Germán Pastorino: situación de planta de ANCAP en Paysandú «también tiene una repercusión en Minas, que toca directamente a los puestos de trabajo»
ANCAP - Foto de archivo
Por Karen Corbo
Trabajadores de la planta de ANCAP de Paysandú, se movilizaron en la jornada pasada sobre el Puente Internacional General Artigas, ante la situación que atraviesa la industria cementera estatal. Diario La Unión conversó con el dirigente de Federación Ancap, sector Minas, Germán Pastorino.
«El directorio de ANCAP decidió concentrar la producción de clinker únicamente en Minas y trasladar clinker hacia Paysandú y dejarlo solo como una planta molienda. En ese plan, plantea el traslado de alrededor de 50 compañeros de ANCAP presupuestados hacia Minas, con todo lo que esto implica, me refiero al desarraigo, lo mismo que vivimos una situación similar a lo que nos pasaba en el periodo pasado, en el 2023 concretamente, que teníamos que cerrar las plantas. Eso es lo que está pasando por las cabezas de los compañeros de Paysandú», detalló.
Tercerizados
Pastorino relató que cuando la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona y la presidenta del ente Cecilia San Román, comparecieron ante la comisión de Industria del Parlamento, «se anunció y con bombos y platillos salieron a decir que esto es una solución para la industria cementera, que no iba a haber desocupación, que no iba a quedar ningún puesto de trabajo, y que no se iban a perder puestos de trabajo». En reuniones mantenidas con el directorio «ya nos anunció que va a haber compañeros tercerizados» que perderían sus trabajos, ya que «no va a haber lugar para todos. Sí dijo que en su momento se lo iría a comunicar de frente, pero eso no es ni para aplaudir, sin embargo, estos compañeros ya están pensando qué van a hacer, y me refiero a compañeros que están hace 20 o 30 años trabajando con nosotros, es decir, trabajando en la industria cementera, que por malas decisiones están en empresas tercerizadas», mencionó Pastorino.
Cierre encubierto
Desde Fancap «vemos que esto es un cierre encubierto, no entendemos cómo un gobierno supuestamente de izquierda está llevando adelante esto», cuestionó.
«Venimos hace años peleando por la industria cementera y siempre diciendo en los distintos ámbitos, con las distintas administraciones que han pasado, cuando no se hacía nada y se hacía pésima gestión, diciendo ‘nos están dejando morir, si no hacen algo nos dejan morir’, y en esta situación se ha repetido y se mantiene hasta ahora», sostuvo.
«En el último gobierno supuestamente progresista, que presidió Tabaré Vázquez, me acuerdo que decíamos eso clarito: ‘nos están dejando morir’, apareció un gobierno de derecha y casi nos hunde, casi nos mata. Zafamos de casualidad. Ahora, lo que está planteando el Frente Amplio realmente es peor que la situación que estábamos en 2019, porque ahora además pretende dejar a la planta Paysandú en una situación muy vulnerable, con 40, 50 trabajadores dedicándose solo a la molienda»,reflexionó.
«La planta Paysandú con esa vulnerabilidad, es muy posible que esto se cierre, esa es la situación», afirmó.
Lavalleja
Pastorino reconoció que «esto afecta sin duda mucho peor a Paysandú, pero primero nos afecta a todos los uruguayos, porque otra vez, y quizás esta sea la última oportunidad que tenemos de salvar la industria cementera y usar el patrimonio que tenemos todos los uruguayos, que es la caliza para hacer portland, con el déficit impresionante de vivienda que tenemos, de infraestructura que tenemos, quizás esta sea la última oportunidad que tenemos de salvarlo. Pero también el gobierno tiene la última oportunidad quizás, pero también tiene la responsabilidad de hacerlo».
Los 50 trabajadores que vendrían desde Paysandú, «también repercuten en que desplazan 50 puestos de trabajo legítimos para los uruguayos, es decir, esto también tiene una repercusión en Minas, que toca directamente a los puestos de trabajo, más allá de que las tiene también, como uruguayos que somos, por desaprovechar este patrimonio que tenemos».
