El lema oficial del Día Mundial de las Abejas para 2026 es «Juntos por las personas y el planeta»
Por Karina Núñez
En el marco del Día Mundial de las Abejas, este viernes 22 de mayo se desarrolló en Plaza Libertad una jornada de concientización y aprendizaje que reunió a decenas de niños de diferentes centros educativos, productores apícolas, empresarios y público en general.
La actividad, organizada por la Intendencia de Lavalleja a través de distintas reparticiones encabezadas por Desarrollo Agropecuario, comenzó a las 10 de la mañana y contó con una gran concurrencia. Durante la recorrida, los asistentes pudieron conocer de cerca el trabajo de los apicultores, la importancia de las abejas para el ecosistema y el rol fundamental que cumplen en la producción de alimentos y el cuidado de la biodiversidad.
Esta consigna, junto con mensajes como «Juntos con las abejas», busca promover prácticas de producción agrícola respetuosas y resaltar la conexión vital entre la biodiversidad, la seguridad alimentaria y el bienestar de los ecosistemas.
¿Por qué se celebra el Día Mundial de las Abejas?
La celebración anual del Día Mundial de las Abejas permite sensibilizar acerca del papel esencial que las abejas y otros polinizadores desempeñan en el mantenimiento de la salud de las personas y del planeta, así como sobre los muchos desafíos que afrontan hoy en día. Esta celebración tiene lugar desde 2018, gracias a los esfuerzos del Gobierno de Eslovenia y el apoyo de Apimondia, que dieron lugar a la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas por la que se declaró el 20 de mayo Día Mundial de las Abejas.
La fecha elegida para celebrar el Día Mundial de las Abejas es la del natalicio de Anton Janša, pionero de la apicultura moderna perteneciente a una familia de apicultores de Eslovenia, donde la apicultura es una importante actividad agrícola con una larga tradición.
En la actualidad, el número de abejas, polinizadores y muchos otros insectos está disminuyendo. El Día Mundial de las Abejas supone una oportunidad para que todos ―gobiernos, organizaciones, sociedad civil y ciudadanía interesada― promovamos acciones que protejan y ayuden a los polinizadores y sus hábitats, incrementen su abundancia y diversidad y apoyen el desarrollo sostenible de la apicultura.








Una asociación que nos sostiene a todos
El tema de este año, «Juntos con las abejas, por las personas y el planeta. Una asociación que nos sostiene a todos», pretende subrayar la sólida y duradera asociación entre los seres humanos y las abejas.
Durante milenios, las abejas y las personas han compartido una conexión estrecha y cambiante, moldeada por el modo en que las comunidades de todo el mundo han dependido de las abejas para alimentarse y ganarse la vida, por lo que a menudo estos insectos han pasado a formar parte de su identidad cultural. Desde la recolección de la miel hasta una gran variedad de sistemas apícolas, esta relación se ha adaptado continuamente a diferentes entornos, tecnologías y necesidades socioculturales.
En Plaza Libertad
En la recorrida por la Plaza LIbertad, donde la variedad de stands, con información y destaque de productos tuvimos la oportunidad de dialogar con Marisol Rodríguez, apicultora de la zona de Villa del Rosario e integrante fundadora de la cooperativa local, quien destacó la importancia de este tipo de actividades para generar conciencia sobre el cuidado de las abejas y el futuro de la apicultura.
«Fuimos invitados y anfitriones este año en Lavalleja, y me encanta que las puertas se abran. La cooperativa siempre está presente, disfrutando de las escuelas, de los niños y de la gran importancia que tienen hoy las abejas. Tenemos que cuidarlas porque quedan cada vez menos», expresó.
Rodríguez recordó que la cooperativa nació hace varios años cuando un pequeño grupo de cinco apicultores decidió unirse ante las exigencias de la trazabilidad y la necesidad de contar con una sala de extracción de acero inoxidable, algo imposible de afrontar de manera individual.
«Nos reunimos entre mates y comenzamos con una piecita y una ilusión terrible. Tuvimos apoyo de la Intendencia, del Ministerio y de Mevir. Hoy llegamos a ser 30 socios», relató.
Asimismo, señaló que la apicultura atraviesa momentos difíciles debido al clima y a los efectos de los agroquímicos sobre las colmenas. «Cada vez hay menos flores y menos diversidad de floración. Nuestro gran enemigo es el glifosato y todas esas cosas que destruyen la apicultura», afirmó.
La productora también destacó el valor de la miel uruguaya en el exterior. «La miel uruguaya es de excelente calidad. Exportamos para Europa y Estados Unidos. Nunca sobra miel, siempre se vende», indicó.
Durante la jornada también participó una escritora especializada en abejas del Uruguay, quien acompaña distintas acciones de difusión y concientización sobre la importancia de los polinizadores.
La cooperativa está ubicada en Villa del Rosario, kilómetro 317 y medio, y sus integrantes mantienen abiertas las puertas para quienes quieran conocer más sobre el trabajo apícola.
Finalmente, Rodríguez remarcó la importancia de trabajar con las nuevas generaciones. «Hace años doy charlas honorarias en escuelas y los niños quedan fascinados. Hay que fomentar la apicultura desde pequeños, porque la fruta y gran parte de los alimentos que consumimos existen gracias a las abejas», concluyó.
Cooperativa Apícola Villa del Rosario presente en el Día Mundial de las Abejas
En Uruguay, la miel es reconocida internacionalmente por su calidad, y en el caso de la Cooperativa Apícola Villa del Rosario, la totalidad de su producción se exporta a distintos mercados del mundo.
La cooperativa nació en el año 2005 en Villa del Rosario, al suroeste del departamento de Lavalleja, cuando un grupo de apicultores decidió unirse para construir una sala de extracción de miel comunitaria. El proyecto contó con el apoyo de DIGEGRA, Uruguay Rural, DIPRODE, MEVIR, el Instituto Nacional de Colonización y la Intendencia Departamental de Lavalleja.
Durante la actividad realizada en Plaza Libertad, también dialogamos con Wilmar Ferrando y Sandra Ramírez, quienes compartieron la realidad que atraviesa actualmente el sector.
«Este año fue una cosecha muy mala. Primero hubo demasiada lluvia y después sequía. Estamos hablando de menos de 10 kilos por colmena, prácticamente no cubrimos los costos», expresó Ferrando.
El presidente de la cooperativa señaló además que la apicultura atraviesa una crisis importante debido a la baja producción, los precios y el impacto ambiental provocado por el uso de agroquímicos.
«No se está cuidando el medio ambiente y la abeja es de las primeras afectadas. Antes se perdía un 10 o 15% de colmenas en invierno, hoy estamos hablando de un 33% de mortandad a nivel nacional», indicó.
En ese sentido, ambos destacaron la importancia de generar conciencia desde edades tempranas. «Muchas veces se piensa que la abeja solamente da miel, pero sin polinización no existirían frutas, verduras, lácteos y gran parte de los alimentos que consumimos», remarcaron.
También explicaron que los productos derivados de la colmena van mucho más allá de la miel, incluyendo polen, propóleo y cera, utilizados incluso en la elaboración de medicamentos y otros productos.
Respecto a la actualidad de la cooperativa, señalaron que actualmente cuentan con 11 socios activos, cuando años atrás llegaron a ser 30. «Muchos pequeños apicultores abandonaron la actividad porque los números no dan. Pero seguimos remando para que la cooperativa continúe funcionando», expresaron.
Finalmente, hicieron un llamado a apoyar y fortalecer la apicultura nacional. «Hace falta más respaldo para las cooperativas apícolas y seguir fomentando este trabajo tan importante para el ambiente y la producción de alimentos», concluyeron.
