Al pie del Monumento del Héroe Máximo se conmemoró el 261° Aniversario de José Gervasio Artigas

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Por Karina Núñez

El Comité Patriótico Departamental en conjunto con el gobierno departamental, conmemoraron el 261° aniversario del natalicio del prócer general José Gervasio Artigas.

En el Cerro Artigas donde se encuentra el monumento al prócer se desarrolló el acto y se contó con la presencia de las autoridades encabezadas por el intendente departamental Esc. Herman Vergara, la diputada Dra. Adriana Peña, la diputada Rosana Jaimés, la senadora Alexandra Inzaurralde, el director Nacional de Topografía Felipe De los Santos, el segundo comandante de la División de Ejército IV Leonel Erasun, el Jefe de Policía de Jefatura de Lavalleja Alfredo Rodríguez, integrantes del Comando de Jefatura de Policía, directores del gobierno departamental, Jefe de Bomberos Juan Aria, ediles, integrantes de la banda de reserva, de la reserva Puma, integrantes de la Comisión Departamental de Patrimonio, integrantes de Geo Historia, autoridades de la Inspección Inicial y Primaria y autoridades de Secundaria, representantes de instituciones públicas y privadas, medios de prensa y público en general.

Las Escuelas presentes Nº1 de práctica «Artigas» , Escuela Nº 102 «Santiago Ramón y Cajal», el Instituto de Formación en Educación y el Liceo Nº1 Eduardo Fabini.

RENDIR HOMENAJE

Cabe destacar que el general José Gervasio Artigas nació el 19 de junio de 1764, fue un militar uruguayo, nacido en Montevideo y que murió exiliado en Paraguay. El general Artigas fue un líder militar y popular de la Banda Oriental.

A continuación se procedió a la entonación del Himno Nacional, con Letra‎ de ‎Francisco Acuña de Figueroa y Música‎: ‎Francisco José Debali.

El Teniente Coronel Fernando Machado fue quien hizo uso de la palabra haciendo alusión a esta fecha tan importante.

«COMO CADA 19 DE JUNIO»

«Como cada 19 de junio, la tradición nos convoca una vez más a los pies de esta imponente obra del escultor Belloni. Erguido en la cima del cerro Artigas, a 280 metros sobre el nivel del mar, este monumento ecuestre, el más grande de Sudamérica, se alza con sus 18 metros de altura y 135.000 kilos de hormigón armado, como un sentinel eterno de nuestra historia. Inaugurado en 1974, no solo honra a la figura inmortal del general José Gervasio Artigas, sino también domina el paisaje de Minas con una vista panorámica que corta el aliento. Su silueta, orientada hacia la ciudad, parece recordarnos que el legado del prócer no es estático, sino una guía viva que nos impulsa día tras día a cumplir con nuestro deber como orientales. Hoy se cumplen 261 años del nacimiento de don José Gervasio Artigas, ocurrido en una casa ubicada junto al Arroyo Carrasco, cercana al Montevideo colonial. Tercero de seis hermanos, recibió sus primeras enseñanzas en el convento San Bernardino y de joven compartió plenamente las tareas y los rigores de la vida rural, integrándose a la realidad del campo y sus habitantes, que más tarde sabría representar con firmeza».

«El 10 de marzo de 1797 ingresó el Cuerpo de Blandengues, unidad encargada del resguardo y el patrullaje de la campaña. Durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807 participó activamente en la defensa del Montevideo y en la reconquista de Buenos Aires, dejando en claro su temple militar y compromiso con la integridad del territorio. Tras la invasión napoleónica a España y la caída del rey Fernando VII, surgió en América un debate fundamental. ¿Quién debía ejercer la autoridad en nombre del monarca cautivo? En este contexto cobró fuerza la idea de que la soberanía recae en los pueblos. Y que podían establecer gobiernos propios hasta tanto se restablece la legitimidad monárquica. Así, los acontecimientos de 1810, como la Revolución de Mayo en Buenos Aires, no proclamaron aún la independencia, sino que fundaron nuevas formas de representación política dentro del antiguo marco del virreinato. En febrero de 1811, Artigas rompió filas con el ejército español y se puso al servicio de la Junta de Buenos Aires, alineándose con la causa de la autodeterminación americana. Un mes más tarde fue ascendido a Teniente Coronel y su liderazgo comenzó a congregar cientos de orientales decididos a luchar contra el monarca cautivo. Su liderazgo comenzó a congregar a cientos de orientales decididos a luchar por un nuevo orden. El 18 de mayo de ese mismo año, al frente de las Fuerzas Patriotas, obtuvo una victoria decisiva frente al ejército realista en la Batalla de las Piedras. Aquellos campos fueron testigos no sólo del ingenio militar de Artigas, sino también de su grandeza moral. Al pronunciar su célebre orden, clemencia para los vencidos. El 11 de abril, días antes de aquella gesta, había dirigido a sus compatriotas la histórica proclama de Mercedes, en la que exclamaba con profunda convicción, ‘compatriotas, la patria os llama, no escuchéis otra voz que la de vuestro corazón’. ‘Vencer o morir, sea nuestra cifra’, y ‘tiemblen, tiemblen esos tiranos de haber excitado vuestro enojo'».

«HAZAÑA DE FE, SACRIFICIO Y DIGNIDAD»

Machado continuó señalando «en 1813, ese mismo espíritu se vio reflejado en las Instrucciones del año XIII, documento que delineó su pensamiento político y su compromiso con los principios como la soberanía de los pueblos, la organización federal y el respeto por la ley. Su figura, conocida como el protector de los pueblos libres, sintetizó la voluntad de toda una región por decidir su destino. El general Artigas fue una figura excepcional para su tiempo, dueño de una visión profunda y de un temple singular. Supo guiar a su pueblo en los momentos más inciertos, con palabra firme y juicio claro. A su lado, los orientales no encontraron solo a un caudillo, sino a un conductor moral, capaz de transformar la voluntad popular en acción colectiva».

«En los días más duros y cuando otros dudaban o negociaban, él eligió el camino del deber y cuando la lucha parecía cuesta arriba, no se replegó. Marchó junto a su pueblo en el éxodo oriental, aquel desplazamiento de más de 16.000 orientales, atravesando cuchillas y ríos. Fue una hazaña de fe, sacrificio y dignidad. No fue una huida. Fue una afirmación. Que el pueblo orienta a su destino cuando camina unido. Durante esa marcha, Artigas protegió, organizó, resistió y sostuvo la esperanza. Allí nació un sentimiento que aún hoy nos define, la orientalidad, una identidad construida en base a la entrega, la lealtad y la determinación de no rendirse jamás. Y cuando el exilio llegó, lo enfrentó con el mismo honor con el que condujo las batallas. Murió lejos de su pueblo. Sí, pero no lejos de su causa. Porque su legado vive en cada rincón de la patria que ayudó a levantar con coraje y convicción. Mi general, padre de la patria, descanse usted en paz. Porque mientras quede un soldado oriental en pie, sus ideales no serán traicionados, ni la soberanía entregada. Su ejemplo es nuestra guía y su causa nuestra promesa inviolable. Y como dijo Juan Zorrilla de San Martín, ‘Artigas es el alma de la patria, su sombra nos acompaña y su ejemplo nos obliga'», finalizó.

OFRENDA FLORAL Y TOQUE DE SILENCIO

Las autoridades presentes realizaron la colocación de ofrenda floral, seguido del toque de silencio.
Antes de finalizar se entonó «Marcha Mi Bandera» y retiro de pabellones.

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