17 de julio: prevenir el suicidio es un compromiso de toda la comunidad

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Sara Arrospide

Por Karina Núñez

Cada 17 de julio, Uruguay conmemora el Día Nacional para la Prevención del Suicidio, una fecha establecida por la Ley Nº 18.097 que invita a detenernos, reflexionar y comprender que la salud mental es un asunto que involucra a toda la sociedad.

El dolor

La conmemoración cobra un significado aún más profundo en momentos en que distintas comunidades del país, y también nuestro departamento, han debido enfrentar el dolor que dejan las muertes por suicidio.

Detrás de cada vida que se pierde quedan familias, amigos, compañeros de trabajo y vecinos que intentan comprender un sufrimiento que muchas veces permaneció en silencio.

Lejos de buscar explicaciones simples, especialistas coinciden en que el suicidio es un fenómeno complejo y multifactorial, en el que intervienen factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos y culturales. Por eso, su prevención requiere un abordaje integral y el compromiso de todos.

Las cifras reflejan la magnitud del desafío. Mientras a nivel mundial se observa una disminución de los suicidios, en América la tendencia continúa en aumento y Uruguay mantiene una de las tasas más elevadas de la región, duplicando el promedio latinoamericano.

Entre las prioridades se encuentran fortalecer el primer nivel de atención, mejorar la calidad de la asistencia en salud mental, desarrollar protocolos específicos para personas en riesgo, promover el trabajo interinstitucional y capacitar a los medios de comunicación para un tratamiento responsable de estas noticias.

«El sufrimiento puede cambiarse por esperanza»

Como cada año, Diario La Unión consultó a la psiquiatra Dra. Sara Arrospide, quien desde hace años trabaja en la atención de personas con sufrimiento psíquico y en la promoción de la prevención del suicidio.

Reflexionar como sociedad

Para la profesional, esta fecha debe ser una invitación a reflexionar como sociedad.

«El suicidio es una realidad que afecta a las personas, a las familias y a las comunidades. A veces traduce una enfermedad mental y otras veces responde a historias de vida, formas de sentir y sufrimientos muy profundos. Hay personas que llegan a pensar que el dolor es tan grande que les gana a la esperanza».

Sin embargo, Arrospide remarca un concepto que considera fundamental: «El suicidio nunca termina con el dolor de nadie. Lo único que hace es transferirlo a otras personas, a la familia, a los amigos, a los compañeros de trabajo y a toda la comunidad».

La especialista también pidió derribar algunos mitos que aún persisten.

«No se trata de personas valientes ni cobardes. Se trata de alguien que está sufriendo».

En ese sentido, destacó que la mayor herramienta de prevención muchas veces está en los gestos cotidianos.

«Escuchar al otro puede cambiar una historia. Mirar alrededor, detectar que alguien no está bien, acompañarlo, estimularlo a consultar y permanecer a su lado puede marcar una enorme diferencia».

Arrospide recordó además que los sentimientos de desesperanza, aunque sean intensos, son transitorios.

«El dolor pasa. Se puede aliviar cuando encontramos a alguien que nos escucha y cuando pedimos ayuda. Siempre existe una salida diferente».

La psiquiatra insistió en que hablar sobre el suicidio no aumenta el riesgo, sino todo lo contrario.

«Poner el tema en palabras, hablar del dolor y de la angustia permite canalizar ese sufrimiento de otra manera. La prevención del suicidio no es responsabilidad exclusiva de los equipos de salud mental; es un compromiso de toda la comunidad».

Asimismo, señaló que existen múltiples factores que pueden influir en una crisis, situaciones económicas, vínculos familiares, historias de vida, violencia, exigencias sociales y otros determinantes que requieren respuestas colectivas y sostenidas en el tiempo.

La ayuda está disponible

Arrospide recordó que quienes atraviesan un momento de crisis no deben permanecer solos y que el sistema de salud cuenta con recursos permanentes para brindar asistencia.

En Uruguay funcionan servicios de emergencia psiquiátrica durante las 24 horas en los prestadores de salud y también líneas telefónicas gratuitas de apoyo:

* Línea de Prevención del Suicidio (ASSE): 0800 0767 o 0767 desde teléfonos celulares.
* Línea de Apoyo Emocional: 0800 1920.

En una sociedad profundamente conmovida por las pérdidas recientes, el mensaje es claro: «escuchar, acompañar y tender una mano puede salvar una vida. Hablar de salud mental, romper el silencio y generar redes de apoyo son acciones que están al alcance de todos. Porque prevenir el suicidio no es solo tarea de los profesionales de la salud. Es una responsabilidad compartida, donde la empatía, la escucha y la presencia pueden convertirse en el primer paso para transformar el sufrimiento en esperanza».

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