Se presentó el libro «Poder educador: disputas por la Educación Pública» del equipo del consejero Julián Mazzoni
Por Karen Corbo
El consejero docente de la Administración Nacional de Educación Pública, Julián Mazzoni, presentó el libro «Poder educador: disputas por la Educación Pública», escrito en coordinación con su equipo. En el evento, realizado en la sede local de AEBU, estuvieron presentes la magister Cecilia Manzione y los integrantes del equipo del consejero Gonzalo Irigoyen y Leticia Tellechea.
Presupuesto
El consejero se encuentra inmerso en una recorrida por el interior relevando las necesidades de los centros educativos, a propósito de la confección del presupuesto quinquenal. El jueves pasado fue el turno del departamento de Lavalleja, mientras que el día anterior estuvieron en Maldonado.
El proyecto debe ser presentado a fines de agosto al Parlamento, «con una expectativa importante porque si uno mira el programa del Frente Amplio, que ganó la elección, se encuentra con un planteo que nosotros hace mucho tiempo que venimos reclamando, que es llegar al 6% del PBI para la educación pública. Esto es un salto muy importante, en este momento estamos en el 4.5, así que superan los mil millones de dólares en caso de que eso se pueda concretar. Así que, frente a esta posibilidad, queremos construir un presupuesto que demuestre efectivamente que ese 6% es necesario y tenemos la expectativa de que con ese presupuesto, más otras cosas, porque esa es una condición necesaria, pero no suficiente para transformar la educación pública, podamos avanzar con lo que hemos soñado para la educación pública desde el conjunto de los docentes del país. En el caso mío, fui propuesto por la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza y la plataforma que tiene la coordinadora nos conduce a las posiciones que hemos ido asumiendo y que son públicamente conocidas», reseñó Mazzoni.
Realidades
«La miseria que hemos constatado en todo el país, y de la cual no es ajena nuestro departamento, ha generado un deterioro socioeconómico que se refleja también culturalmente y que dificulta mucho la acción en las aulas», mencionó el consejero.
«La necesidad de atender esos emergentes nos conduce directamente a la necesidad de tener más grupos y no menos, como pasó en todos estos años. Por lo tanto, esto también es un tema que tiene que ver con el presupuesto, porque para tener más grupos hay que reducir la relación entre la cantidad de estudiantes y los docentes. Esto implica más horas, más docentes y se tiene que reflejar presupuestalmente. Pero además, esa dificultad plantea la necesidad de generar más figuras que permitan apoyar a los docentes, que tienen que ver con la atención a la salud mental, que tienen que ver con cómo se atienden los emergentes socioeconómicos a los cuales nos referimos. Hemos planteado la necesidad de extender la alimentación que se resuelve con el impuesto primario a la educación media. Eso va a implicar posiblemente una inyección presupuestal también, pero es necesario porque nos hemos encontrado con muchos estudiantes que tienen dificultades de alimentación y eso, obviamente, después se refleja en los rendimientos», consignó.
«Esa preocupación tan importante que está señalada por todos respecto a la asistencia tiene que ver con el resabio de la pandemia, pero también tiene que ver con cómo las anteriores autoridades pretendieron resolver la evaluación del pasaje de grado, el nivel de tolerancia de la falta que tienen los nuevos reglamentos de evaluación, contra los cuales la consejera (Daysi) Iglesias y quien habla votamos en contra de ellos porque nos pareció que iba en ese sentido y ha generado esta situación. No es la única causa, pero es una causa muy importante y esto todos los docentes con los cuales hablamos lo han visto. La necesidad de tener reglamentos de evaluación que sean más exigentes y que sobre todo controlen las faltas está planteada y estuvo planteada en las recientes Asambleas Técnico Docente en el ámbito de secundaria, que fueron las que se hicieron en último momento», indicó.
«El otro tema es la necesidad de que la presión sobre las formas de planificación y particularmente sobre cómo se trata el tema de las competencias por parte de las inspecciones debe cesar porque la voluntad de los cinco integrantes del Consejo Directivo Central (CODICEN) y los directores generales que fueron designados por el CODICEN es clara en ese sentido. El problema es que la inercia institucional generada en los últimos tiempos hace que los criterios de los inspectores y de los directores a veces continúen con este tipo de presiones sobre los docentes que van a cesar a la brevedad», añadió.

Transformación de la educación
La discusión sobre la transformación de la educación está planteada. «Un reciente documento relativo a la llamada hoja de ruta de la transformación curricular no contó con nuestro voto porque justamente la fundamentación que tenía a nuestro juicio era preocupante porque algunos de los aspectos que creemos que son centrales se plantean no cuestionarlos, digamos. Tengo la sensación de que una vez que se inicie este proceso de intercambio con las Asambleas Técnico Docentes y con el movimiento sindical, esto va a quedar de lado porque a nuestro juicio, el documento más importante de la transformación educativa, que es el Marco Curricular Nacional, debe ser, a mi juicio, eliminado. Pero eso lo resolverán en estos ámbitos como señalo. Tengo la sensación, porque lo que he hablado con los docentes de todo el país, que a eso están apuntando», expresó.
«Porque cuando tú modificas el Marco Curricular Nacional y tiene que ver con eso de las competencias, se modifican también los criterios con los cuales se enseña, o se pretenden modificar, y los criterios con los cuales se evalúa. Como la mayoría amplia de los docentes estuvieron en contra, se generaron algunas figuras en la interna que, de alguna manera, estaban presionando a los docentes para que cumplieran con eso con los cuales no estaban de acuerdo. Esto ha generado un malestar y una situación que también ha afectado la salud de los docentes porque se han sentido muy agredidos», sostuvo el consejero.
Libro
«Poder educador: disputas por la Educación Pública» fue realizado por el equipo de representación docente en ANEP – CODICEN conformado por Mazzoni, Daniel Devitta, Fernanda Alanís, Walter Fernández Val y Gonzalo Irigoyen.
«El equipo con el cual trabajo es efectivamente un equipo de gente muy preparada y cada uno de los elementos que están en el libro son producto de una discusión interna y después de la pluma de algunos de nosotros», valoró el docente.
«Nosotros, con el equipo y con la acción de Gonzalo Irigoyen que es licenciado en Ciencias de la Comunicación, obtuvimos en conversaciones con La Diaria, un espacio mensual para escribir artículos de reflexión pedagógica. Esto lleva más de tres años, más de cuarenta artículos y de esos seleccionamos unos treinta, los organizamos, los presentamos y todavía tuvimos, diría que hasta la suerte, de que obtuvimos también un aporte de Adriana Puiggrós, que es una de las destacadas pedagogas latinoamericanas. Ella es argentina, hija además de Rodolfo Puiggrós, que es un referente también. Si bien le enviamos los materiales y le pedimos una colaboración en un artículo, nos dijo que prefería que le hiciera un reportaje porque estaba muy acotado su tiempo, pero lo obtuvimos. Facundo Franco, que es el editor de Educación de La Diaria, hizo ese reportaje y está incluido en el libro porque el objetivo del reportaje era que estuviera en el libro. Así que estas cosas que estoy diciendo anteriormente tienen un fundamento ideológico, pedagógico, que pretendimos reflejar acá y cómo concebimos las soluciones generales de nuestra sociedad inmersas en la realidad latinoamericana, también las cuestiones pedagógicas nos parecen que tienen que estar inmersas en eso», mencionó Mazzoni.
