Comisión de Recepción de la JDL recibió a trabajadores de José Batlle y Ordóñez
Por Karen Corbo
Carol Caballero, Adrián Berta, Yelgi Dalmao y Milton González, trabajadores municipales de José Batlle y Ordóñez, a quienes no se les renovaron sus contratos, fueron recibidos por la Comisión de Recepción de la Junta Departamental de Lavalleja, integrada por Gastón Elola y Carol Aviaga del Partido Nacional, Miguel Sanz y Joaquín López por el Frente Amplio y Néstor Calvo del Partido Colorado.
También concurrieron a la reunión los ediles del Partido Nacional Hugo Olascoaga, Gabriel Gutiérrez, Verónica Machado, Alcides Larrosa, Ezequiel Yelós, y José Rojas.
Cese
Caballero explicó a los curules que «el 31 de julio fueron cesados nuestros contratos. En mi caso, era un contrato anual que se renovaba automáticamente. Hace diez años que trabajo en la IDL y hace dos que estoy contratada, como administrativa por concurso. El contrato no fue renovado».
La exfuncionaria manifestó su sorpresa ante la no renovación de su contrato. «No entendemos, ni sabemos cuál fue el motivo, porque tampoco nos dijo el alcalde nada. Vamos a hablar primero de él, porque es el que estaba ahí de autoridad, nunca nos vio y no nos dijo el porqué no se renovaba el contrato. Por ahí dicen que es porque no cumplimos con el trabajo, no sé en qué momento no cumplimos cuando el tipo hacía cinco días había asumido, no creo que en ese tiempo le saque la ficha a todos los funcionarios, siendo que es una persona que no le llega a la gente, al funcionario no lo mira a la cara».
Caballero cumplía su trabajo como administrativa en la Casa de la Cultura de la localidad. «Concursé y me contrataron en 2023, antes había sido zafral. Y después el 31 de julio se renovaba el contrato. Además, se nos comunicó por mail mandado por el alcalde y un cedulón con la resolución con firma digital, por el intendente y la secretaria general. Y al otro día nos llega por Correo Uruguayo los originales», detalló.
Yelgi Dalmao era trabajadora zafral de la comuna, donde se desempeñaba «en la parte de la cocina y el comedor». La funcionaria «hacía un año y 4 meses que estaba fija y antes había estado en distintas etapas, son más de 5 años. No tenemos ni sanciones, ni observaciones, nada».





Adrián Berta expresó su «desesperación» y comentó que tiene tres hijos. «En este momento estoy sin trabajo y las deudas se vienen sumando. Hace diez años que trabajaba como zafral y hacía un mes que estaba contratado». Su puesto laboral se encontraba en el gimnasio, realizando limpieza y mantenimiento.
Milton González era chofer del micro donado por la por la Embajada de Japón, que trasladaba personas en situación de discapacidad de lunes a viernes y los miércoles a personas mayores que debían tratarse con diálisis. «Entraba a las 6 de la mañana, estaba a disposición hasta las 19:30, según cómo se presentara el día. No tengo quejas ni de las madres, ni de las personas adultas que viajaban conmigo. Cumplía mi función a rajatabla. Sanción no tengo ninguna. Fueron casi dos años de contrato y me pasó lo mismo que los compañeros. Me notificaron que no se me renovaba el contrato. Me notifiqué, hice la entrega de llaves, documentación del micro, todo. Los mismos papeles que le llegan a los compañeros, me llegaron a mí», consignó.
El exfuncionario relató que «cuando el alcalde tomó posesión del Municipio, el intendente fue al galpón y dijo que no iban a sacar a nadie, eso me llamó la atención y que pocos días después, a nueve no nos renovaron los contratos. También dijo el intendente, que hasta diciembre por lo menos iban a seguir los contratos que estaban. Después vería la situación, cómo se presentaba, cómo agarraba la intendencia y ahí iría evaluando el trabajo de cada uno. La evaluación de que no tuviera queja de ningún tipo, que tuviera un buen desempeño en el trabajo. Los compañeros y yo nos basamos en eso».
Situación laboral
Las trabajadoras se angustiaron por momentos en la reunión al relatar la difícil situación laboral que atraviesa la localidad. «Nos corrieron a lo perro, porque hay un contrato de por medio, pero nunca se ha vivido eso y a la prueba está que es el único municipio que pasó. No encontramos explicación. Discúlpeme, pero estoy muy mal. ¿A dónde vamos? Yo quiero ir a trabajar, pero con 45 años, no es fácil, estoy pensando hasta ir a buscar trabajo por ahí en otro en otro pueblo y no sé», expresó Caballero.
«A mi edad no es nada fácil conseguir trabajo, Batlle es complicado, no hay trabajo, las empresas que vienen son alguna forestal, pero es cada tanto. El que más y el que menos depende de un trabajo de la intendencia, o sea changas, porque necesita comer todos los días. Sabemos bien que lo que ganan es poco, pero ayuda», agregó Dalmao.
