El Concurso de Guasquería sigue creciendo y afianzándose en «Minas y Abril»
Por Karina Núñez
En el marco del tradicional Festival Minas y Abril, el Concurso de Guasquería volvió a consolidarse como uno de los espacios más representativos de la cultura criolla, reafirmando su crecimiento sostenido y su impacto a nivel nacional e internacional.
Su creador, Antonio Larrosa, realizó un balance altamente positivo de esta quinta edición, destacando la evolución del certamen y la respuesta de los participantes.
Larrosa, señaló que «este año el concurso ha crecido y se ha afianzado, con participación de gente de todo el país y Brasil, lo que me llena de orgullo».
Subrayó que cada edición tiene su impronta particular, pero que este año marcó un punto de consolidación fuerte y constante.
«Cada año tiene un matiz diferente, circunstancias que lo hacen especial, pero sin duda este quinto año confirma que el concurso se viene afianzando de manera muy sólida», señaló.
Convocatoria
Uno de los aspectos más destacados fue la amplia convocatoria, con más de 25 participantes de alto nivel, entre artesanos consagrados y nuevas generaciones que comienzan a abrirse camino en la guasquería.
En ese sentido, el referente valoró especialmente la presencia de jóvenes: «Qué lindo ver caras nuevas, me dijeron muchos. Y eso es fundamental. Tiene que haber referentes que acompañen, pero también gente nueva que se anime, que aprenda y que proyecte el futuro de esta tradición», afirmó.
Para Larrosa, este recambio generacional es clave y refleja que el trabajo de años está dando sus frutos. «La semilla que vengo sembrando desde hace mucho tiempo está dando resultados. Eso me deja muy tranquilo y orgulloso, porque demuestra que la guasquería en Lavalleja es importante y merece ser valorizada y realzada», sostuvo.
El nivel de la competencia también fue otro de los puntos altos, lo que hizo que la tarea del jurado fuera cada vez más exigente.
«Fue un concurso muy competitivo, con un nivel altísimo. Los veredictos son cada vez más difíciles, y eso habla claramente del crecimiento que ha tenido», explicó.
Además, destacó el vínculo generado con participantes de todo el país, fruto de su trabajo constante de difusión y acompañamiento. «Yo recorro el país representando al departamento, y esa gente después viene en retribución. Eso me llena de alegría y satisfacción», agregó.
La respuesta del público, de los concursantes y de la organización fue ampliamente positiva. Según relató, al cierre del evento predominaban las palabras de agradecimiento y el entusiasmo de cara al futuro.
«Se fueron muy contentos, muy conformes, y ya con la expectativa puesta en la próxima edición. Todos coinciden en que la edición cuarenta tiene que ser aún mejor», expresó.
Trabajo
Finalmente, Larrosa reflexionó sobre el valor más profundo de su trabajo: «Uno siempre piensa en dejar algo en su paso por la vida. Y sentir que estamos aportando a la cultura, que esto crece y se sostiene en el tiempo, es una enorme tranquilidad y un orgullo muy grande».
El Concurso de Guasquería no solo se afianza como una competencia, sino también como un espacio de encuentro, aprendizaje y proyección de una tradición que sigue viva en el corazón del país.
