Se instalará un sitio de memoria en el Batallón de Infantería Nº11
Por Karen Corbo
Representantes de un grupo que conforma el Plenario Intersindical de Lavalleja, expresos y expresas políticos y Todos Somos Familiares Lavalleja, anunciaron este jueves la realización de un sitio de memoria en el Batallón de Infantería número 11, donde se colocará una placa señalando las violaciones de derechos humanos acaecidos durante la dictadura.
Carla González, integrante de Todos Somos Familiares Lavalleja indicó que en el departamento el «2025 trae consigo dos conmemoraciones que son gigantes en relación a la construcción de memoria y verdad y justicia para nuestro país. En primer lugar, los 40 años de la recuperación democrática, los 30 años de la realización de la Marcha central del Silencio. En Minas son más o menos unos 12 años que también la marcha se viene realizando y unos 5 años en que se ha conformado formalmente el colectivo local de Todos Somos Familiares Lavalleja. Es un trabajo que se ha venido haciendo desde diferentes espacios hace mucho tiempo y para el cual queremos fortalecer y alentar también a más ciudadanos y ciudadanas de nuestro departamento a que se unan en esta recuperación de nuestra historia y de uno de los capítulos más oscuros que nos tocó vivir a todas y todos en Uruguay».
En este contexto se conformó «una comisión a nivel local que está integrada por representantes del Plenario Intersindical de Lavalleja, por un grupo de expresas y presos políticos y familiares de expresas y expresos, por el colectivo Todos Somos Familiares Lavalleja y hoy también nos acompañan integrantes de la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria», detalló.
Sitio de memoria
Cecilia Manzione informó la concreción de un sitio de memoria en Lavalleja en inmediaciones del Batallón número 11. «Hemos estado trabajando en el día de hoy y hace unos cuantos meses en este sentido y hoy nos complace recibir a Sandra Díaz y a Genaro Rivero, que pertenecen a la Comisión Sitios de Memoria, que son los que nos van a asesorar acerca del lugar y lo que corresponde hacer. En principio, la Comisión Sitio de Memoria ha aprobado el señalamiento del Batallón de Infantería número 11 como lugar de tortura en Lavalleja. Para nosotros es muy importante, para la comunidad de Lavalleja, pero especialmente para Todos Somos Familiares y el Plenario Intersindical, es muy importante porque es la primera vez que se va a hacer un señalamiento a nivel oficial», valoró.
«A diferencia de las otras marcas, como les llamamos nosotros, hay otros lugares especiales, en Minas especialmente, que están dedicados a recordar hechos del pasado reciente. Tenemos en Minas 4 o 5 lugares donde habitualmente hacemos algún acto, pero en este caso nos parece que vale la pena destacar el esfuerzo que han hecho los expresos y los familiares de expresos al tener la iniciativa de recuperar ese lugar con la nominación de sitio de memoria. Por eso es que para Lavalleja creo que el día de hoy es muy importante», resaltó.
La docente destacó «las fuentes de donde sacamos nosotros la documentación para hacer este señalamiento en principio, para luego trabajar sobre concretamente el sitio de memoria. Las fuentes son muy importantes. Primero que nada, la prensa de Lavalleja, que se ha ocupado muchas veces de este tema, ha recogido algunos testimonios. También ha habido testimonios que se han hecho en la Junta Departamental y después hay dos libros que para nosotros han sido fundamentales»: «Seregni: un artiguista del siglo XX», de Gerardo Caetano y Salvador Neves, y «Hermano, trabajaremos de presos», de Pedro Aguerre. «Esas son las fuentes fundamentales, más allá de los testimonios personales tanto de los expresos como de los familiares y cercanos o amistades de los expresos del Batallón número 11», añadió.





Recuperar la memoria
Arahí Pírez mencionó que se solicitó «hacer la señalización y el sitio de memoria de expresos y expresas políticas, lo que queremos es que la memoria, que todo lo que está sumándose, que se sume a la memoria de nuestra historia. Porque nuestra historia, una historia en cualquier lugar que no está narrada, pierde identidad».
«La historia tiene que ser rescatada a través de todos los testimonios que hemos dado y a través de sensibilización y cosas que vamos a seguir haciendo. Esto va para todas las generaciones y no es un acto contra los actuales militares o soldados que trabajan ahí. Esto es rescatar la memoria de lo que fueron aquellos soldados que nos torturaron y que los recordamos no de buena gana. Pero no es un ataque porque también las nuevas generaciones tienen que saber lo que pasó, capaz que no lo recibieron en sus cursos de formación, pero también sensibilizar, no es un ataque, esto es recuperar la memoria, ponerlo en un sitio que se sepa, que toda la ciudad de Minas lo sepa, toda Lavalleja lo sepa. Porque también hay mucha deformación en la educación, hay mucha deformación por miedo, por desconocimiento, por ignorancia. Entonces, un poco recuperar y que se sepa», señaló.
