17.04.2021 La pasión que surgió del barrio con las «alas rojas» cumple mañana 97 años
Esta imagen de Gerardo Chopi Zeballos con la Copa del Minuano 2008 fue hecha bandera, en reconocimiento a su figura
Por Leonardo Rodríguez
Mañana se cumplirán 97 años de aquel viernes a la noche, de abril de 1924, ocasión en la que mucha gente que perseguía un mismo afán se reunió en un local comercial, donde como cosa del destino, había una bicicleta. Las «alas rojas» son representativas de la historia del fútbol minuano, por títulos y destacadas actuaciones, pero también por su popularidad, la que obtuvo al ser el representativo de un sector importante de la ciudad y por su aporte de destacados deportistas y avezados dirigentes a lo largo de la historia del fútbol nuestro.
El 18 de abril de 1924 era viernes. A las 20:00 horas, en el local comercial de Ramón Quintans en calle Domingo Pérez, se llevó a cabo la asamblea fundacional de la prestigiosa institución.
Y como manejábamos, el nombre surge de una bicicleta que estaba en un costado de la reunión y que tenía la inscripción «Olympia» en su cuadro. Su presencia no pasó inadvertida, al punto tal que dio nombre al club que allí nacía. Era propiedad de Ulpiano Moreira, quien sin proponérselo, registró su nombre para siempre en la historia olimpista.
La mayoría de los fundadores habían estado vinculados al Club Piendibene, que por controversias con la AUF, solicitó afiliación a la Liga Minuana. Su primer presidente fue Bautista Vaghetti, acompañado por José Vaghetti (vice presidente), Diego Amilivia (secretario), Eulogio P. Gorgoroso (pro secretario), Perpetuo Prieto (tesorero), Alfredo Compagnone (pro Tesorero), Ulpiano Moreira Sosa, Aparicio Arce, Julio y José A. Quírici; Ramón Quintans, Gerónimo Villagrán, Luis Marmo, Julio Fornaro, Agustín De Luca y Casimiro Noguerón (Vocales).
El 13 de mayo solicitó afiliación a la Liga Departamental y la Convención del 5 de junio de ese año decidió en consecuencia favorablemente. Al competirse en divisional única, se le dirigió rápidamente a primera división, hasta tanto se confeccionaran nuevos estatutos y reglamentos.
Olimpia debutó oficialmente el 22 de junio ante el poderoso Central (0-2). La formación que salió a la cancha con la casaca a franjas verticales negras y blancas, estuvo compuesta por Fortunato Marmolejo, Aparicio Arce y Alfredo Compagnone; Roberto Núñez; Marcelino Vaghetti y Pacachón Gorgoroso; José A. Quirici; Julio Quirici, Ramón Quintans, Pablo Perdomo e Ignacio Capezzolo.
Su primer triunfo oficial fue el 27 de julio ante Nacional (1 a 0). El club rápidamente adquirió ascendencia y generó arraigo en futbolistas y parciales.

DE VUELTA EN VUELTA
Olimpia fue campeón por primera vez en 1927, aventajando en un punto a Lavalleja, tras vencer 3-1 a Central en la última fecha, en competición que se desarrolló íntegramente en el field oficial de Plaza de Deportes N° 1.
Repitió en 1935, año en el que el fútbol minuano retornó a la unificación tras las dos ligas que existieron en 1934. Los nueve clubes participaron del torneo jugando a dos ruedas. Olimpia fue campeón en la última jornada tras superar a Peñarol y aventajar en un punto a Central, que igualó en el clásico con Lavalleja.
Tras dos décadas y media, los «alas rojas» volvieron al cetro máximo de nuestro fútbol, ganando la temporada 1958, año en el que el club compró seis hectáreas de campo junto a la Laguna del Vasco.
La base de ese equipo la componían Saavedra en el arco. «Pancho» Faguaga y Domingo «Chirimino» Viera en la zaga. En la línea media, la categoría de Ángel Reyes Zeballos, junto a Juanino Massa y Wilmir Perdomo y en el avance, un por entonces juvenil Ramón Gutiérrez, Mario «Cacho» Díaz, Enrique Di Marco (quien resultó goleador del torneo), Julio Sánchez y como centrodelantero, uno de los mejores jugadores que nuestro fútbol ha tenido en toda su historia, José María Bengochea.
