10.05.2021 Ulises Peña Marichal: «La guitarra es el alma que canta»
Por Karina Núñez
Ulises Peña Marichal nació el 20 de junio de 1944 en la ciudad de Minas, en el Barrio Estación en una familia numerosa, conformada por sus padres y 7 hermanos, con mucho sacrificio para llegar a estudiar y poder vivir de la mejor manera.
Cursó la escuela Nº 11 del Barrio Estación y seguido comenzó a trabajar y repartir, ya que la familia contaba con una quinta, donde se plantaban muchas cosas, «no teníamos 900 cuadras, teníamos 900 metros de tierra, ahí teníamos vacas, algún cerdo y vendíamos verdura».
Después mejoró la situación, «mi padre comenzó a trabajar, siendo excelente en la profesión de cortar y realizar lo mejor en cuero en Montevideo, y realmente hizo arte de lo que fabricaba en el cuero».
A los 15 años aproximadamente tuvo la posibilidad de que lo pudieran enviar a estudiar guitarra, «siempre fue algo que me encantó, iba al centro caminando y cuando escuchaba una guitarra o un piano me quedaba a escuchar y siempre supe que amaba la guitarra, porque además tuve un tío que era concertista de guitarra y seguramente venía de familia».
Comenzó a estudiar con Cedar Viglietti, quien era un gran maestro y musicólogo, durante 8 años hizo la carrera, para luego comenzar a dar clases en Montevideo en Punta Gorda» y allí conocí a Atilio Rapat otro gran maestro. En los ratos libres en la tarde iba a estudiar al Conservatorio Franz Liszt sobre composición», recordó.
LA FAMILIA
Ulises Peña conoció a su señora cuando tenía 22 o 23 años y «decidimos casarnos y formamos nuestro hogar, tuvimos 4 hijos maravillosos, dos varones y dos mujeres: Ricardo, Javier, Mariela y Nancy, y 6 nietos en total»,.



EL INGRESO A LA INTENDENCIA
En el año 85 ingresó a trabajar en la Intendencia de Lavalleja, después de la dictadura, momento donde Ulises Peña trabajó muchísimo en Buenos Aires, en canal 7, en calle Corrientes, y tantos lugares donde «hacíamos diversos espectáculos».
Ingresó a la intendencia pero para trabajar en Parque y Jardines, hasta que en un momento le solicitan si puede conformar la escuela de guitarra, donde se encontraban otros compañeros y así se realizó, y durante 33 años trabajó en la institución,
Contó con muchísimos y muy buenos alumnos, muchos se destacaban por sus conocimientos adquiridos, enseñó solfeo, teoría y guitarra, y a la hora de preguntarle si sus clases eran grupales, dijo que a él le gusta enseñar personalizado, que es como mejor se aprende.
JURADO DE GRANDES FESTIVALES Y CONCURSOS
Ha sido jurado de los más grandes festivales y de casi todas las fiestas en nuestro país y el exterior, recorriendo Brasil, Argentina y tantos otros lugares, como el Festival de Cosquín.
Para Ulises Peña, esto ha sido parte de su vida, los conciertos, los festivales, los viajes y tantas otras cosas que lo han hecho tan feliz. Recordó el Teatro Guaraní en la ciudad de Pelotas, también presentaciones y mencionó que incursionó de dos a tres veces por mes a Brasil a diversas presentaciones.
Hizo conciertos, presentaciones y estuvo en el auge de la música clásica y folclórica.
Es amante de la música clásica, pero reconoció que el folclore le ha dado más en lo que refiere a hacerse conocer y a la vida misma, siempre de manera instrumental, pero con grandes obras. Después decidió componer y también le gusta mucho tocar lo que hace, pero nunca le puso letras a sus temas, nunca quiso cantar.
Hay tantas anécdotas que Ulises nos contó, tantas cosas lindas que vivió y que recuerda con tanto cariño, imposible de ir nombrando todo lo que recuerda, pero sin duda la guitarra lo ha hecho feliz en todas sus dimensiones.



«NO PODEMOS VIVIR SIN MUSICA»
A los 70 años de edad, decidió jubilarse de la escuela de guitarra de Casa de la Cultura, hoy aún continúa dando algunas clases particulares en su hogar, contando con varios alumnos y de todas las edades; a los que él dice que no enseña tocar a la guitarra, «yo enseño una carrera completa». De entrada comentó que le indica a sus alumnos «yo no enseño a rascar, yo enseño a tocar».
De sus cuatro hijos ninguno toca la guitarra, «el grande Ricardo empezó pero después dejó, Javier tiene muy bueno oído, pero no toca y las mujeres ninguna, sí tengo a uno de mis nietos Santiago, que sí le gusta y que es un excelente alumno»
La pandemia la ha vivido con mucho cuidado, «sin duda que es algo que no esperábamos jamás, extraño los festivales y los encuentros de música y guitarreada, pero soy consciente que debemos cuidarnos para poder continuar».
«ME FALTA LA GUITARRA, ME FALTA TODO»
Por último Ulises expresó que «he sido y soy muy feliz, la guitarra es alma que canta, para mi es todo, no podemos vivir sin música y he logrado casi todo lo que me he propuesto con la guitarra».
«Sigo componiendo, me gusta la tranquilidad para hacerlo, siento que la guitarra siempre suena mejor de noche, de día podré tocar a cualquier hora, pero de noche la siento de otra manera», admitió.
