Tradición a caballo: el desfile gaucho volvió a ser protagonista en Minas y Abril
Por Karina Núñez
Este domingo 12 de abril, la ciudad de Minas volvió a vestirse de tradición con uno de los momentos más esperados del festival Festival Minas y Abril: el desfile de caballería gaucha, una postal viva de la identidad uruguaya que cada año convoca a miles de personas.
Desde las primeras horas de la mañana con inicio previsto sobre las 9:00 horas, jinetes de distintas aparcerías criollas comenzaron a recorrer las calles de la ciudad, en un desfile que combina historia, cultura y pertenencia. La marcha avanzó entre aplausos, y emoción, hasta llegar al tradicional ruedo del Parque Rodó, epicentro de las actividades criollas del festival.
Este año, el desfile tuvo su destaque con la agrupación criolla «Santiago Chalar» que fue la encargada de portar la bandera, tras haber sido la ganadora de la licitación para las actividades del ruedo. Un reconocimiento que pone en valor su compromiso con las tradiciones y su rol dentro de una de las celebraciones más emblemáticas del país.
El desfile reunió a representantes de agrupaciones de todo el Uruguay, en una demostración de vigencia y orgullo de la cultura gaucha.
A lo largo del recorrido, el público se agolpó en veredas y esquinas para acompañar el paso de los caballos, las vestimentas típicas y los estandartes que identifican a cada aparcería.
Familias enteras, visitantes y amantes de las tradiciones se sumaron a una jornada que trascendió lo cultural para transformarse en un verdadero encuentro popular.
En cuanto al clima, las primeras horas fueron con lluvia, pero luego se convirtió en una jornada otoñal, con temperaturas templadas y condiciones estables para la realización del desfile, ideal para disfrutar al aire libre tanto del desfile como de las actividades posteriores en el ruedo.
Un escenario que acompañó y realzó el colorido de la celebración.
El desfile de caballería no sólo abrió la jornada criolla del domingo, sino que reafirmó el espíritu del festival: una fiesta donde la tradición, la solidaridad y la identidad se entrelazan. Porque en Minas y Abril, cada caballo que avanza y cada aplauso que se escucha, mantienen viva la esencia del gaucho y su lugar en la historia del Uruguay.
