Se conmemoró el 262º aniversario del natalicio de José Gervasio Artigas
Por Karina Núñez
El Comité Patriótico Departamental en conjunto con la Intendencia Departamental conmemoraron el 262° aniversario del natalicio del prócer general José Gervasio Artigas.
En el Teatro Lavalleja por motivos del clima, donde se contó con la presencia de las autoridades encabezadas por el intendente departamental Dr. Daniel Ximenez, la diputada Dra. Adriana Peña, el presidente de la Junta Departamental Mauro Álvarez, la senadora Alexandra Inzaurralde, autoridades del Ejército Nacional, integrantes del Comando de Jefatura de Policía, directores del gobierno departamental, ediles, integrantes de la banda de reserva, de la reserva Puma, integrantes de la Comisión Departamental de Patrimonio, de Geohistoria, autoridades de la Inspección Inicial y Primaria y autoridades de Secundaria, representantes de instituciones públicas y privadas, el Instituto de Formación en Educación y el Liceo Nº1 Eduardo Fabini, medios de prensa y público en general.
Rendir homenaje
Cabe destacar que el General José Gervasio Artigas nació el 19 de junio de 1764, fue un militar uruguayo, nacido en Montevideo y que murió exiliado en Paraguay. El general Artigas fue un líder militar y popular de la Banda Oriental.
A continuación se procedió a la entonación del Himno Nacional, con Letra de Francisco Acuña de Figueroa y Música: Francisco José Debali.
El Teniente Coronel Luis Susanich hizo alusión a esta fecha tan importante.
«Como cada 19 de junio»
«Señoras y señores, antes de comenzar con las palabras, me gustaría tomarme un momento para saludar a todos los abuelos en su día. Ellos son el puente entre nuestro pasado y nuestro presente, guardianes de historias, valores y la enseñanza con la que son nuestras vidas. Con su ejemplo, deja una huella imborrable en cada familia y en toda la sociedad. Para aquellos que están y a todos los que no están entre nosotros, muy feliz día».
Seguidamente el Jefe de Artillería señaló «como es tradición, un nuevo 19 de junio nos congrega aquí para rendirle un justo y merecido homenaje al hombre que nos ha inspirado en los días, día tras día de cumplimiento de nuestro deber, el jefe de todos los orientales, el general don José Gervasio Artigas.
Hace 262 años en el momento en que ese noble hijo de la patria nacía en una pequeña casita junto al arroyo Carrasco, muy próximo a la ciudad de Montevideo Colonial, siendo el 3º de los 6 hijos que tuvieron don Martín José Artigas y doña Francisca Antonio Hernández.
Recibió en su niñez la mejor educación impartida por los Padres Franciscanos del convento de San Bernardino. Durante su juventud, tuvo que aprender a ocuparse de las tareas de campo a las que su familia se dedicaba. Es así cómo fue conociendo y vibrando de cerca las dificultades que afectan a la campaña. Prócer, por excelencia, no tardó en convertirse en el máximo artífice de nuestra historia.
Poseía las cualidades de líder innato, cualidades que lo convertirían en un referente para todos sus contemporáneos en la ardua tarea de la búsqueda de tan ansiada libertad.
El 10 de marzo del año 1797 ingresó en el cuerpo de las leyes, unidad militar cuya función principal era de control y vigilancia de nuestra campaña por medio del patrullaje. Para febrero de 1811, el entonces capitán don Jose Artigas abandonaba las filas españolas para ponerse a disposición de la junta de Buenos Aires, en pos a lograr la independencia de nuestro territorio. Un mes más tarde, Artigas era ascendido a teniente, notándose a partir de ese momento un incremento en los voluntarios que se unían a este hombre para luchar contra el opresor español.
Es así que el 11 de abril este gran caudillo se dirigió a sus compatriotas en la denominada proclama de Mercedes, donde nació el lema, vencer o morir sea nuestra cifra, y tiemblen, tiemblen esos tiranos de haber incitado nuestro honor.
Motivados por un referente de tal magnitud, ese 18 de mayo, las fuerzas independentistas, a órdenes de nuestro prócer vencieron a las tropas españolas comandadas por el capitán de corbetas, José Posadas, las cuales eran superiores en número y estaban dotadas de más y mejor armamento. Los campos de las piedras fueron entonces testigos de ese excelente triunfo militar, de movimientos tácticos inteligentes que permitieron la tan apreciada victoria y de aquel gesto incomparable que demostrara el valor, la gallardía y la grandeza externa del prócer, a quien diera la orden de clemencia para los vencidos, gesto que quedaba inmortalizado en sus palabras para glorificar el valor de una victoria sin vacilaciones.
Son innumerables los hechos históricos relacionados con el prócer, pasando desde las acciones de paisanos, indios y litigios de las campañas armadas hasta la redacción de las instrucciones del año 1803, en las cuales se se aprecia claramente su capacidad como hasta ahí, organizando la campaña mediante un documento sin precedentes para la época. Fue llamado, sin discrepancias, el protector de los pueblos libres, al surgir un poder centralizado que pretendía violar la autonomía y la libertad de las provincias.
Conjuntamente con los dichos de la emancipación y los rayos de libertad, surgió sin igual gravura la figura del general, con su pensamiento inamovible sobre estos conceptos.










El general Artigas no fue un genio ni un ni un iluminador, pero tenía ojos capaces de cubrir horizontes. Su palabra sensata y equilibrada, en momentos en que todo era duda y vacilación, fijó los rumbos certeros a su pueblo. Su capacidad y tacto le permitieron comprender los anhelos confusos de sus paisanos que nada sabían de doctrinas, pero que sí pretendían sus derechos y deseaban conquistarlos.
Acompañado por todos ellos, cruzó las cuchillas de su tierra, enfrentó a las invasiones inglesas luchando por la conquista de Buenos Aires en los muros de Montevideo.
Cuando todo parecía perdido, desde el Paso de la Arena surgió una lucha que ya comenzaba a ser suya.
Combatió toda idea opuesta, cualquiera fuese su procedencia, nuestro prócer siempre tuvo presente que la libertad tiene su escenario natural en la base de la república. Luego de largas luchas en suelo patrio, tras victorias y algunas derrotas, dejando atrás la libertad de muchos y las presiones de otros, en el año 1820, el general decidió adentrarse en el Paraguay, donde pasase el resto de sus días, hasta que un oscuro 23 de setiembre de 1850 dejara de existir físicamente para así pasar a la inmortalidad.
El general don José Gervasio Artigas fue, sin lugar a duda, además de nuestro héroe máximo, el precursor de nuestro ejército nacional. Hoy nuestro pueblo, atendiendo ahora a la memoria de su prócer, mantiene el recuerdo palpitante de sus ideas y actos, que empapan en todo momento la conciencia oriental, siendo siempre la fuente donde se alimenta y perdura el espíritu de libertad y democracia de la República Oriental del Uruguay.
Mi general, Padre de la Patria, nuestro 1º jefe y comandante, puede usted descansar en paz, ya que sus soldados seguiremos defendiendo y sosteniendo sus ideales, los cuales nos acompañarán siempre como parte de su legado.
Y no cederemos bajo ningún concepto estas tierras al bajo precio de la necesidad, mientras quede en pie en esta tierra un soldado oriental».
Ofrenda floral y toque de silencio
La academia Jarama realizó un baile en torno a la fecha y posteriormente las autoridades presentes realizaron la colocación de ofrenda floral, seguido del Toque de silencio.
Antes de finalizar se entonó «Marcha Mi Bandera», y retiro de pabellones.
