Semana del duelo gestacional, perinatal y neonatal
Por Karina Núñez
La consigna «Semana del duelo gestacional» no es una denominación estándar, pero hace referencia al Día Internacional del Duelo Gestacional, Perinatal y Neonatal, que se conmemora el 15 de octubre. Durante este día se busca visibilizar y concienciar sobre la pérdida de un bebé durante el embarazo o en los primeros días de vida, brindando apoyo y visibilidad a las familias que atraviesan esta experiencia.
El duelo gestacional o perinatal, a diferencia de otros duelos, parece no estar reconocido socialmente. Por ello, es un duelo que los padres que han perdido a su bebé suelen llevar en silencio.
Esta carencia de apoyos dificulta que los padres elaboren su duelo, pero es necesario pasar por las diferentes etapas del duelo (cada persona de una forma y a un ritmo diferente) para llegar a la aceptación. No se trata de olvidar, sino de aprender a vivir con la ausencia.
El duelo es un proceso doloroso que ocurre de manera natural ante el impacto emocional de una pérdida, aunque este proceso suele ser diferente para cada persona (que lo puede vivir, por ejemplo, con más o menos intensidad o durante más o menos tiempo).
El duelo gestacional o perinatal es aquel que se produce cuando los padres pierden a su bebé, que falleció durante el embarazo, en el parto o a los pocos días de nacer.
No obstante, el duelo ante una pérdida gestacional tiene algunos aspectos distintos a otros tipos de duelo (quizá no se ha conocido ni convivido con el bebé, aún no le habían puesto nombre, apenas habrá recuerdos materiales), lo que lleva a que la sociedad no reconozca y minimice el duelo gestacional. Por tanto, se tiende a quitar importancia a ese dolor que sienten los padres y a ignorar sus sentimientos, desautorizando y dificultando su duelo.
Por todo ello, los padres que han perdido a su hijo piensan que parece que no tienen derecho a llorar y que no es normal lo que sienten. Así, evitan expresar sus sentimientos y carecen de los apoyos habituales en otros tipos de duelo.
Sin embargo, desde el momento en el que ambos toman la decisión de buscar el embarazo, ya hay un proyecto de futuro y una ilusión, que aumenta cuando se confirma la gestación. Independientemente del momento del embarazo en el que se produzca la pérdida, ya existe un vínculo de los padres con su hijo y, por tanto, no hay que negar el duelo a estas familias.

«FUNDACION EN TU NOMBRE»
Es una organización de padres que brinda apoyo y contención frente a la muerte gestacional y perinatal.
Hablamos con Belén Piñeyrúa, especialista en duelo gestacional y perinatal, y quien se sumó al equipo de la Fundación Corazoncitos para poder acompañar a las familias en duelo.
Belén es mamá y psicóloga. En setiembre de 2016 falleció su primer hijo Felipe, y desde entonces se ha dedicado al acompañamiento de familias en duelo.
Además, es presidenta de En Tu Nombre, organización de mamás y papás que acompañan en el duelo gestacional y perinatal.
Su propósito es que cada mamá y papá se sienta comprendido en un proceso que muchas veces es considerado invisible y desautorizado.
Belén fue contando que la Fundación «En tu Nombre», «es una organización de mamás y papás que acompañamos frente a la muerte que se hace en prenatal. Acompañamos también a los equipos de salud desde hace 9 años aproximadamente, capacitándose, dando cajitas de recuerdo, que empezamos en el 2019. El mes de octubre, lo sentimos del duelo gestacional y perinatal, en ese contexto es que desde el año pasado empezamos a implementar lo que es la semana del duelo gestacional y perinatal, un poco para visibilizar este duelo que está desautorizado, y tan poco se sabe. Nos cuesta hablar de la muerte, pero nos cuesta muchísimo más hablar de la muerte de los bebés. La intención, el objetivo es visibilizar y poder reflexionar y analizar sobre lo que está pasando en nuestro país con la muerte de la epidemia natal».
DUELO INVISIBILIZADO
Es un duelo invisible a la sociedad, y pasan dos cosas, asintió «uno es que socialmente es un duelo muy invisibilizado, falta mucho hablar del tema y segundo, los equipos de salud no están preparados para recibir la muerte. Cuando se pierde la vida, ellos pierden un bebé rosado de tres kilos y medio, no se esperan un bebé prematuro con 700 gramos que se va a morir, o que tiene o que tiene posibilidades de morir. Nunca se esperan los profesionales una ecografía en un control o en emergencia donde hay que darnos la noticia de que no hay latidos. Es una situación compleja también para los equipos de salud, para las familias ni que hablar, pero también lo es para para el equipo de salud que en ese momento se queda mudo, sin saber qué hacer y sin saber qué decir».