Que no se repita
En la misma línea, Pablo Leiva sostuvo que la concreción de este sitio de memoria «es una forma de decir que no queremos que se repita esto y que las cosas que pasaron se sepan. Porque en general lo que pasa es que la mayoría de la gente desconoce qué es lo que pasó. Y nuestra responsabilidad, más allá de que nos traiga malos recuerdos y que no pasamos por un buen momento, nos permita transmitir lo que pasó y que no vuelva a pasar. Porque los pueblos que se olvidan de su historia vuelven a repetirlo y lo que nosotros queremos es marcar que eso sucedió y de esta forma contribuir después de más de 40 años de que pasaron estas cosas, podamos volver a insistir para que no se olvide y para que además la gente cambie y para que los militares no se sientan atacados, sino que al contrario, se sientan informados para cambiar su cabeza y tener una mentalidad que sea democrática, que sea de todos y que sea humana. Y señalar las cosas que se hicieron mal y quiénes hicieron mal las cosas, con órdenes o sin órdenes, por gusto o sin gusto, pero que lo hicieron y que hicieron pasar mal a mucha gente de nuestro país, de nuestro pueblo y de nuestro departamento. Por eso estamos aquí, para recordar eso y lograr transmitir algo que no queremos que se repita, que no vuelva a suceder y que todos sepan cómo fue y que tengan nuestro testimonio y el de muchos más».
«Calculamos que hay como 150 personas que pasaron por el (Batallón) 11 que fueron torturadas de diferente manera y tal vez sean muchos más y se van a sumar a más a esta lista», subrayó.
Sitios de memoria
Sandra Díaz, integrante de la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria, recordó número 19.641 se promulgó en 2018 y establece la creación de la comisión, «que se encarga de aprobar aquellos lugares donde han habido víctimas del terrorismo de Estado, donde ha habido abuso, donde ha habido cárcel. Ahí nosotros rescatamos el material, lo estudiamos con todo el colectivo y decidimos si se aprueba en base a todo el material que hay como referencia. Está integrada por la Universidad, CODICEN, ANEP y dos organizaciones sociales que son la Red de Sitios de Memoria y Familiares, el Crisol y MEC».
Genaro Rivero destacó la importancia de «poder acompañar a los colectivos en Minas en este punto, más allá de que ellos arrancaron hace un buen tiempo. También hay un reconocimiento al trabajo realizado en un lugar donde al momento no existían señalizaciones de este tipo, que son señalizaciones de reconocimiento del Estado. Más allá de que nosotros integramos organizaciones sociales, el ámbito institucional en que participamos representamos al Estado Nacional. Entonces esa es la primera importancia».
A través de estas placas «el Estado uruguayo está reconociendo una situación de violación de derechos humanos donde hubo acciones de terrorismo de Estado en determinado lugar en concreto. Entonces en Minas, en el Batallón número 11, a partir que ya hubo la resolución, quiere decir que el Estado ya resolvió y va a ser de conocimiento público el día que se inaugure, se dé la señalización, el Estado uruguayo está diciendo que hubo violaciones de derechos humanos en el marco del terrorismo de Estado, porque ese es un tema bien específico, en el batallón número 11. Y queremos destacar que hubo 12 años de violaciones sistemáticas».
«La documentación que llegó a nuestro poder y que fue analizada, la referencia bibliográfica muy amplia que existe al respecto, también algún otro tipo de información, ya da la pauta de los niveles que se operó durante estos años. En el marco de las medidas prontas de seguridad, primeramente, y luego en el marco ya del golpe de Estado de inicio de la dictadura cívico-militar. Los testimonios, tanto de las mujeres como hombres que estuvieron ahí presos, son testimonios muy duros y sabemos que durante mucho tiempo eso fue invisibilizado, fue desconocido», subrayó.
«Durante mucho tiempo costó hablar. Lo que queremos, justamente, es que a partir de este acto de reconocimiento, esto se integre a la historia local como un elemento de reflexión profunda, que esto no debe ocurrir más y sea parte de la construcción de relaciones democráticas profundas y donde, justamente, una reflexión muy grande sobre la dignidad humana, que es una referencia clara. Por eso el Estado actúa en ese sentido. Por lo tanto, para nosotros es algo muy importante», indicó.
Rivero enfatizó que «acá la representación es múltiple. Está la Universidad de la República, con un equipo muy importante atrás, siempre respaldando, el MEC y está la ANEP. Vale también la reflexión porque esta comisión pasó distintos gobiernos. Es decir, se inició en el 2018, pero actuó y pudo trabajar en el periodo 20-25 y hoy continúa trabajando. En todos los periodos resolvió, se colocaron señalización, se abrió sitios de memoria».
«También esto nos habla de la profunda legitimidad que tiene este trabajo. Que tiene la ley, además. Pero además una ley que se aplicó en forma continua durante los años a partir de su proclamación y su implementación. Esto es muy bueno y en ese marco es que estos colectivos han trabajado, tuvieron la iniciativa e hicieron mucho esfuerzo. Porque también hay que trabajar mucho para realizar la petición en las formas que se exige», señaló.
