13.03.2023 Natalia Parga Sienra: «De niña soñaba con ser actriz y cantante»

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Natalia Sienra 6

Por Karina Núñez

Estamos en el mes de la mujer y son tantas las mujeres de nuestro medio que se destacan por varias actitudes, perseverancia, ganas, que han logrado insertarse en una sociedad a veces machista, pero que han decidido hacer lo que aman, buscando una mirada de ellas mismas que las haga feliz.

Hablamos de los roles de la mujer en la sociedad actual, ser madre, esposa, trabajadora, administradora y sostén emocional, pero el primer rol es no olvidarse de ser mujer, con su propia identidad.

Hoy nuestra historia está dedicada a quien hace 4 años es mamá, también es hija, hermana, esposa, funcionaria de la Administración Nacional de Telecomunicaciones (ANTEL) y además el arte siempre ha estado en su vida desde varios aspectos, en la música, el teatro, el canto.  

«UNA NIÑEZ LINDA»

Natalia Parga Sienra nació en Minas el día 28 de enero de 1981. Su familia conformada por sus padres Saúl Rolando Parga (Rolo) y Nelly Guadalupe Sienra (Lupe), y a los 15 meses de vida, llegó su hermana Paula.

Natalia tuvo una niñez linda, así la recuerda, con mucha diversión, pero también con otras cosas que a veces presenta la vida, en un mano a mano, para conocer su vida y sus expectativas, Natalia nos cuenta «cuando niña el haber sido gordita a veces me trajo tragos amargos, hoy en día se llama bullying, pero en aquel entonces solo se debía ser fuerte de la cabeza y muchas veces intentar que eso no te afectara en el diario vivir, cosa que a veces era difícil por la edad de uno, las circunstancias y demás».

Natalia acudió al Colegio «Nuestra Señora del Huerto», «desde el jardín hasta 4º año del Liceo, para luego pasar al Liceo Fabini».
Recuerda que no le gustaba estudiar, «era una niña del montón, aplicada, disciplinada, pero no sobresaliente, en cambio recuerdo que a mi hermana le encantaba el estudio, siempre nos mandaban a todo igual, desde el mismo colegio, las clases extracurriculares y demás».

En el Colegio, dijo que «siempre tuve más amigos varones, si bien tenía amigas, pero sobre todo en la primera etapa desde primero hasta tercero, era más amiga de los varones, quizás por más afinidad, porque quizás con las nenas había más prejuicios, te miraban de otra manera, y con los varones no me sucedía».
En el liceo, «todo fue como más normal la cosa, y ahí tuve amistad con nenas y varones, pero siempre con perfil bajo, tranquila, no estudiosa, no alumna destacada, tampoco de las más burras, pero siempre fui ahí en el pelotón».

Su adolescencia la recuerda donde a los 15 años, la comenzaron a dejar salir a bailar, siempre con su hermana, «nos tenían cortitas, mi hermana menor comenzó a salir antes que yo (risas), y nos iban a buscar a las 3 de la mañana, y nos esperaban en la esquina y había que estar allí».

«EL TEATRO HA SIDO PARTE DE SU VIDA»

El teatro para Natalia ha sido parte de su vida, desde los 8 años sabía que le gustaba la actuación, «es más como toda niña siempre decía que iba a ser actriz y cantante, después que te vas haciendo grandes te das cuenta que evidentemente en nuestro país son muy pocos los que tienen el privilegio de vivir de eso.

Me encantó desde chica el arte en todas sus dimensiones, nos mandaron con mi hermana también a clases de órgano y solfeo, lo terminamos, nos recibimos a los 15 o 16 años. A mí siempre me gustó mucho tocar instrumentos, cosa que a mi hermana nunca le gustó. Recuerdo que cuando llegaba el verano, y nos íbamos a veranear, en la playa, tocaba en un bar, mientras la familia cenaba pizza, y yo disfrutaba haciendo lo mío, estaba realmente fascinada. Durante varios años estuve en ese bar tocando música, también después entré en una murga. En Minas también fui con Aurora del Valle, con quien estuve varios años los domingos. Lo artístico siempre ha estado en mi vida, porque también he estado en otras ramas, de las cuales no soy tan buena, pero hice cerámica y otras artes».

