26.11.2019 Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer
Nos faltan 25
TCS, 27 años, 24/11/19
Katerin Loreley García Varela, 22 años, 16/11/19
Viviana Jysel Ramos Mangieri, 37 años, julio de 2012
Mujer (nombre sin publicar), 27 años, 1/11/19
Silvana Alonso Alayón, 29 años, 8/10/19
Lorena Felicia Carrasco Cáceres, 19 años, 30/9/19
Adriana Fontes, 49 años, 10/9/19
Luciana Bentancur, 35 años, 5/9/19
Julia Esmeralda Ferraz Maciel, 14 años, 30/8/19
Mariza Severo, 47 años, 16/8/19
Miriam Sosa, 39 años, 15/8/19
Anna Clara Da Silva Palombo, 4 años, 26/7/19
Amparo Fernández, 36 años, 29/6/19
Sandra Carolina González Valdez, 40 años, 24/6/19
Mujer (nombre sin publicar), 55 años, 25/6/19
Yael Luana Sosa Apaulaza, 17 años, 29/5/19
Mujer sin identificar, 30 años, 26/5/19 (su muerte sucedió al menos un mes
antes).
Lucía María Invernizzi Rivero, 27 años, 26/5/19
María Micaela Onrrubio Zenone, 30 años, 27/3/19
Blanca Costa, 83 años, 14/5/19
Rosana Batista, 29 años, 5/3/19
Inés Peña, 61 años, 2/2/19
Jaqueline Rodríguez, 34 años, 31/1/19
Fuente Feminicidio Uruguay
América Latina
Cada 25 de noviembre se recuerda a las mujeres que han muerto a manos de la violencia machista. Según un estudio realizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en 2018 hubo al menos 3.529 femicidios en América Latina, según datos del Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG) del organismo.
«Cuatro de las cinco tasas más altas de feminicidio o femicidio de América Latina se registran en los países del norte de Centroamérica (El Salvador, Honduras y Guatemala) y en República Dominicana. A ellos se suma Bolivia, cuya tasa de 2,3 feminicidios por cada 100.000 mujeres en 2018 es la tercera más alta de América Latina y la más alta de América del Sur. En contraste, Perú presenta una tasa de 0,8 feminicidios por cada 100.000 mujeres en el último año, la cifra más baja de la región», expresa la publicación.
«En el Caribe, la prevalencia del feminicidio supera las 4 muertes por cada 100.000 mujeres en países como Guyana y Santa Lucía, de acuerdo con información de 2017. En 2018, Trinidad y Tabago y Barbados lideraron la lista, con una tasa igual a 3,4 muertes por cada 100.000 mujeres. Esta cifra podría ser incluso más grave en el caso de Barbados, considerando que este país solo recopila las cifras de feminicidios íntimos, es decir, aquellos cometidos por la pareja o expareja íntima de las víctimas. El asesinato de mujeres por razones de género es el extremo del continuo de violencia que viven las mujeres en la región. Las cifras recopiladas por la CEPAL, en un esfuerzo por visibilizar la gravedad del fenómeno, dan cuenta de la profundidad que alcanzan los patrones culturales patriarcales, discriminatorios y violentos en la región», dice Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva del organismo regional, en el marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, que da inicio a 16 días de activismo hasta el 10 de Diciembre, Día de los Derechos Humanos», se establece en el sitio web del organismo.
Marcha en Montevideo
Una multitud marchó en Montevideo por la calle 18 de julio en memoria de las víctimas de estos crímenes. La concentración se realizó a las 19:30 horas en Plaza Independencia desde donde marcharon hasta la Intendencia de Montevideo. La marcha fue organizada por la organización Mujeres de Negro.
Proclama de la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual
En este 25 de noviembre, la RUCVDS reedita sus demandas al Estado de máximo cumplimiento de los derechos de las mujeres uruguayas, en especial los relacionados contra la violencia que se ejerce de muchas maneras contra mujeres y NNA.
Lo replanteamos año a año, lamentablemente, porque siguen siendo derechos pendientes, muy bien escritos y vigentes en el papel, pero poco y mal aplicados.
Las autoridades actuales y futuras hablan de un necesario «cambio cultural», pero nadie, ningún partido, ningún candidato, adelantó una palabra sobre los contenidos de esas frases tan promisorias pero tan vacías de contenido.
Los cambios culturales no se operan con menciones oportunistas, se producen a través de cambios, hechos nuevos, que producen nuevas realidades y nuevos mensajes a la sociedad.
Las prácticas institucionales que se aferran a prácticas históricas y valores obsoletos, incumplen sus obligaciones y son componente principal del no cambio cultural.
Confirman los prejuicios, aseguran que todo siga como está, haciendo lo que siempre se hizo, aun contradiciendo leyes nacionales y convenciones internacionales.
Un ejemplo es el Poder Judicial donde año a año se repiten actuaciones inaceptables que perjudican los derechos de mujeres y NNA. Las denuncias de maltrato y abuso sexual a NNA aumentan cada año mientras el Poder Judicial insiste en desvalorizar los testimonios en función de sus valores y creencias personales, y muchas veces interpreta arbitrariamente, sin pruebas objetivas, que han sido manipulados por sus madres. O por mujeres que mienten e inventan denuncias para perjudicar a su pareja.
También son más visibles las situaciones de acoso y abuso sexual laboral, así como las respuestas mínimas e inadecuadas a las denuncias, que confirman la desprotección de las mujeres también en ese campo.
En consecuencia reiteramos la exigencia de:
1) Recursos para la plena aplicación de la ley 19580, adecuación de los servicios del Poder Judicial a las necesidades y capacitación permanente para actualizar la gestión de los jueces, defensores y fiscales e integrar la perspectiva de género en las prácticas judiciales. Así como Defensoría Pública efectiva a mujeres y NNA, que asesore y apoye adecuadamente en cada caso.
2) Adjudicar recursos necesarios para reforzar el Sistema de Respuesta a la Violencia de Género de modo que Inmujeres pueda trabajar con las víctimas con la frecuencia adecuada a cada caso.
3) Asegurar los recursos del INAU para atender a pleno el maltrato, la explotación sexual comercial el abuso sexual infantil-adolescentes, que habilite una vida libre de violencia a los NNA a su cargo.
4) Coordinación del Poder Judicial, M. Interior y Fiscalía para intervenir con perspectiva de género en forma conjunta, coordinada y oportuna.
5) Coordinación del Poder Judicial, Fiscalías, M. Interior y los servicios de atención para que actúen en forma coordinada y sumando esfuerzos.
6) Intensificar las actividades tendientes a sancionar y erradicar la trata de personas en todo el país.
7) Enfrentar el acoso laboral y el acoso sexual a las mujeres en los espacios de trabajo.
8) Que el Poder Judicial asuma a cabalidad la legislación que rige en nuestro país, y por lo tanto, se entere de que debe analizar las situaciones de violencia y abuso contra Mujeres y NNA con perspectiva de género para erradicar sentencias absurdas y al margen de la realidad.
EXIGIMOS LA PLENA APLICACIÓN DE LA LEY 19580 VIGENTE.