Olimpia fue campeón del controversial Minuano 1983, donde Nacional decidió no presentarse a disputar la final. El equipo de los «alas rojas», orientado por Carlos Poggio, básicamente alistaba a Mario García, Celso Tellechea, Gonzalo Segovia, Roberto Umpiérrez, Leandro Chiribao, Luis Gasagoite, Eduardo Machado, Oscar Martínez, Wilson Abreu, Ricardo Pereira y Carlos Rodríguez. Ese conjunto también fue campeón departamental al superar a Racing de Batlle y Ordóñez.
En 1989, tras igualar en la primera colocación del campeonato, definieron la temporada en el Estadio, Olimpia y Sportivo Minas. Los «alas rojas» se impusieron 3-1 con dos anotaciones de Roberto Umpiérrez y un gol de Ramiro González.
Olimpia, dirigido por Celso Tellechea, en esa final formó con Fernando Montes de Oca, Daniel Hernández, Fernando Parodi, Nelson Blanco, Gustavo Hernández, José Luis Tellechea, Gustavo Ibarra, Álvaro Sastre, Walter Gasagoite, Roberto Umpiérrez y Ramiro González. El club era presidido por el Dr. Carlos Paravis.
En 1991, los «alas rojas» repitieron con la conducción de Juvenal Astor y los goles del artillero Oscar Wilson Abreu, imponiéndose en las dos ruedas del Minuano. Era el sexto título para los olimpistas.
Tras casi una década, volvió a gritar Campeón, pero por partida doble, logrando el primer bicampeonato de su historia, en 2000 y 2001. En 2000 en la última temporada donde hubo dos divisionales, ganando el Apertura y el Clausura en juego final ante Guaraní. El equipo de Roberto Umpiérrez y Hugo Díaz tenía como figuras importantes a Gerardo Zeballos, Sergio Gómez y José Valdez.
En 2001, con la primera experiencia de torneo a divisional única, Olimpia mantuvo la base de su equipo y reforzó sus filas con Mario Amorín, Claudio Pérez, Nicolás Amaya y Martín Barboza. Ganó la primera fase y los playoff para quedarse con la temporada. En la final de Playoff superó a Las Delicias, como corolario de una campaña arrasadora.
El último título olimpista se registró en 2008. Con la conducción de Roberto Umpiérrez y Hugo Díaz, Olimpia ganó la primera fase con la manija futbolística de Anderson Da Silva. Para la segunda parte del torneo, Olimpia se reforzó con «Cafú» Martínez y el «Gaucho» Lima.
Sportivo Minas ganó los playoff y en la final del Minuano, Olimpia se impuso con gol de Pablo Armanetti, obteniendo de esa manera su noveno título local.
GRANDES FIGURAS
Solo nombrarlo alcanza para su destaque. El Dr. Carlos Paravis es una figura destacada de Olimpia, porque también lo es en nuestra sociedad. En materia deportiva, Gerardo Zeballos fue un emblema del club de los tiempos modernos, pues formó parte de las últimas conquistas deportivas del club y aún en su etapa de futbolista, ha sido un colaborador incansable de la institución.
Contemporáneo a él, pero con destaque desde los principio de los ’80, aparece Oscar Wilson Abreu, goleador de tantas jornadas con la casaca olimpista.
Remontándonos varias décadas atrás, Miguel Ramón Gómez, el maestro, fue un olimpista muy apreciado. Se vinculó desde su niñez, en la década del 40 y siempre destacó por respeto y humildad. Incursionó con la casaca de las «alas rojas» en tercera división, pero no fueron sus condiciones deportivas las que llevaron a el realce, sino su impronta desplegada en torno a la causa del club.
Y quien indudablemente marcó una época fue José María Bengochea, campeón con Olimpia y la selección. Quienes lo vieron jugar dan crédito de su categoría dentro del campo de juego.
Jugó más de una década en Olimpia, también defendió a Peñarol en nuestra ciudad y a Central en Montevideo. Su fortaleza física no le restaban posibilidades de desplegar su técnica. Dominaba el cabezazo y disimulaba ser diestro, pues utilizaba sus dos piernas para jugar y patear, con mucha potencia.
Su pase largo generó varias asistencias de gol. En el combinado, marcó una época en sociedad con la «Julieta» Gastambide. No en vano, alguna crónica del viejo diario La Unión lo comparaba por su ascendencia en Olimpia a lo que fue Ciocca en Nacional, Obdulio Varela en Peñarol o Schiaffino al seleccionado Uruguayo.
