisión para concientizarnos. La crisis del déficit hídrico marcó la vida de los uruguayos en 2023. A un año de la imponente sequía conversamos con el gerente regional Este de OSE, el Ing. Eduardo Liard.

«Obviamente que estamos en una situación muy diferente a lo que vivíamos hace un año atrás, donde se empezaba a agudizar el escenario de la sequía que se había iniciado a fines de noviembre ya con la interrupción del pasaje de aguas por nuestra represa en el embalse San Francisco. Hoy la realidad es otra, el embalse tiene una reserva de agua muy importante, la cuenca se ha recuperado, eso es importante porque tuvimos una primera recuperación de los niveles de agua a mediado de año pero la cuenca todavía daba señales de no tener la humedad suficiente para asegurar escurrimiento de agua de lluvia. Las últimas lluvias han repercutido favorablemente en ese sentido y podemos decir que estamos en una situación normal», explicó.

«Estamos mejor que lo estábamos el año pasado porque realizamos varios trabajos en el sistema y en la cuenca que nos permiten gestionar mejor esta situación. Tenemos además otros trabajos planificados, hablando específicamente de Minas, para reforzar y respaldar mucho más el sistema en caso de que se reitere una situación como esta. En igual situación estamos en Solís y en Batlle y Ordóñez, que fueron las otras localidades particularmente afectadas», reseñó.

Trabajos

Con respecto a los trabajos realizados por el organismo, «pasada la crisis grande lo que hemos hecho particularmente es habilitamos y rehabilitamos nuevas perforaciones, no sólo dentro de la ciudad sino también en la cuenca. La limpieza que hicimos en las canalizaciones dentro de la cuenca ayuda a mejorar el escurrimiento de agua cada vez que llueve. Estamos estudiando proyectos de embalses de respaldo en el caso del embalse San Francisco en particular y también tenemos un proyecto bastante avanzado de interconexión del San Francisco con uno de los Campaneros, tubería mediante, para aumentar lo que sería la cuenca. Por un lado vamos a aumentar capacidad de embalse y por otro lado capacidad de cuenca», señaló Liard.

«Además hicimos una intervención muy importante en avenida Fabini en una de las troncales que interconecta el sistema que nos permite aumentar la capacidad de producción desde el sistema de respaldo de Santa Lucía. Todos estos trabajos nos permiten estar mejor parados en el caso de Minas, tenemos un segundo trabajo que está planificado para este año, que es una estación de bombeo desde Cerro Partido que permitiría aumentar lo que es la producción desde esa zona del Santa Lucía», indicó.

En el interior, «en el caso de Solís de Mataojo estamos evaluando la posibilidad de ampliar la capacidad de la represa que tenemos en el arroyo Mataojo. En el caso de José Batlle y Ordóñez tenemos un estudio muy avanzado para ampliar la cuenca de escurrimiento del embalse Cerro Nico Pérez. Además de haber ejecutado en este último caso nuevas perforaciones que nos van a permitir tener más capacidad de producción. Como Batlle y Ordóñez y Nico Pérez se abastecen del mismo sistema tenemos un convenio con la Intendencia de Florida para dejar a nuevo las tuberías de Nico Pérez y reducir pérdidas que existen sobre todo en las tuberías viejas del sistema», detalló.

Aliados

El proceso en el que se desarrolló la crisis «tuvo diferentes etapas. Hubo una primera etapa que trabajábamos sin que se tuviera conocimiento de todo lo que estábamos haciendo, es la realidad, porque empezamos a trabajar en diciembre a partir de las primeras señales con protocolos que ya teníamos. Después hubo una segunda etapa en la que tomó estado público el tema a raíz de una comunicación que hubo por una participación nuestra en Santa Lucía, en que notamos mucho involucramiento de la comunidad y mucha consciencia de la comunidad del problema real que había, que ya lo había pero ahí se notó mucha participación favorable. En ese sentido, tengo que reconocer a la comunidad de Minas, y lo he dicho cada vez que he podido, de lo que se involucró con el tema», sostuvo Liard.

