15.11.2022 Directora de Inmujeres Mónica Bottero: «Una de las principales dificultades que enfrentan las mujeres que han pasado por violencia de género es el acceso a una Justicia de calidad»
Por Karen Corbo
En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres –que se conmemora el 25 de noviembre-, la Comisión Departamental por una vida Libre de Violencia de Género de Lavalleja organizó el taller de sensibilización «Acceso a la Justicia de víctimas de violencia». Previo a la instancia informativa, la directora del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) Lavalleja Ana María Martínez y la directora del organismo a nivel nacional Mónica Bottero conversaron con los trabajadores de los medios de prensa.
La Comisión Departamental de Violencia de Lavalleja es integrada por Inmujeres (que la preside), el Poder Judicial, Salud Pública, INAU, Fiscalía, BPS, y la sociedad civil. «En el marco del 25 N nosotros acomodamos las agendas del Inmujeres para poder tener una instancia en Minas con la presencia de parte del equipo técnico de Inmujeres, con la participación de la doctora Andrea Lorenzo que fue juez en Lavalleja e integra la Comisión de Género, cuyo aporte es el acceso a la justicia de víctimas de violencia», reseñó Martínez y añadió que el objetivo del taller fue «sensibilizar, visualizar, dar a conocer las herramientas propias y las que ofrecen las instituciones para enfrentar la violencia». El evento contó con la presencia además de la diputada Alexandra Inzaurralde y la alcaldesa del Municipio de Solís de Mataojo, Verónica Machado.
Pandemia
Desde que en marzo de 2020 comenzó la pandemia del Covid-19 en Uruguay, la situación de la violencia de género «se agravó muchísimo, lamentablemente se siguen dando los femicidios y los casos son extremos como es la muerte de muchas mujeres. Hay que pensar y trabajar mucho, no está todo dicho, porque siempre tenemos que seguir. Ojalá se siga concientizando de denunciar y sobre todo de buscar ayuda. A veces la mujer no visualiza o acepta que sea una situación de violencia, la sociedad naturalizó tanto ciertos roles que no vemos lo que realmente está pasando. De forma anónima los terceros pueden ayudar, buscar herramientas para dar apoyo. En Inmujeres tenemos apoyo psicosocial legal, porque para llegar a la denuncia primero hay que fortalecer la autoestima y la seguridad de los pasos a dar para denunciar y lo que viene después», explicó Martínez.
Con respecto a la situación a nivel país, «se agravó lo cruento de la violencia, en números no fue significativo, sí fue un poco mayor y no entendemos por qué y no sabemos por qué. Pensamos que podía ser porque los niños y niñas estuvieran en la casa, lo que debía haber amortiguado y no fue así, fue al revés. Pensamos que al tener la vida amenazada, significa que la gente estaba con la angustia puesta en otro lado. Sí hubo un claro aumento en cuanto al reclamo y consulta a nosotros, y eso nos parece bien, que haya más denuncias y consultas a los servicios de Inmujeres quiere decir que más mujeres desnaturalizan la violencia que están viviendo. Entienden que es importante denunciar y eso es muy meritorio», detalló Bottero.
No hay distinción de zona en el departamento donde más se haya agravado la violencia hacia las mujeres. «En todos lados se da, no tiene ni raza, ni clase social, ni los más pobres ni los más ricos están exentos de padecer violencia, es de todo. Algunas tienen más recursos y otras formas de salir, pero hay otras que si no las ayuda el estado no pueden salir», sostuvo la directora de Inmujeres en Lavalleja.
Concientización
Inmujeres se encuentra recorriendo el país «para acompañar a nuestras referentes del INMUJERES, que han organizado distintas actividades, algunas vinculadas al nuevo Plan Nacional de Violencia año 22-24, que estamos presentando. En este caso que se va a hacer en Florida y en Salto, es una jornada sobre acceso a la Justicia. Una de las principales dificultades que enfrentan las mujeres que han pasado por violencia de género es el acceso a una Justicia de calidad», afirmó Bottero.
En ese sentido, describió que puede deberse a «distintos aspectos, a veces por situaciones de coordinación, otras veces porque la naturaleza de la violencia de género no siempre se conoce o se tiene información o preparación por parte de los operadores de la Justicia, en otros casos es porque quienes estamos a cargo de ofrecer servicios sociales tenemos nuestras carencias también. Por eso siempre el diálogo y la articulación entre poderes e instituciones es muy importante para destrabar las falencias y sobre todo quitar los prejuicios que puede tener una institución con otra. Aquello de que es todo lento, o de aquí no se hace lo que debería, o habría que capacitar. Por todo esto es que estamos juntándonos para conversar, informar y para ver cómo se puede mejorar esto».
En relación a la preparación que existe en la Justicia para atender estos casos, la directora mencionó que «el Centro de Estudios Judiciales de la Suprema Corte, que allí funciona, ofrece cursos y formación de manera continua a jueces y futuros jueces, muchas veces sucede que hay jueces que tienen que tomar muchas materias, sobre todo los jueces penales acostumbrados a determinadas prácticas que tienen que ver con el Derecho Penal que capaz que estos casos más especializados con otra naturaleza, quizás les faltaría profundizar su conocimiento. En otros casos porque la ley Integral de Violencia es nueva, y algunos aspectos habría que profundizarlos. También se da que son temas bastante ideológicos, en el sentido cultural, donde se asumieron determinadas cosas que hoy no deberían asumirse de determinadas maneras, que eran cosas que veíamos como naturales que podían suceder, hoy son actos de violencia de género y eso influye en la forma en que se imparte Justicia».