«Es un trabajo muy serio que han hecho los colectivos y eso es lo que debemos destacar. Es así que se va también modificando la percepción inicial. En un momento, se decía que había 40 personas que habían pasado, hoy ya anda en 142 y todo indica que son más. Por eso hablamos de represión sistemática durante 12 años donde decenas y decenas de ciudadanos y ciudadanas de la ciudad de Minas, fundamentalmente, pasaron y fueron torturados y torturadas en ese cuartel. Eso es lo que va a decir la placa. Nada más ni nada menos», sostuvo.
Placa
Aún no hay fecha de colocación de esta placa. «Es una cuestión de 40, 50 días», indicó Rivero. «Va a ser fines de mayo, principios de junio, calculamos, porque hay que mandar a hacer la placa, acordar el lugar. La placa la otorga a Sitios de Memoria, pero nosotros tenemos que pensar el texto, que tiene que ser aprobado porque es una placa oficial. Y tenemos que acordar el lugar exacto donde ponerla», consignó Manzione.
Reconocimiento del Estado
Este sitio de memoria implica «concretar y lograr la visibilización de algo que está callado en el departamento. De lo que hablamos, pero en casa, hablamos entre amigos, pero nunca hemos podido hablarlo públicamente. Ahora sí, podemos hablarlo, como en este momento, y después vamos a poder hablarlo mucho más, cuando concretemos esta placa. Creo que es el logro del deseo de poder manifestarlo públicamente. Algo que llevamos desde, como dice el petitorio, desde la huelga de 1969, la huelga de los bancarios, que marca un mojón muy importante en las actividades del cuartel del Batallón número 11», manifestó Manzione.
«Creo que nos va a dar la oportunidad de pensar en esto, en lo que pasó y pensar que esto que pasó, que nos pasó y que les pasó, no puede pasar más», añadió.
«En realidad la ley aspira a que sea una reparación simbólica. Está comprobado que en estos casos, cuando parte del Estado una especie de reconocimiento del sufrimiento de un colectivo, hay una especie de sanación colectiva también. No es solamente que se visualice, sino que primera generación, segunda generación, puedan incorporar esa parte de la historia como propia porque a veces sentimos como que esa parte de la historia le tocó al que estuvo detenido, al que fue torturado y no. Eso se transmite de una generación a otra. Es una forma, por algo la ley es una forma de reparación. Esa sería la palabra: reconocimiento del Estado y reparación», afirmó Díaz.
«Como representantes de la Central de Trabajadores del PIT CNT en territorio, evidentemente todo lo que sea de connotaciones sociales y más si tiene que ver con trabajadores, porque acá estamos hablando de presos políticos, pero todos sabemos que además los trabajadores y los militantes fueron muchas veces los primeros que cayeron. Y muchas veces hay un montón de víctimas conocidas, como pasa con los desaparecidos, como en cada marcha, pero tenemos un montón de trabajadores anónimos que están esperando, su familia, que es la que va quedando, que están esperando justamente ese proceso de reconocimiento y ese larguísimo camino de la sanación que no sabemos cuándo va a llegar», expresó Ana Caballero, integrante del Plenario Intersindical de Lavalleja.
«Tenemos una sociedad en emergencia. En estos momentos donde hay corrientes de negación por todo el mundo, sobre todo lo que es genocidios, persecuciones, matanzas colectivas y que la mayor parte de los responsables son los Estados, son los gobiernos, y que parece que tenemos algunos gobiernos que intentan repetir ese tipo de cosas, me parece que esto es fundamental. Algunos de mis compañeros, algunos vivimos, éramos muy chicos, ese terrorismo de Estado, lo entendimos más de grandes, otros no lo vivieron porque son muy jóvenes, algunos venimos de la educación donde vemos que a los gurises y a las gurisas les cuesta mucho entender eso, pero no les cuesta ver toda la violencia en la que se está viviendo hoy por hoy, así que creemos que esto es una piedra fundamental en un larguísimo proceso de sanación», afirmó.
Leiva indicó que «los que estuvimos en esa situación, es un debe que tenemos con nosotros mismos y con los demás, que no habíamos tenido más de lo coloquial o determinadas oportunidades individuales que cada uno de nosotros aprovechamos para relatar lo que nos pasó, pero nos estaba faltando una cosa más concreta y grupal, y por suerte a algún compañero se le ocurrió que acá en Minas no habíamos hecho nada con respecto a eso y tuvo una excelente idea, y más con estos 40 años. Lo que se siente es una oportunidad de contar cómo son las cosas y además de salirle al cruce a versiones, a relatos de gente que quiere minimizar y transformar todo esto en un bluff o una mentira, cuando en realidad sucedieron muchas cosas, y muchas más de las que nosotros mismos que fuimos parte de eso sucedieron, en muchos otros lugares y en nosotros mismos y en nuestro pueblo además. Lo estamos viendo ahora con la cantidad de gente que ya lo suponíamos, pero que cuando empiezan a aparecer los números decimos era tal como lo pensábamos y no era tan fácil. Y por eso digo, es importante para nosotros decir cuál fue la verdad y salirle al cruce a relatos que no tienen nada que ver. Estos son datos, son hechos».
Conversatorio
El 9 de mayo Todos Somos Familiares Lavalleja realizará un conversatorio en la Casa de la Juventud a las 19 horas con el colectivo «Historias desobedientes» de hijos y familiares de represores.