«En Minas se hace clinker, todavía este plan no se ha llevado adelante, no se ha implementado. En Minas se hace clinker y se moderniza, se hace todo lo que se estaba haciendo», añadió.
Paysandú
Los trabajadores de la planta de Paysandú se movilizaron ayer, cortando el acceso al Puente Internacional General Artigas, frente a la industria, donde se realizó una asamblea abierta «por un anuncio de la presidenta de ANCAP de ayer (por el jueves). La presidenta de ANCAP anunció que no va a arrancar más Paysandú, y que ya empieza a implementar este plan. Teniendo la enorme irresponsabilidad de que tanto en Paysandú como Minas, usamos como combustible carbón de coque, y el carbón de coque después que es molido, que está en unos silos, hay que quemarlo y no tiene vuelta porque corre un riesgo enorme de explosión, de prenderse fuego y de explosión», detalló.
«Cuando se hacen paradas, necesariamente, se quema todo el carbón y se deja eso vacío. Y es más, cuando dura demasiado el tiempo, unos días puede estar ese carbón, pero enseguida hay que buscarle la vuelta, no me refiero a si ocurre una parada por alguna rotura, puede estar unos días, con un control, hay que echarle gas y CO2 para que la atmósfera no sea explosiva. La presidenta anunció, desconociendo totalmente este riesgo, que cerraba Paysandú, que ya empezaba a correr este plan. Entonces los compañeros organizaron una asamblea abierta. Ahora, paralelamente, la presidenta, se ve que alguien la asesoró y echaron para atrás esa decisión y ya anunciaron que el horno va a arrancar, imagino que para quemar carbón».
El dirigente anunció que en la planta de Minas, «ya están comprando clinker en la competencia, ayer empezó a entrar y ya lo están comprando».
«Esto entendemos que es para seguir intensificando el lío este que tenemos, la Federación ANCAP, porque pretenden que nosotros acompañemos este proceso y jamás lo vamos a acompañar. Que no pataleemos, que permitamos que la gente de Paysandú venga sin tener ni idea de lo que nosotros venimos peleando e imaginamos para la industria cementera», añadió.
Proyecto
Pastorino recordó que FANCAP y SUNCA presentaron un proyecto para la industria cementera estatal al directorio días atrás, que tuvo el asesoramiento del economista Mauricio Zunino, en el que se propone el desarrollo a través de la diversificación de productos y se presenta la posibilidad de implementar un fideicomiso.
«Este proyecto lo presentamos al directorio y nos dijeron que estaba muy interesante, pero que ellos no iban a hacer nada al respecto, que lo presentáramos ante (el Presidente de la República Yamandú) Orsi. En esos modos, ya en la última reunión. Nos cortó el diálogo directamente», indicó.
«Lo que quiere hacer este directorio es salvar estos cuatro años, achicar los números», subrayó.
«En ese plan decimos que esto hay que tratarlo como una política de Estado. No se arregla en cinco años, sino que lleva más años. Y todo el sistema político tiene que estar de acuerdo, acompañar, llevar adelante una política de Estado que tenga que ver con desarrollo, con infraestructura, con más hormigón. Somos de los países de América Latina con menos hormigón armado per cápita teniendo el Estado una cementera. Es increíble. Y que hagamos todo lo posible para liquidarla y para entregársela a un privado. Eso es la situación de lo que está pasando», enfatizó.
Reuniones
En Paysandú, el sindicato se reunió con la Mesa Política Departamental del Frente Amplio, referentes de comités de base, el diputado Juan Gorosterrazú y ediles. «Esa reunión que tuvimos creemos que estuvo bastante buena y lo que tenemos pensado es replicar ese tipo de actividades con todo el espectro político, me refiero a todos los partidos, es decir, a todos los actores políticos que pueden llegar a decidir o que creemos que pueden, por lo menos, plantear y hacer fuerza para que este gobierno reconsidere estas decisiones», sostuvo el dirigente.
