20.08.2024 Fueron presentados los libros «La Fila de los Inocentes» y «Uruguay Siglo XX» en la Casa Central del FA
Por Karina Núñez
En conferencia de prensa llevada adelante en la Casa «Margaret Burgueño», del Frente Amplio se realizó la presentación de trabajos literarios importantes para todos.
Rossana Jaimés presidente departamental del Frente Amplio junto al diputado Gabriel Otero y al docente Gabriel Quirici, presentaron sus respectivos trabajos literarios, denominados «La fila de los inocentes» y «Uruguay Siglo XX».
Rossana Jaimés comenzó señalando estar honrada de poder dar el puntapié inicial a lo que será «la campaña hacia el 27 de octubre de 2024, en la que nuestra fuerza política aspira a ser gobierno y a acompañar a la gente en sus necesidades. Lo hacemos de la mano de la cultura porque somos unos convencidos de que la cultura transversaliza todas las áreas de nuestra sociedad y la mejor manera que encontramos de comenzar la campaña es presentando estos dos libros que cuentan historias colectivas de movimiento que van desde 1900 hasta 2004, que tiene cada etapa, su marca y su historia».
«NUESTRA HISTORIA»
Gabriel Quírici señaló que hablar de historia y estudiar nuestras historias en común «nos permite hacer una mejor democracia colectiva, estar atentos a lo que son las necesidades y también los sueños de cada uno de nosotros. Es muy lindo poder hacerlo en una casa tan querida para la parte social de Minas y de Lavalleja con una perspectiva también de poder colaborar en la formación cultural, en la educación y en seguir dialogando. La historia no es solo una cuestión de ir al pasado, sino que son cosas de nuestras raíces que nos ayudan a seguir pensando cómo caminar».
Sobre la perspectiva histórica, dijo «hay diversos asuntos para tener en cuenta y me parece que una cosa importante del estudio de nuestra historia del siglo XX es poder ir más allá de los grandes personajes que son muy importantes y ver cómo se han construido. Sobre todo en las etapas de más prosperidad de mayores libertades, así como han existido tiempos oscuros, también Uruguay ha tenido tiempos de mucha prosperidad, de mucho desarrollo cultural y educativo, de nuevas leyes de acceso a más sectores sociales a la práctica, del deporte, de la danza y de la ciencia. En la era progresista, esas etapas siempre en Uruguay combinaron tres factores. No es que sea una ley histórica, pero ahora está muy de moda ver cómo vamos a poder mejorar, recuperarnos y seguir adelante, porque desarrollarse es muy importante. Siempre que hubo democracia, vida republicana, cambios de gobierno y elecciones con participación, Uruguay mejoró la participación de los sectores sociales».
DEMOCRACIA, DIÁLOGO Y RESPETO
El escritor Quirici indicó «en los años 20, los 50 y en los 2000, en Uruguay hubo desarrollo económico con una buena prosperidad de la producción agraria, de la producción para el mercado interno y de las exportaciones. Cuando se combinan esas tres cosas en Uruguay podemos esperar tener niveles muy buenos. Hemos sido campeones del mundo no solo por el fútbol, también hemos tenido el Plan Ceibal, tenemos que mirar la temporalidad con cuidado y la educación terciaria en el interior del país tiene que ver con el último tramo de la era progresista. Nos falta mucho por hacer, pero la historia nos muestra que hay algunos caminos que andan bien que es con democracia, con diálogo y con respeto a las diferentes opiniones sin centralismo, sin autoritarismo. Las peores épocas de Uruguay económica, cultural y ni hay que hablar humanamente, fueron las épocas de autoritarismo o de mesianismo conservadores».
«LA SITUACIÓN INVISIBILIZADA DE ALGUNOS NIÑOS EN LOS CUARTELES»
Otero por su parte dijo «lo que intento en este libro es contar alguna situación muy invisibilizada que pasamos algunos niños hace 50 años. Unos 80 o 90 niños y niñas que pasamos por los cuarteles, cómo fue ese periplo, cuáles fueron las situaciones, las circunstancias y consecuencias. Algunas características de por qué pasó lo que sucedió y cómo fue que fuimos a parar tanto tiempo a los cuarteles. Es una historia que me gusta definirla como sin héroes, ni heroínas, sin mucha épica, más que el relato puro y duro de situaciones que son por lo pronto, bastante desconocidas. Ahora en los últimos tiempos y gracias a los 50 años del Golpe de Estado aparecieron un montón de testimonios que son ricos en historias y cuentos que hacen que se alimenten en el boca a boca algunas historias que pasaron, que pasaban en el barrio y que no se veían. Un día mis compañeros de escuela con 50 años se enteraron que yo tuve con otros niños en los cuarteles, fue un destape de discusiones y los porqués de algunas cosas que no se explicaban y el libro tiene como objetivo contar y que eso se reproduzca».
Recordó Otero que sus padres eran militantes del Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros (M.L.N.-T).
«Los dos fueron presos políticos, la redada es mayo del ’72. En aquel momento muchas cárceles quedaron súper pobladas y muchas mujeres y hombres terminaron en cuarteles. Las mujeres que tenían niños a su cargo, algunas de ellas, porque se pensó que era una buena idea que los niños pudieran estar con las madres, pero esa buena idea, que en parte de la base pudo haber sido una cuestión hasta humana, se convirtió en una pesadilla para muchos. Lo que pasó, por lo menos en los dos años y medio que yo estuve en los cuarteles, fue un lugar que no nos acunó, no nos acogió, no nos trató, no nos escolarizan, no tuvimos un tratamiento médico adecuado para el crecimiento, ni las condiciones mínimas higiénicas para desarrollarnos en esa edad. Fuimos parte de lo que vendría a ser una especie de tortura hacia nuestras madres. Fue una situación bastante decadente de niños que quedamos anémicos, que pasamos por pandemias, paperas, diarreas y mal alimentados, por lo que muchos terminamos con algún problema de salud severo».
