«Plantamos árboles, sembramos futuro»: lanzan acciones de restauración ambiental y voluntariado joven en La Rambla
Por Karina Núñez
En la costa del arroyo San Francisco se desarrolló una jornada de plantación de árboles nativos en el marco de «Junio, Mes del Ambiente», una propuesta organizada por las direcciones de Ambiente y Juventud de la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL), con el objetivo de iniciar acciones de restauración del monte ribereño mediante una experiencia participativa junto a centros educativos, organizaciones y jóvenes del departamento.
La actividad contó con la presencia de la directora de Ambiente, Aurora Fernández; la directora de Juventud, Romina Inzaurralde; y la directora de Parques y Jardines, Bibiana Sánchez.
Restaurar y generar compromiso
Fernández explicó que la iniciativa apunta a recuperar el ecosistema propio del arroyo mediante la plantación de especies nativas adaptadas al monte ribereño.
Participaron niños y niñas del Jardín N.º 111, integrantes de Creciendo Juntos y estudiantes del Liceo Nº 3.
«La idea es involucrarnos para que luego sean guardianes de estos árboles», expresó.
Además, anunció el lanzamiento del Voluntariado Ambiental Joven, una propuesta que permitirá la inscripción mediante código QR y que buscará extenderse a centros educativos y espacios de educación no formal.
Jóvenes e infancias como agentes de cambio
Por su parte, Inzaurralde destacó que el trabajo ambiental forma parte de un proceso que la Intendencia viene impulsando vinculado a la clasificación de residuos, el cuidado de espacios verdes y el uso responsable de los recursos naturales.
Explicó que el programa está dirigido principalmente a jóvenes de entre 12 y 29 años, aunque remarcó que también se busca involucrar a niños y niñas.
«Muchas veces las infancias son quienes promueven mejores hábitos dentro de las familias», señaló.




Especies nativas y recuperación del monte
Fernández indicó que los ejemplares plantados fueron donados por Las Bandurrias y por La Casona, donde trabaja Quintín Melgar.
Entre las especies seleccionadas se encuentra el cedrón del monte, característico del entorno del arroyo San Francisco.
La directora explicó además que se trabajará en la identificación y concientización sobre especies exóticas invasoras presentes en el lugar, especialmente el ligustro.
Un voluntariado en construcción
Desde la Dirección de Ambiente señalaron que el Voluntariado Ambiental Joven tendrá distintas líneas de acción vinculadas a la restauración ecosistémica, limpieza de espacios verdes, cuidado de la biodiversidad y recuperación ambiental.
«Queremos que sea un espacio abierto a propuestas de los propios jóvenes. Esta es apenas la primera intervención», sostuvo Fernández.
En tanto, Inzaurralde manifestó optimismo respecto a la participación.
«Hay muchos grupos de jóvenes con ganas de generar actividades y propuestas para sus barrios. Estamos seguros de que va a tener una respuesta positiva», expresó.
Agregó que quienes se sumen recibirán capacitaciones sobre intervención en espacios públicos, identificación de especies y cuidado ambiental.
Pensando el futuro de La Rambla
Consultadas sobre futuras intervenciones y el proyecto de transformación previsto para el parque y La Rambla, Fernández explicó que la plantación fue planificada junto con áreas técnicas para no interferir con las obras proyectadas.
Indicó que se eligió específicamente la margen del arroyo para recuperar el monte ribereño y fortalecer los servicios ecosistémicos que brindan estas especies, como la retención de sedimentos y la mejora de la calidad del agua.
También adelantó que el calendario del voluntariado incluirá actividades como juegos educativos, maratones de limpieza y construcción de biobardas para retener residuos flotantes.
Respecto al estado de algunos árboles antiguos del paseo, señalaron que el abordaje corresponde a Parques y Jardines y que las intervenciones deberán realizarse de forma progresiva.
Finalmente, Inzaurralde destacó el creciente interés de niños y adolescentes por los temas ambientales.
«En las presentaciones de Clubes de Ciencia vimos que gran parte de los proyectos estaban vinculados al cuidado del ambiente. Eso demuestra que hay una generación comprometida y con ganas de involucrarse», concluyó.
