De alegría y derechos: la comparsa inclusiva tuvo una actuación destacada en el desfile de carnaval minuano
Por Karen Corbo
La comparsa inclusiva fue uno de los puntos altos del carnaval minuano, que desbordó alegría en el desfile del domingo 22. Diario La Unión conversó al respecto con Carla González, coordinadora departamental de Espacios MEC.
González recordó que la iniciativa fue impulsada por la Comisión Departamental Honoraria de Discapacidad, que se reunirá el 4 de marzo, fecha en la que se realizará una evaluación. «Las primeras expresiones son todas de alegría, que ya las vivimos en las repercusiones en el mismo momento de la actividad con la energía de la gente, la felicidad de cada uno de los participantes del grupo. Fue un proceso muy rapidito para poder llegar a esta presentación pero de mucho compromiso y de unión de muchísimas voluntades», destacó.
«Se vio el trabajo, el esfuerzo de los gurises, de las familias, las instituciones, voluntarios», mencionó, en un equipo conformado por alrededor de 110 personas, «que participaron el domingo en forma directa, más un montón más que colaboraron de una forma u otra, desde prestar un vestuario, a ir un día a un ensayo a dar una mano con algo. Así que súper positivo», expresó.
Inclusión
«Sobrepasó un poco nuestras expectativas», manifestó. «La propuesta de un grupo inclusivo de esta naturaleza implica otro tipo de trabajo. Por ejemplo en este caso, necesitábamos guías voluntarios que acompañaran cada lateral o en algunas filas necesitábamos más guías porque de repente había alguna persona no vidente o de baja visión. Entonces tiene otro proceso de trabajo para brindar la garantía de comodidad y de que cada uno pueda expresarse de acuerdo a sus posibilidades. No es la finalidad, de repente, que se realice la mejor y más compleja coreografía del carnaval, sino que se disfrute el carnaval y el candombe desde un lugar muy puro de lo expresivo, donde cada cuerpo va hasta donde puede y siente», resumió.
La premisa apunta a garantizar derechos. «Acá se fue en cada aspecto hasta el punto en que el grupo acordaba en qué se sentía cómodo. Al principio nos habíamos planteado hacer una cuadra. Después hablamos que podía ser viable completar las dos. También eso de hablar de los lugares. Se hizo un taller inicial sobre los personajes que integran una comparsa y la mayoría de los chiquilines seleccionaron en qué lugar querían estar. Entonces, es un proceso de participación sumamente activa».


Semilla
«Habíamos tomado el antecedente de Vida Plena hace dos años, que había realizado un desfile en su barrio y planteaba este sueño de poder participar de la apertura. Con la Comisión hace meses veníamos trabajando e indagando en esta línea de carnaval inclusivo. Tuvimos la fortuna en diciembre de poder tener a Balelé en Minas, que es la primera comparsa inclusiva del Uruguay, que ya en ese intercambio nos dejó súper motivados y pensando en líneas de trabajo que seguramente vamos a desarrollar este año. Pero nos dio las pistas y la fuerza para largarnos y la propuesta se presentó en la Comisión y se fueron sumando las instituciones. Creciendo Juntos se sumó, pero también se sumaron personas con discapacidad, que algunas estaban vinculadas, sí o no a alguna institución, otras no. Y se fue amalgamando en forma muy natural, por suerte», mencionó.
«Decidimos trabajarlo primero más en la interna de las que integran la comisión por un tema de tener garantías de trabajo para el poco tiempo que teníamos. Creo que con el tiempo y con el impacto que generó tengo mucha confianza en que puede generar una semilla de un proyecto autónomo que empiece a crecer y que pueda involucrar a más personas», auguró.
«Fue una intervención que en realidad quedó conformada, creo que es un objetivo que ojalá pueda tomar fuerza. Será parte de la evaluación de la Comisión, pero también una decisión de la sociedad civil, de seguirlo trabajando. Pero el apoyo fue automático y creo que también era esa cuestión de poder tener la posibilidad de potenciar las voces. O sea, quienes presenciaron el desfile, ojalá hayan podido ver los mensajes que acompañaban que eran estas lonas con los mensajes sobre la discapacidad en Lavalleja, que todo iba de la mano de hacer una intervención que pusiera el protagonismo en la situación de las personas con discapacidad en nuestro departamento como participantes activos de actividades culturales, pero también planteando esta cuestión de que el acceso no debe ser un privilegio, sino que es un derecho», subrayó.
Derechos
El apoyo a estas iniciativas «forma parte del pilar del programa, porque si hablamos de democratizar el acceso, la inclusión debe ser parte», señaló la coordinadora.
«En este caso formamos parte de este colectivo hermoso, que la verdad que la Comisión Honoraria de Discapacidad en Lavalleja es un ejemplo de grupo de trabajo, porque está integrada por un montón de instituciones y representantes de la sociedad civil que vienen trabajando con un nivel de compromiso enorme. Vamos a estar para acompañar lo que el colectivo vaya decidiendo en ese sentido. Creo que seguramente se van a dar cosas así, porque hay mucho entusiasmo y las repercusiones marcan que el rumbo fue positivo», indicó.
