Pasaron tres décadas: Serrano Acuña con mano de artesano para el tic tac del reloj en la Catedral
Pasaron tres décadas
Serrano Acuña: con manos de artesano para el tic tac del reloj de la Catedral.
Después de tres décadas volvió a escucharse el tic tac del reloj ubicado en una de las torres campanario de la Catedral de la Inmaculada Concepción.
Una tarea a largo plazo,una lucha constante pro mejorar todo lo que significa el principal Templo de Minas y de la propia Diócesis, luego de las reparaciones y las pinturas que le han dejado en forma magnífica se ha continuado con el demás sectores que ahora tienen como epicentro el reloj que nos estará dando la hora permanentemente a quiénes circulen y/o se desplacen por el centro y además se va poniendo a tono con lo que será Plaza Libertad con su nueva fisonomía. En efecto ya está con su clásico tic tac el reloj gigante que hacía al menos 30 años que no funcionaba. Del esfuerzo de quiénes están al frente de la Diócesis y la capacidad y abnegación de un verdadero orfebre, un artesano espectacular como dijo a Diario La Unión el Presbítero Pablo Graña, Sr. Serrano Acuña un funcionario de la Casa de la Cultura que trabajó durante más de dos meses para dar con todos los problemas que tenía el reloj, debió incluso hacer piezas, conseguir seguramente otras por cuanto alguna mano no tan experta en algún momento, quizás buscó reparar las nanas del reloj y no hizo otra cosa que empeorar seguramente su condición hasta que simplemente dejó de funcionar. Ahora está de nuevo con su actividad normal y le está faltando una luz que le ilumine por la noche para que se observe en todo momento la hora. Dentro de la Catedral incluso fuera de la misma, se escucha claramente ese tic tac, de que habló en la misa de las 19 horas del domingo el Presbítero Graña destacando la labor del artesano y las respuestas de acuerdo a su real saber y entender las cosas de las oraciones que se hicieron como forma de lograr el objetivo que parecía muchas veces imposible por lo difícil que resultaba poner en movimiento la sofisticada máquina y más que nada por las piezas que había que conseguir, y lograr construir con la justeza que se requiere en todo lo que sea relojería y que todos conocemos de alguna forma y que Serrano Acuña con esa dedicación y capacidad, finalmente logró y concretó un anhelado deseo que el reloj de la Torre de la Catedral ingresando a la misma frontal quedara vuestra izquierda. Bueno, ahora a disfrutarlo como un elemento más de decoración y servicio que brinde a todos quienes pasen por el lugar pero que además lleguen como turistas que son decenas los que a diario visitan nuestra Catedral.