«La Intendencia y el destacamento militar fueron aliados fundamentales en todos los trabajos que se realizaron, al intendente se lo he reconocido personalmente y públicamente. La prensa local jugó un rol muy importante en informar. Obviamente el trabajo y el compromiso de nuestros funcionarios fue realmente valorable, no puedo ser objetivo porque son los funcionarios con quienes trabajo pero fue muy destacado el compromiso que hubo, dejando de lado durante varios meses su propia familia», destacó el gerente.

«En algún momento decía que pasamos de un plan de contingencia a un plan de guerra, para asegurar todos los días que el San Francisco al día siguiente estuviera operativo, eso fue durante un mes y medio, dos meses, entre febrero, marzo y en una segunda etapa en mayo, donde el trabajo nuestro era eso: eran objetivos, acciones diarios para que al día siguiente el San Francisco estuviera operativo, era clave para mantener el sistema de abastecimiento de la ciudad de Minas», recordó.

Agua potable

Liard manifestó la necesidad de «valorar lo que es el servicio de agua potable en nuestro país. Eso es importante, en los últimos años hubo mucha sensibilidad respecto al tema del agua, a la calidad del agua, con razón o sin razón algunas veces, pero lo tenemos que valorar y cuidarlo todos, es un tema de todos hoy, valorar que tenemos agua, que tenemos agua potable. Hay que ser conscientes que todo lo que hacemos en las cuencas puede deteriorar la calidad del agua, nuestra conducta, nuestros hábitos de consumo, sobre todo eso hay que empezar a tener consciencia en el futuro».

«Tenemos una realidad muy diferente a otras partes del mundo y acá cerca de lo que es el sistema de agua, pasamos una crisis sin precedentes donde en otras zonas del mundo directamente se optó por cortar el servicio y nosotros logramos mantenerlo con el involucramiento de todos y obviamente con nuestros funcionarios, que estuvieron al frente de una situación que realmente es de destacar», mencionó.

El peor momento

Consultado sobre cuál fue el peor momento, el gerente de la región Este consideró que «sobre todo las primeras dos semanas de marzo fueron días en que mantener la motivación, porque era importante, trabajábamos en zona de riesgo cada día para poder mantener el San Francisco operativo. Esos días fueron de riesgo, donde cada trabajo que hacíamos era esperar al día siguiente al resultado, por suerte los resultados eran favorables y al día siguiente teníamos que definir nuevos trabajos para poder mantener operativo el San Francisco, que era clave para poder mantener con servicio a Minas. Hasta que llegaron las lluvias de mediados de marzo que nos dieron alivio y nos permitieron hacer trabajos de mediano aliento, que nos permitió mantener el servicio hasta junio, que ahí empezaron a llegar las lluvias importantes. Sin dudas creo que la primera quincena de marzo fue la más compleja y la más desafiante en ese momento».

El futuro

El cambio climático es una realidad y la sequía del verano pasado nos permitió palparlo en primera persona. Con respecto a cómo se trabaja en relación a esta situación, Liard sostuvo que «no sólo en Lavalleja o en Minas que fue el sistema del interior donde hubo más impacto por la sequía, sino en toda la región que particularmente nos toca y el organismo lo está pensando en todo el país también, tenemos que empezar a trabajar en respaldar y fortalecer nuestro sistema. Pero también creo que hay que tener una conciencia y un cambio de hábitos en el uso del agua, eso hay que considerarlo dentro de la comunidad».

«No sólo cambio de hábitos, también hay que empezar a pensar en infraestructura local propia de cada vivienda de tener depósitos reguladores para que el consumo esté regulado por los depósitos y no por la presión del servicio de nuestro sistema, que nosotros tratamos de asegurar buena presión para que llegue agua a todos lados pero a veces hay zonas con más presión donde el consumo per cápita es mayor y un depósito regulador domiciliario ayudaría a reducirlo. También impacta en la generación de efluentes, de agua contaminada», explicó.

«En eso creo que hay que tener una conciencia, una visión integral, es principalmente competencia nuestra como organismo a cargo de lo que es el abastecimiento del agua potable y la gestión de las aguas residuales, pero también es competencia de los usuarios. Creo que es importante empezar todos a mirar eso ya en un futuro inmediato», concluyó el gerente. 

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