24.04.2021 Mañana se cumplen 12 años de la obtención del título del Interior en forma invicta de Lavalleja en Artigas

0

El domingo de Minas y Abril, una multitud en Parque Rodó esperaba a los campeones

Con el emocionante gol del «Pelo» Berrueta de tiro libre en el final del juego

Por Leonardo Rodríguez

Cuanto más pasa el tiempo y menos se juega al fútbol en el interior, más añoramos estar nuevamente allí. Revivir esas sensaciones difíciles de plasmar a través de una publicación y que hacían al contexto del juego y del momento.

Mañana se cumplirán 12 años de la jornada en la que la selección de Lavalleja, dirigida técnicamente por Pablo Alonso, cruzó literalmente el país de una punta a la otra para ir a buscar el cetro máximo al que se puede aspirar en el fútbol del interior. Y junto a ese grupo excepcional de jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, los de la Liga Minuana y de la empresa que gerenció el ciclo, una multitud embanderada con la causa, que colmó el sector visitante y que en algunos casos hizo esfuerzos importantes para decir presente en una noche que iba a ser tan especial como inolvidable.

Es increíble como tantas cosas importantes de un ciclo que se extendió por espacio de cinco meses, se resuman a ese instante donde un futbolista demuestra su talento al tomar una pelota para patear un tiro libre en un momento clave de la noche.

Pero así sucede. De hecho, toma mayor realce el golazo de tiro libre de Andrés Berrueta, que solo hizo goles en las finales, en los dos partidos con Canelones del Este por la final del Este y en los dos partidos con Artigas por la final del Interior, mientras Mario Amorín completó una Copa espectacular, anotando a lo largo de todo el ciclo, llegando a ser goleador del interior pero cerrando aquel torneo con una lesión que lo aquejaba y le limitaba sus posibilidades deportivas.

El extenso camino de aquella Copa, arrancó por el Este y lo hemos repasado fecha a fecha en nuestra sección Un día como hoy. Serie de primera fase con Zona Oeste de Maldonado y los rivales que se volverían a cruzar por el camino en semifinales, Maldonado, y la final, Canelones del Este. En segunda fase de la región, el ida y vuelta con el exótico Tranqueras y luego, a definir, primero eliminando a los fernandinos y posteriormente, logrando el título esteño en Pando.

El destino y las situaciones reglamentarias ambientaron el hecho de que la consagración sea en forma invicta. El único partido que aquel combinado perdió, la ida de semifinal en Minas con San José, luego fue anulado.

Tras una espera considerable, llegó el cruce de semifinales del interior con Paso de los Toros, para acceder a la final con Artigas, al que se había vencido en casa a Estadio repleto. Fue 2-1 con las anotaciones de Fernando Rodríguez, capitán de Lavalleja aquella noche, al minuto de juego y Andrés Berrueta a los 11′ y de penal. El destacado Ramón Souza (79′) descontó para los artiguenses. Había que confirmar en suelo ajeno y con esa ilusión, el éxodo del pueblo serrano arribó a la cita, aquel 25 de abril de 2009.

LA EMOCIÓN EN TIEMPO SIN REVANCHA

Aquel 25 de abril de 2009 en Artigas hacía calor. En el entorno del «Matías González» se respiraba fútbol con aroma a definición. A medida que se acercaba la hora del partido, la ansiedad crecía.

En la tribuna principal, todos aseguraban que el éxito local iba a derivar la serie en tercer partido. En el sector popular, el medio millar de serranos conservaban la ilusión de quedarse, esa misma noche, con la Copa.

Arbitró Néstor Izquierdo de Florida Interior. El entrenador de Lavalleja, Pablo Alonso, no pudo contar con Sebastián Suárez, por lo que una vez más estuvo en la zaga Sebastián «Cebolla» Zeballos, que en la ida suplió a Valiente. En síntesis, Gerardo Zeballos fue el arquero. Mauricio Jorge, Sebastián Zeballos, Mauricio Valiente y Mayco Correa conformaron la línea final. Carlos Corbo, de gran actuación, Néstor Correa y Ánderson Da Silva trabajaron en la mitad del terreno.  A los 74′ Miguel Cortés ingresó por el brasileño. Más adelante apareció Luis Díaz, capitán del equipo, sustituido a los 67′ por Santiago Pesca, mientras que el ataque lo conformaron Andrés Berrueta y Mario Amorín, que llegó menoscabado físicamente y a los 74′ dejó su lugar a Fernando Rodríguez.