«En tu nombre», es eso, «porque a partir de lo que ellos puedan hacer es que las familias van a entrar en su duelo, y es bien distinto una familia que arranca el duelo con un equipo que fue empático, que pudo humanizar esta muerte, que tuvo buenas prácticas, que tuvo buena información, y donde los derechos no fueron vulnerados, a una familia donde todo esto faltó. Donde se lo tomó mal, se dijo cualquier cosa, donde se hizo el comentario ‘mejor ahora que son jóvenes, ya va a venir otro’, u otras frases que salen, que si pensamos un segundo, no se la decimos a una madre que murió su hijo con ocho años. No le decimos mejor ahora, que a los quince. Sin embargo, parece que la muerte tiene como característica, donde el dolor nos hace un poco decir cosas desafortunadas. Esta semana del duelo, es online, son actividades por Zoom, el año pasado fueron charlas y este año decidimos hacer conversatorios, tres conversatorios, donde se habla de desigualdades en el nacimiento y el embarazo, también sobre la ley de Nacido Sin Vida, y el miércoles, que es el Día Internacional de la Educación Binatal, el 15 de octubre, hacemos una ola de luz en el mundo. Hay una ola encendida durante 24 horas por los bebés fallecidos, en Uruguay, será de 19 a 20 horas, y cuando se apagan en Uruguay, se enciende en otra parte del mundo, eso hace que de alguna manera durante 24 horas esté esa luz encendida en homenaje a los bebes fallecidos».
LA LEY «NACIDOS SIN VIDA»
También nuestra entrevistada, dijo «el sábado 18, tenemos la Suelta de Globos, una actividad que la hacemos en el Kibón, presencial para todas las familias, gratuita, libre, pueden ir tíos, primos, abuelos, hijos profesionales de salud, vecinos, compañeros, todo el que quiera, también en homenaje a nuestros hijos fallecidos».
Belén contó que en el año 2024 se aprobó, «la Ley de Nacidos Sin Vida es, en nuestro país, hasta el año pasado, los que nacían sin vida, o sea los que tenían una muerte fetal, los que mueren dentro de la panza de sus mamás, digamos, eran bebés que no tenían nombre y apellido, eran NN, no figuraban social ni legalmente. Esto hacía que no solamente no se los reconociera, que los niños que nacen sin vida no tienen nombre y apellido, no existen y eso era muy duro. En el 2021 promulgamos esta ley para que los bebés tengan una identidad, pero también para que las mamás y papás tengan un reconocimiento, porque esta mamá tenía un reconocimiento, pero el papá, o la pareja de la mamá, en caso de una pareja de mujeres, no tenía a quién reconocer, por lo tanto no era papá, no figuraba como padre. Entonces en el primer nacimiento figuraba NN, 38 semanas de gestación, óbito fetal y así se lo enterraba, como si no hubiese pasado nada».
«Legalmente hasta el año pasado, que muriera un bebé era lo mismo que sacarse una pierna. Era una pieza anatómica. Así de duro. Entonces, a partir del año pasado, esta ley hace que estos bebés sean reconocidos con nombre y apellido, sus papás también conocidos, hay una licencia paternal a partir de esto, porque no había, los padres al otro día iban a trabajar. Fue un cambio muy importante que se hizo a nivel de lo que es el biologismo neonatal, de visibilizar esta realidad tan dura, y de por qué cuando nosotros, como familias, decimos que es un momento duro desautorizado, no solamente por las frases desafortunadas, sino también el no reconocer a mi hijo porque nació muerto, también es un no reconocimiento de esta maternidad».
Belén reflexionó: «yo soy mamá. Mi hijo murió, pero yo soy mamá. Es muy importante visibilizar esta situación. El proyecto de la cajita de recuerdo, nació en el 2018, y a partir del 2019 empezamos a implementar, también fue un gran cambio en el duelo gestacional. Porque las familias que nos íbamos a nuestras casas sin nuestros hijos, y sin nada que hablar de nuestros hijos. Recuerdo cuando en 2016 y murió Felipe, mi primer hijo, y llegué a casa sin Felipe y sin nada que hablar de Felipe. Era como si esto no hubiera pasado, sin embargo, había pasado un montón de cosas. Las cajitas, vienen a decir, si esto pasó, reconozco que esto pasó, lo acepto, la sociedad acepta que también esto pasó y el equipo de salud también acepta que esto pasó. La cajita de recuerdo, tiene un quehacer y un qué decir. Se tiene que hacer la huella, tienen que escribir el nombre y el apellido del bebé, tienen que poder crear sus recuerdos, tienen que poder dar la cajita a la madre y al papá. Sí. Entonces, esto es un quehacer para el equipo de salud y esto ha traído mucha paz».