En Cuchilla Alta «se me dio la posibilidad de estar en la murga ‘La Cuchilla’, donde hice 5 años en la murga, lo que surgió porque me veían tocar en el bar y me preguntaron si me animaba a cantar, porque lo que hacía era todo instrumental. Nunca he podido hacer las dos cosas, tocar y cantar no me sale.
Dije que sí, porque a la murga la vi desde niña crearse y me encantó la idea, entre a la murga y durante 5 años fui partícipe de la murga, donde todos los veranos cuando mi familia iba a veranear yo disfrutaba haciendo lo que tanto me gusta».

«LA MURGA ES EL ARTE PERFECTO»

Natalia cuenta que «después de cinco años, la murga se disolvió por motivos económicos y como me gustó tanto, porque pienso que la murga es el arte perfecto mezclando la música, el canto y la actuación. Pero no sabía nada y creía que debía estudiar algo, entonces me inscribí en un curso de la Intendencia con Mirta Casett, que en ese entonces daba clases de teatro y luego del segundo año, donde ven el perfil de cada uno, me llamaron y comencé con la Comedia Departamental, donde estuve 10 años. También fui a la escuela de teatro con Zully Suárez y después estuve con ‘De acá nomás’, con Nuevo Teatro Minuano y últimamente con el grupo ‘A Escena’ bajo la dirección de Eduardo Cotto».

«HACER COMEDIA ES MI PASIÓN»

Natalia cuando le preguntamos cuál es el protagónico que más le gusta hacer, nos dice «soy bastante payasa en la vida, me gusta muchísimo la comedia, pero también he hecho papel de drama, aunque quizás no sea mi fuerte, pero trato de hacerlo lo mejor posible. Pero la comedia, es lo que más me gusta, disfruto de hacer reír y me divierte muchísimo».

Sin duda que, para una mujer, donde la vida personal, se mezcla con el trabajo, hoy mamá de Julia de 4 años, el arte, los ensayos y demás, no es fácil para nada, tampoco imposible, pero Natalia nos dice «es difícil y a veces tengo algunas disputas, porque es difícil poner en la balanza lo que a vos te gusta y que a todos les gusta, pero también tienes obligaciones en el hogar. Por eso trato de poner en la balanza y a veces molesto a terceros, como en este caso a mis viejos que cuidan de Julia cuando me voy. Esto es pasión, porque de esto no se vive. Pero intento estar feliz en el teatro y disfruto mucho cuando mi familia me acompaña en las presentaciones».

EL AMOR

El amor a la vida de Natalia, llega por intermedio también del arte, «en el año 2009 comenzamos a conocernos con Jesús, él es hermano de un compañero mío de teatro y siempre andaba en la vuelta y pasó algo, y en el año 2011 decidimos casarnos. Luego de 8 años llegó Julia a nuestras vidas, la que cambió rotundamente la vida de todos, Julia fue más que bienvenida y recibida con mucho amor. A veces ser madre también nos cambia todo en la vida, y hoy trato de hacer mejor las cosas, para la vida de uno mismo, fundamentalmente para la vida con ella y seguir con el compromiso intenso que tengo con el teatro».

Con Jesús, su esposo, hacen juntos el tema de canto, «estamos en el grupo ‘A Capella’, que es un coro y lo hacemos juntos, como también en alguna murga que hemos compartido escenario. Una vez recuerdo que se necesitaba hacer unos cortos de teatro y lo hice participar a Jesús, y realmente nos morimos de risa, y fue una linda experiencia».

UNA DE SUS ASPIRACIONES

Para Natalia, uno de sus sueños, sería «que Julia ingresara en esto del teatro, me encantaría que le guste y lo elija, pero siento que va perfilada, tiene muy buen oído, ama cantar, porque en realidad vivo cantando en casa, y según algunos me dicen, es tremenda artista, (risas) aunque a veces a esta edad todos lo son, pero siento que puede tener condiciones. Realmente sería un sueño poder compartir con mi hija escenario o verla sobre el mismo haciendo algo que realmente le guste».

Por último y ante nuestra pregunta de la felicidad, Natalia nos dice «he sido una mujer feliz, obviamente que, con altibajos como todo en la vida, pero he hecho que mi vida se presente tal y como la quiero y trato de que la infancia de Julia, sea tan feliz o mejor de lo que fue la mía».

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