29.09.2021 Presidente de FANCAP Lavalleja Germán Pastorino
Por Karen Corbo
Los trabajadores agremiados en la Federación Ancap realizaron un paro de actividades y asamblea general en la pasada jornada a nivel nacional. La última decisión comunicada por el directorio del ente público, sobre la asociación de la empresa estatal con capitales privados en la industria cementera despertó la alarma en los funcionarios. La merma de puestos de trabajo, los cambios en la economía de las ciudades con plantas y el desarraigo son los ejes de la preocupación. Diario La Unión conversó sobre el tema con el presidente del gremio en Lavalleja, Germán Pastorino.
«Nos anunciaron el martes pasado la decisión y vimos la resolución del Directorio (de Ancap), es decir, se reunieron de forma extraordinaria y nos informaron la decisión de asociar toda la industria cementera, (las plantas de) Minas, Paysandú y Manga, de asociarla con un privado de forma mayoritaria. Le van a vender a un privado la mayoría de las acciones», relató Pastorino.
«Entendemos eso como una privatización lisa y llana, porque estamos vendiendo la mayoría, entonces consiste en una privatización para nosotros. Nos dicen que no, que es una asociación pero le estamos dando la mayoría», afirmó el presidente del sindicato en Lavalleja.
Impacto
La decisión de asociarse con privados implicaría un impacto importante para los trabajadores y la sociedad en su conjunto, según mencionó el dirigente sindical, especialmente para Minas y Paysandú.
«Puede tener una implicancia totalmente negativa para todo el departamento, porque esto implica necesariamente que hay gente que se va a quedar sin trabajo y se va a dar un desarraigo de la ciudad. Porque en esta situación seguramente, si bien no está nada claro todavía pero nosotros ya no le creemos nada a este directorio, nos van a ofrecer pasar al derecho privado o permanecer siendo empleado de Ancap en otra área. Eso implicaría irse del departamento porque en el departamento no hay» otra dependencia del ente en la que puedan ser reubicados.
Los trabajadores de Ancap tienen diferentes modalidades contractuales. Por un lado se encuentran los «ancapeanos», el 55 por ciento, que son funcionarios estatales, este grupo se sub divide en otro que corresponde a funcionarios que no están presupuestados pero tienen contrato con el Estado. Además la industria tiene funcionarios tercerizados, que corresponde al 45 por ciento de la planilla de trabajadores. En Lavalleja, donde la cementera tiene alrededor de 200 funcionarios, más de 100 son ancapeanos.
«En el caso de los tercerizados no tienen la certeza que van a seguir manteniendo la fuente laboral. Inclusive el directorio nos manifestó que van a hacer todos los esfuerzos necesarios pero no garantizan que todos vamos a mantener el trabajo», indicó Pastorino.
Movilizaciones
Ayer los trabajadores resolvieron una serie de medidas a tomar, la más importante será la que comprende a movilizaciones que se realizarán en Paysandú, Montevideo y Minas. A esto se le suma que Fancap sostiene la necesidad de que todo el Sunca se involucre, no solo la rama de extractiva que comprende a los funcionarios tercerizados, ya que «es lo peor que nos ha pasado en mucho tiempo, la situación más complicada».
Además dado que para la sesión de la Junta Departamental de Lavalleja, que se realizará hoy en el teatro Lavalleja, está previsto que se debata sobre la situación de industria cementera estatal, una delegación de Fancap se manifestará afuera del recinto.
Los trabajadores también tienen pensado reunirse con los actores políticos. En el caso de los diputados del departamento ya mantuvieron reuniones con el representante frenteamplista Javier Umpiérrez, mientras que aguardan que el intendente Mario García les comunique una fecha para concretar una cita.