Abrió la cuenta para Artigas Javier Moreira (25′), pero Lavalleja consiguió la igualdad, instantes después, con cabezazo de Mario Amorín (31′) que le cambió la trayectoria a un envío aéreo de Anderson Da Silva. Fue el último gol de Mario en el torneo, que entonces se debatía con la defensa artiguense y con sus limitaciones por la lesión. En el complemento, Ronny Paz (51′) volvió a adelantar al local, filtrándose entre la defensa y superando a Zeballos. A 20 minutos del final, Santiago Pesca se fue expulsado por una agresión, estuvo solo 3 minutos en cancha y su salida complicó las cosas para el combinado. Se iba el juego. Lavalleja quería pero no podía. Los artiguenses ya hablaban en su tribuna del viaje a Paso de los Toros, al tercer partido. Sin embargo, ya en tiempo de descuentos, Berrueta generó la falta al borde del área que originó la expulsión de Germán Díaz y un minuto después, ante el estupor de todos, luego de ir y venir al costado de la pelota, de mirar la barrera, de reclamarle cosas al árbitro, el «Pelo» expuso toda su categoría para marcar con certero zurdazo el inolvidable gol del título, el que desató las emociones, el que hizo caer lágrimas, en Artigas y en Minas a la distancia.

Con el contenido anímico que el instante ameritaba, Lavalleja defendió bien los minutos finales y llegó el pitazo de Izquierdo que desató la algarabía serrana. Lavalleja, por segunda vez en su historia, era campeón del interior, pero en este caso lo había obtenido de forma invicta, con un broche de oro para el cierre de la campaña.

Mario Amorín fue el goleador del interior, con 14 anotaciones, superando en dos al duraznense Andrés Rivas y promediando un gol cada 79′. Mayco Correa fue el más regular en cuanto a presencias, al tiempo que en el arco, Gerardo Zeballos y Roberto Alayón repartieron sus actuaciones, aunque también tuvo minutos «el Flaco» Marcelo Díaz.

EL PLANTEL CAMPEÓN

Lavalleja utilizó prácticamente todo su plantel en esa Copa Nacional de Selecciones durante las 16 presentaciones oficiales, que obviamente exceptúan el partido ante San José, donde sí tuvieron validez las amonestaciones exhibidas.

Los por entonces juveniles Gabriel Alegre y Diego Fernández, que en principio integró el grupo del Sub 18 y Agustín Zubeldía, que reiteró lesiones de rodilla, fueron los tres jugadores que no llegaron a estar nunca en cancha.

Integraron el plantel los arqueros Roberto Alayón, Gerardo Zeballos y Marcelo Díaz. Los defensores Mauricio Valiente, Emiliano Rivero, Luis Espinosa, Sebastián Suárez, Mayco Correa, Mauricio Jorge, Santiago Pesca, Gabriel Alegre y Agustín Zubeldía. Los volantes Carlos Corbo, Guillermo Caitano, Diego Fernández, Matías Fernández, Pablo Juri, Ruben Abreu, Néstor Correa, Miguel Cortés, Anderson Da Silva. Y los delanteros Mario Amorín, Gamaliel Martínez, Fernando Rodriguez, Andrés Berrueta y Luis Díaz. El Cuerpo Técnico estuvo integrado por Pablo Alonso (Director Técnico), Edgardo García (Ayudante Técnico), Profesor Gustavo Alzugaray (Preparador Físico), con el aporte de su hijo, el Profesor Gustavo Alzugaray, Raúl Barragán (entrenador de arqueros), Oscar Martínez (kinesiólogo), Javier Soria (equipier), deportólogo Daniel Antúnez (médico), Asunción Martínez (masajista) y Horacio Casas (coordinador). Carlos Melgar Acosta fue el delegado. El colega Waldemar Martínez trabajó como secretario de prensa del seleccionado. Lavalleja estuvo gerenciado por Cobatir Group, la firma cuyos principales eran Raúl Alonso, Gerardo Cano y Bernardo De Barbieri. La Liga Minuana de Fútbol de Lavalleja era presidida por Alcides Larrosa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *