Joven minuana realizó pasantía en Brasil y apuesta a la investigación en energías renovables
Por Karina Núñez
Luego de recibir información sobre la experiencia de una joven minuana que participó durante tres meses en una pasantía en Natal, Brasil, decidimos mantener un contacto telefónico con ella para conocer de primera mano su vivencia y compartir con nuestros lectores la realidad de una estudiante del interior del país que, con estudio y sacrificio, logró dar un paso más en su formación profesional.
Se trata de Victoria Aldave, estudiante de Ingeniería en Energías Renovables en la Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC), quien actualmente cursa la carrera en su sede de Durazno.
«Soy de Minas y soy estudiante de UTEC, pero no voy a la UTEC de Minas, que inauguró hace poco. Voy a la UTEC de Durazno y allá estudio Ingeniería en Energías Renovables, y me fui por tres meses de pasantía a Brasil, a Natal, que es un lugar donde realmente hay gran potencial para las energías renovables, especialmente eólica y solar, y yo fui a estudiar solar», comenzó relatando.
La oportunidad surgió a través de una beca de intercambio gestionada por docentes de la universidad. «En mi caso fueron unos profesores que hicieron esta unión con el instituto SENAI, y brindaron la posibilidad de generar una alianza con la otra universidad para comenzar a trabajar en conjunto. Esto empieza con nosotros yendo a estudiar allá», explicó.
Durante su estadía en la ciudad de Natal, Victoria desarrolló actividades académicas vinculadas a la energía solar, en un entorno altamente especializado.
La carrera
Consultada sobre la carrera, señaló que «en realidad la carrera es ingeniería en general, después en el ámbito laboral hay muchas cosas que se pueden hacer. En mi caso, a mí me gusta la investigación y por eso estoy encarando por esta parte. Pero se puede trabajar en un parque eólico, diseñando proyectos, en tareas administrativas, haciendo documentación. Es una carrera que da muchas oportunidades».
Victoria destacó que en su familia el estudio siempre fue un valor fundamental. «Siempre quise ir a la universidad, pero nunca imaginé que iba a estudiar en el interior. Hice un año en Montevideo y me encantaba la universidad, pero no me gustaba vivir allá. Decidí cambiarme a la UTEC y terminé viviendo en Durazno. Realmente vivir en el interior me gustó mucho más», afirmó.
Se mudó sola al comenzar la facultad. Vivió toda su vida en Minas hasta iniciar su etapa universitaria. Tras un año en la capital, cambió de carrera y se trasladó a Durazno, donde actualmente cursa una carrera que, por ahora, solo se dicta en esa sede.
Sobre su experiencia en Brasil, relató que fue también un desafío personal. «No sabía portugués antes de ir. Cuando me enteré que había quedado seleccionada empecé a estudiar, pero fui sin saber realmente el idioma. Allá teníamos clases con una profesora y aprendía en paralelo mientras cursaba, leía artículos y me comunicaba en el día a día».
Victoria valoró especialmente el trato recibido. «Fue algo bastante desafiante, pero realmente vale la pena. Estoy muy contenta de haber tenido esa oportunidad. Conocí mucha gente en el SENAI, todos siempre con los brazos abiertos. Con el idioma no se sintió tan difícil porque todos intentaban ayudarnos, hablar más lento, buscar otras palabras. Me llevo grandes vínculos de esa experiencia».
Viajó junto a otros cinco becarios uruguayos: dos para estudiar hidrógeno verde, dos eólica offshore —aerogeneradores instalados en el mar— y dos para energía solar. Entre ellos se encontraba su pareja, también estudiante de la carrera. «Eso fue muy positivo, porque no me sentí tan sola», expresó.


La continuación
Actualmente Victoria está ingresando al cuarto año de la carrera. «Me quedan algunas materias de tercero porque con el tema de ir a Natal empecé con la investigación y relegué algunas asignaturas. En tercero uno se recibe de tecnólogo y después hay dos años más para recibirse de ingeniero. Voy a comenzar el tramo de ingeniería, continuar con la investigación y cursar en paralelo las materias que me quedaron. No siento que me atrasé, elegí otras cosas y aprendí un montón que es igual de importante».
Consultada sobre el nivel educativo en comparación con Brasil, sostuvo que «en mi experiencia, Uruguay está a la par. Pensábamos que quizás estábamos un poco atrás por ser un instituto muy conectado a la industria, pero no. Había conocimientos que nosotros sabíamos más y otros que ellos sabían más».
En cuanto a la salida laboral, afirmó que el panorama es alentador. «Muchos compañeros ya tienen trabajo en tercero o cuarto año. La mayoría ha recibido propuestas laborales convenientes. Los que se han recibido tienen trabajos que les gustan. Además, los ingenieros uruguayos son requeridos en otros países también».
El mensaje
Finalmente, Victoria dejó un mensaje para los jóvenes del interior: «En energías renovables es un tema que me encanta y que está avanzando en todo el mundo. En Uruguay tenemos una carrera pública, gratuita, en el interior y de primer nivel. Hay profesores excelentes, muchos extranjeros, que aportan otra mirada. Las oportunidades están y hay que buscarlas».
Y concluyó con una reflexión que resume su experiencia. «La universidad pública en Uruguay, para mí es una maravilla. Tiene muchas oportunidades que están ahí esperando que los jóvenes entren y las aprovechen».
