Se realizó el conversatorio de Diálogo Social en Minas
Por Karen Corbo
Llegó a Minas el ciclo de «Conversatorios en territorio» que realiza la Comisión Ejecutiva del Diálogo Social. El coordinador, Ec. Hugo Bai conversó con los medios de comunicación antes de la instancia.
La comisión se encuentra desarrollando este ciclo en todos los departamentos, en lo que Bai definió como «una instancia clave del diálogo social para que la gente se pueda arrimar. Es una instancia de participación abierta, puede venir cualquier vecino, cualquier vecina y dar su punto de vista, aportar su insumo, su propuesta, su solución para justamente los temas que tienen que ver o los desafíos que tiene el país en relación a cambios en la matriz de protección y seguridad social».
El Diálogo Social da respuesta al compromiso de campaña de «realizar determinados cambios en la matriz de protección social, pero previo a que el Poder Ejecutivo elaborara sus proyectos de ley, tener un proceso de diálogo social de estas características, donde más allá de un acuerdo entre actores del gobierno, sistema político y los actores sociales más representativos, fuera un diálogo que tuviera mucha participación de la ciudadanía, mucho contacto con la gente en sus localidades, en el territorio, conocer los problemas y las especificidades que hay. No es lo mismo Bella Unión, que Cerro Largo, que lo que puede ser Colonia o la realidad que podemos tener acá en Lavalleja. Todo eso me parece que enriquece el proceso y yo creo que es una experiencia de diálogo social no sé si la única, pero como ha habido pocas», destacó.
Temáticas
La protección a la infancia, el Sistema de Cuidados, la protección a las personas activas y jubilaciones y pensiones son los ejes en los que se desarrolla esta propuesta. «Eso no quiere decir que en el conversatorio la gente no pueda venir a plantear otros temas, por supuesto que estamos abiertos, por supuesto que estos ejes que planteaba no están escritos en piedra y que el diálogo es un diálogo vivo, que puede habilitar nuevos planteos, que quizás no estuvieran en una agenda previa, pero también somos conscientes de que tenemos un plazo acotado, este proceso de diálogo social termina en abril del año que viene, no es un periodo tan extenso y por lo tanto más allá de incorporar algún tema que vaya surgiendo nos parece fundamental mental, dar respuesta a esos cuatro ejes temáticos que el país tiene como desafío».
«Casi 30% de los niños, niñas y adolescentes hoy están por debajo de la línea de pobreza. Es algo sobre lo que tenemos que dar respuesta. Lo mismo el tema de los cuidados y los impactos que los cuidados tienen en múltiples facetas: en el derecho a ser cuidados los niños y niñas, las personas con discapacidad o los adultos mayores, hasta el derecho que tienen las mujeres que son las que cargan con las mayores tareas de cuidado, de empezar a insertarse de forma más dinámica en lo que es el sistema el mercado laboral, en el sistema educativo, en poder culminar sus carreras educativas, en tener otras oportunidades que si seguimos en esta lógica de que las mujeres, cuando nace un gurí en una casa, se tienen que de alguna manera resignar su carrera laboral o profesional, eso naturalmente las condiciona y es algo que tenemos que transformar rápidamente porque eso hace a la libertad de esas personas. Hay una cantidad de desafíos que tiene que ver con el con el tema de los cuidados que nosotros pretendemos que se incorporen en la discusión porque nos parece que ahí hay otro desafío y otro nuevo central de los cambios que requiere la matriz de protección social», detalló.
Planteos
Alrededor de 15 conversatorios ha realizado la comisión, en los que la población plantea diferentes temas. Los cuidados en todas las facetas, la pobreza -especialmente la infantil- y el financiamiento de la seguridad social, son temas habituales en estas instancias.
«Otro tema que es central es el sistema de jubilaciones y pensiones, porque tiene que ver con los ingresos mínimos y sobre todo las condiciones que muchas veces exigen para jubilarse. Como mínimo exigen 15 años de aporte a los 70 años de edad, pero muchas veces esos parámetros ni siquiera se logran cumplir para mucha gente. Sí, hemos recorrido algunos departamentos donde el tema de la informalidad realmente es dramático. Uruguay a nivel regional y a nivel promedio puede tener un nivel de informalidad que podríamos decir aceptable, por supuesto, superior al de los países más desarrollados y sobre el que tendríamos que seguir trabajando para reducirlo, pero cuando vamos a la realidad de algunos departamentos y algunas localidades, realmente la informalidad es significativamente superior a la del promedio del país y ahí uno entiende que hay personas que efectivamente este en muchos casos no van a poder cumplir ni siquiera con esos 15 años de servicio registrados en la historia laboral para acceder a una jubilación contributiva a los 70», comentó.
La demografía es un tema central en el proceso. «Estamos asistiendo a muchos cambios, que tienen que ver con el mundo del trabajo, con el avance de la tecnología, con la composición de la familia. Los cambios de una familia tradicional o tipo que podíamos tener y hoy este eso se ha visto alterado, modificado por cambios culturales. Lo demográfico es absolutamente central en este proceso, es un cambio lento, pero constante y de forma muy dura», señaló.
«El proceso que estamos encarando de diálogo social tiene como trasfondo fundamental ese cambio demográfico que, en última instancia, amerita a que repensemos nuestras matiz de protección social para las nuevas realidades demográficas que va a tener el país dentro de 10, dentro de 20, dentro de 30, dentro de 50 años», añadió.



Primera infancia
En relación a la primera infancia «los desafíos son múltiples. Hay aspectos que están dentro del diálogo social y hay muchos que no, porque el tema de la situación de las privaciones y de la pobreza de ingreso y multidimensional que hoy enfrentan los hogares que en buena medida son hogares que están liderados por mujeres y donde hay una cantidad importante de niños, niñas y adolescentes. Son situaciones que responden a múltiples causas y dimensiones, tiene que ver con vivienda, con el sistema educativo, con la inserción laboral de los adultos que integran esos hogares, pero en particular de esas mujeres y eso tiene que ver con la informalidad, tiene que ver con la precariedad en general laboral, con las situaciones de desempleo estructural, con los bajos salarios», consignó.
«El fenómeno de los salarios sumergidos y la necesidad que el país avance en ese terreno son aspectos que no forman parte central del proceso del Diálogo Social, porque este no es la bala de plata que va a resolver el problema de la pobreza infantil, porque no va a estar en condiciones de cumplir. Hay una serie de dispositivos y de programas un poco como fragmentados que nos parece que sería bueno unificar, por supuesto ampliando la cobertura y tratando de llegar a un conjunto de hogares más amplio del que llega hoy la política social, mejorando la suficiencia o la adecuación de esas prestaciones, discutiendo, por ejemplo, si es conveniente tener contraprestaciones como las que hoy se exigen muchas veces para que esos niños niñas reciban esas prestaciones. Y el instrumento de las transferencias tiene que ver con garantizar seguridad económica, no con incentivar a nadie a hacer nada. Y por lo tanto queremos dar esa discusión», mencionó.
«También nos parece importante ver qué tipo de mecanismos son los que reciben los hogares, a través de qué tipo de instrumentos financieros reciben esas prestaciones los hogares porque muchas veces hay algunas condiciones que hacen que se genere un cierto estigma, hay determinados mecanismos que hoy existen, que nos parece que no son los más adecuados y que la gente podría recibir esas prestaciones este con una tarjeta de débito común y corriente del sistema financiero», agregó.
Salud mental
La salud mental es «un tema a abordar» aunque «no es está incorporado como uno de los ejes centrales de este Diálogo Social. De hecho el Ministerio de Salud Pública está promoviendo un proceso de diálogo con otras características, que esté vinculado específicamente a ese tema porque el gobierno tiene un compromiso muy concreto de avanzar en términos de dar respuesta al drama que vive nuestro país».
«Creemos que estas instancias sirven justamente para recoger demandas que aunque no estén en el cerno o en el núcleo duro de los temas sobre los que nosotros pretendemos profundizar y alcanzar acuerdos, sí nos permite mapear todo un conjunto de demandas que hay en la sociedad y que perfectamente este diálogo social puede este en este caso, por ejemplo, trasladarle específicamente al Ministerio de Salud Pública», comentó.
Diálogo Social
El resultado del Diálogo Social será la elaboración de un documento «que sistematice los acuerdos alcanzados y eventualmente los matices y diferencias que pudieran existir entre los participantes», indica la plataforma.