Ley integral de violencia basada en género
La ley 19.580 de violencia hacia las mujeres basada en género se promulgó en diciembre de 2017. «Este tipo de leyes integrales y ahora cuando vemos a nivel internacional en qué está la normativa en otros países, es una ley con conceptos aspiracionales que apunta a lograr un ideal, a llegar a eliminar todas las formas de violencia de género y eso implica muchos más recursos que los que disponemos. Es verdad que cuando se aprobó la ley en el 2017 estaban un 30% de los recursos y con eso se puso en marcha. En esta administración intentamos -no lo tenemos evaluado- construir un poco más sobre eso, financiar un poco más la ley, pero no estamos en el punto ideal. Estamos intentando lograr lo más y mejor posible, pero no estamos en lo ideal, falta mucho», admitió la jerarca.





El feminismo
Si bien la lucha por la igualdad de los derechos de las mujeres y contra la violencia lleva varios años, estamos en medio de una nueva ola feminista con sus respectivas reivindicaciones. «El feminismo es un término que quizás asusta o genera prejuicios, vamos a llamarle activismo de género, que es lo mismo, no hay que tenerle miedo a la palabra feminismo. El activismo de género o el feminismo han construido todo en esto desde mediados del siglo XIX cuando las sufragistas empezaron a reclamar el voto. De ahí para adelante el feminismo fue el que construyó la conquista de los derechos. Quizás debemos ir más atrás, cuando la Revolución Francesa donde Olympe de Gouges hizo la Declaración Universal de los Derechos de las Mujeres y si vamos más atrás vamos a encontrar siempre a una mujer que reivindicó la igualdad, que es lo que reivindica el feminismo», relató Bottero.
«En Uruguay a partir de la reconquista de la democracia en 1985, ya los grupos de mujeres tuvieron voz, quizás no toda la que les correspondía, pero había una mesa de Mujeres de la Concertación Programática con la que se construyó la democracia como la conocemos hoy en Uruguay y de ahí para acá los estudios de género de historiadoras, abogadas, psicólogas, activistas en todos los temas de infancia, investigación sociológica, siempre han sido feministas las que han estado aportando. Y ayudando a hacer arquitectura legal para el avance de la condición de la mujer en todo lo referente a la igualdad», reconoció.
Violencia hacia niñas, niños, adolescentes y adultos mayores
A pesar de que Inmujeres no trabaja con los adultos mayores, Bottero sostuvo que «la violencia a los adultos mayores es la más invisibilizada dentro de la violencia intrafamiliar. Los adultos mayores sufren violencia física y sufren mucho la violencia patrimonial. En la pandemia, sabemos que han sido sacados de sus casas y llevados a casas de salud para poder apropiarse de su vivienda, o las continuas estafas tanto telefónica o de otra manera para sacar dineros, préstamos y apropiárselo, y lamentablemente se comprobó que generalmente es alguien de su familia. La situación en estos residenciales donde se violan sistemáticamente sus derechos humanos. Ahora el Instituto Nacional de Personas Mayores del MIDES está intensificando las inspecciones porque se han encontrado situaciones muy graves. Y los niños y niñas, en el informe anual del Sistema Integral de Protección a la Infancia (SIPIAV) da cuenta de la situación tremenda de violencias».
También se han dado casos de violencia vicaria en Uruguay. «En casi todos los femicidios en Uruguay se asesina a niños, primero a los niños y después a la madre. Eso tiene que ver con hacerlo para demostrar de agredir a la madre y por aquello que ‘esto es de mi propiedad y yo con esto hago lo que quiero’. Es una cuestión cultural llevada al extremo», afirmó Bottero.
Evaluación
Bottero ha llevado adelante su gestión en Inmujeres desde la asunción del gobierno de Luis Lacalle Pou. La directora consideró que «estos procesos culturales y sociales son muy lentos, no se cambian de un día para otro, uno puede poner un granito de arena y ayudar a que en el sentido que se va, continúe, porque no se puede estar cambiando cada cinco años una política de violencia de género. Sí se puede poner más o menos énfasis en determinados aspectos. Nuestro énfasis ha sido en el acceso a la vivienda de las mujeres que salen de procesos de violencia. Hemos aumentado a 24 horas los siete días a la semana la atención telefónica del 0800 4141 y creo que por ser una ventaja personal (Bottero es periodista) he tratado de divulgar el tema lo más que he podido, porque me parece que hablar de esto es una forma de empezar a combatir. La situación de violencia doméstica se ha valido del silencio y de la complicidad del silencio de la comunidad. El hecho que uno lo hable, que cada vez más personas conozcan que no tienen por qué soportarlo, que no es su destino y que tienen herramientas para que el Estado dé respuestas, es una forma de abatirlo».
