24.12.2019 Fernando Pereira asumió como nuevo párroco de la Capilla Santa Teresita
Por Rodrigo Guillén
Fernando Pereira inicia su camino en la iglesia que dio sus primeros pasos, su bautismo tuvo lugar en ese lugar, fue a la Escuela N°12 a pocos metros de ahí, luego continuó sus estudios en Liceo Fabini, para volver a ese lugar donde fue bautizado, acompañando al Padre Inmediato en sus primeros pasos en el camino que eligió. Hoy ese lugar lo vuelve a encontrar, al frente de la capilla. Fernando relató que «desde el 15 de diciembre fui nombrado Párroco para la Parroquia Santa Teresita, tiene un significado especial para mí fue donde me bautizaron, donde tomé la comunión, donde descubrí mi vocación, donde estuve muy cerca del Padre Inmediato es como volver a casa, con una alegría enorme. No me puedo olvidar que sigo con la responsabilidad de Párroco en Mariscala y Aiguá. Estar aquí en Minas para poder servir a la comunidad es una responsabilidad enorme, a esa comunidad que le debo mucho porque aquí fui a la escuela, cerca de la parroquia en la escuela 12, fui al liceo Fabini, y para mi es una enorme alegría estar en Minas nuevamente»
ARDUO TRABAJO PARA EL 2020
A cargo de varias parroquias Fernando Pereira tendrá una gran tarea para realizar, pero sin duda alguna su organización será fundamental para poder cumplir con todo. «La Parroquia Santa Teresita está maravillosa, los padres Polacos han trabajado muchísimo sobre esta obra que ha quedado muy bonita. Para el 2020 aspiro a seguir trabajando, tratando de terminar algunas cosas que habría que arreglar en el templo pero vamos a ir despacio. Una de las cosas importante es que la Iglesia será de puertas abiertas para todos, esa es la invitación que el Papa Francisco nos está haciendo a todos, ser ese hospital de campaña, recibir a todos en sus casas, eso es un poco el cometido y lo que sueño, además que lo he ido trabajando como Sacerdote en la localidad de Mariscala y Aiguá, ser familia y que la gente se sienta verdaderamente en casa. Tratar de estar con los más alejados, tratar de acompañar al que más necesita, hay mucho para hacer y la barriada en Las Delicias está muy amplia ha crecido muchísimo en los últimos años y hay mucho para hacer y por eso quiero que la parroquia esté abierta y la gente se acerque a rezar, hablar con el sacerdote, confesarse y participar del sacramento, de la eucaristía, de los bautismos, casamientos», sostuvo el sacerdote.
«También tengo el tema de las capillas en los barrios, que estén abiertas, además tengo Villa Serrana y Polanco, poder atender a todos con un corazón abierto eso es lo que quiero. A mí me ha inspirado mucho una frase del Papa Francisco ‘Ser Sacerdote con olor a oveja’ y cuando me ordené a sacerdote fue una de las cosas que le pedí a Jesús, estar con la gente, tratar de acompañarlos, ayudarlos, ese es un poco el cometido del 2020 y estar con quien más necesita», agregó.
LA IGLESIA Y LOS JÓVENES
Cómo llegarle a los jóvenes en los tiempos que se viven, desde la iglesia es una tarea compleja pero Pereira cree que puede hacerlo. «Es un gran desafío la juventud, la idea es tratar que los jóvenes encuentren un espacio y que se puedan acercar, puedan charlar, que los podamos ayudar. Uno ha descubierto en todo este tiempo es que la gente necesita ser escuchado, los jóvenes necesitan ser escuchados, esa frase que escuchamos decir los jóvenes están perdidos, eso para mi no existe, yo tengo la esperanza puesta que pueden salir adelante, crecer y salir de las situaciones difíciles que pueden vivir, estar cerca de los jóvenes es la idea también. Me interesa estar además relacionado con las fuerzas vivas de la localidad, espero también sumarme a todo lo que sea las fuerzas vivas y acompañar a las instituciones, vengo de una buena experiencia con las fuerzas vivas, siempre me abrieron las puertas y me acompañaron, espero que en Minas también», indicó.
MENSAJE DE LA NAVIDAD DE 2019
«La Navidad es puerta abierta para el amor (Jn 1,12). Nos capacita para ser hijos de Dios y hermanos entre nosotros. Por tanto, es tiempo para revisar desde la humildad y sencillez nuestra relación con Dios y con los demás.
Este tiempo, nos debe servir para recuperar de nuevo el corazón de esta fiesta y descubrir detrás de tanta superficialidad y aturdimiento, el misterio que da origen a nuestra alegría y es causa de nuestra esperanza. Nosotros tenemos motivos profundos para el júbilo radiante de la alegría plena: Dios se ha hecho hombre y ha venido a habitar entre nosotros.
Desde el silencio del corazón, podemos «encontrar» a Jesús con la misma alegría y sencillez de los pastores (Lc 2, 8-20). Ellos, dejando miedos, oscuridad, rebaños y venciendo el frío de la noche, se acercan a Belén y hallaron a María, a José y al recién nacido acostado en el pesebre. Cuentan lo que los ángeles, les habían dicho del Niño. Se fueron, glorificando y alabando a Dios.
Estos pasos deben ser nuestros pasos. Dejar a un lado miedos, apatías, tensiones, indiferencias, envidias, confrontaciones, porque creemos y afirmamos que Jesús es la Buena Noticia y HABITA entre nosotros (Mt 28,20) (Jn 1, 14). Vencer el «frío» de este tiempo oscuro y tenso, cuajado de posibilidades y amenazado por serias dificultades de todo tipo, violencia y miedo. Sabemos que Belén es la luz que disipa nuestras tinieblas de todo tipo y sigue iluminándonos para acertar por la senda de la vida. Tener la sencillez de los pastores, para decirnos «vayamos a Belén» (Lc 2,15) para acercarnos en silencio ante este Niño y acoger desde el fondo de nuestro corazón, mente y ser toda la ternura y cercanía de Dios. Contar con obras y palabras que Cristo es nuestra alegría y nuestra única esperanza. Volver al mundo de nuestro tiempo, anunciando lo que «hemos visto» y llevamos en nuestras vasijas de barro. Proclamar en todo momento y lugar que Belén es el Evangelio de la salvación y de la dignidad humana. Que Navidad, es el canto y defensa a la cultura de la vida. Es la defensa por los más débiles (Lc 10, 29-37).
Debemos de hacer un esfuerzo constante para que los roces de la vida, errores, nuestra propia mediocridad, los cansancios, no nos desgasten y nos lancen al borde del camino. Aceptándonos tal como somos.
Que el Corazón de María, peregrina en la fe, nos ayude a recorrer nuestro camino de fe, contemplando y descubriendo la presencia de Dios en los acontecimientos de la vida, en sus luces y sombras, pero siempre sintiendo la cercanía cariñosa de Dios, que nos convoca a la fiesta de la vida y nos urge a compartirla. (Mt 1-12; 25, 31-46). ¡¡FELIZ NAVIDAD 2019 !!

Bendecido en tu camino junto a Cristo. Gracias por tus palabras y por tanto.
Debemos de hacer un esfuerzo constante para que los roces de la vida, errores, nuestra propia mediocridad, los cansancios, no nos desgasten y nos lancen al borde del camino. Aceptándonos tal como somos. gracias