12.11.2022 ACV o Ataque Cerebrovascular Isquémico
Por Karina Núñez
El ACV o ataque cerebrovascular isquémico es una de las principales causas de morbilidad y discapacidad en nuestro país. Hace unos días atrás se realizó un seminario donde allí se puso en la puesta a punto este tema tan importante para todos.
La Dra. Silvia Scampini fue quien informó que «los ACV se clasifican en infartos cerebrales o en hemorragias cerebrales. Los signos y síntomas que aparecen en una persona que sufre un ACV agudo, son desviación de rasgos en la cara, pérdida de fuerzas de un miembro superior y de un miembro inferior o dificultad para el habla. Cuando estos síntomas aparecen en forma brusca constituyen un ACV que requiere ser asistido en las primeras horas de haber sucedido el episodio para aplicar un tratamiento específico que pueda revertir la situación, solo para el caso de los infartos cerebrales, no para las hemorragias. El paciente o la familia que esté presente y vea una situación de este tipo, tiene que llamar inmediatamente a la ambulancia o servicio de emergencia móvil que corresponda, para que sea trasladado a su prestador de salud inmediatamente».
PARA REVERTIR LA SITUACIÓN
Indicó la doctora que «el médico de traslado y el médico que está en la emergencia va a valorar al paciente para evaluar el cuadro neurológico que tiene y se le hará una tomografía computada de cráneo para descartar hemorragias. Luego, si el paciente y/o la familia están de acuerdo, se puede realizar un tratamiento médico antes de las 4 horas de comienzo del episodio isquémico, que puede revertir la situación. Si se constatan arterias de grueso calibre tapadas con coágulos recientes, también se puede hacer un procedimiento el Montevideo en Sanatorio Americano, que es retirar con una guía el trombo que está tapando la arteria en un procedimiento que se llama trombectomía mecánica».
LA MENOS POSIBLE DEMORA
«Por todo esto la consulta ante un cuadro neurológico no puede demorarse, tiene que ser enseguida que aparecen los síntomas para que los médicos puedan evaluar al paciente, controlar la presión arterial, si está alta, saber cómo están la glicemia para corregirla, hacer exámenes de sangre para saber cómo está la coagulación, para luego proceder a hacer el tratamiento y organizar un traslado inmediatamente para que sea tratado en el Sanatorio Americano, en el caso de CAMDEL, si es la situación. Luego del tratamiento médico, los pacientes quedarán internados en CTI y comenzará en forma temprana la rehabilitación con fisioterapia, para disminuir las secuelas que puedan quedar en un infarto».


TRATAMIENTOS
En CAMDEL, dijo la Directora Adjunta que «venimos haciendo este tipo de tratamientos hace unos cuantos años, pero ahora tenemos la posibilidad de protocolizar y hacerlo en más pacientes siempre y cuando se cumplan los criterios de indicación del tratamiento. Para eso los médicos de emergencia y los médicos de las móviles, el personal de Enfermería (fundamental en estos casos) los intensivistas y los neurólogos, estamos capacitados para atender estos pacientes y en todos los casos posibles intentar la reversión del cuadro neurológico para que haya menos secuelas y no se pierda la capacidad funcional, además de todas las complicaciones a nivel familiar que trae como consecuencia tener un miembro de la familia con cualquier discapacidad».

CONSULTA INMEDIATA
«CAMDEL cuenta con el servicio de emergencias a domicilio que se hace a través de SEM, los médicos de SEM están capacitados también en el diagnóstico de estos pacientes por lo que, reiteramos entonces la importancia de una consulta inmediata ante la aparición de un déficit neurológico o una dificultad para hablar para que pueda ser asistido el paciente en CAMDEL o en el hospital si es usuario del hospital y proceder a realizar tratamiento, siempre y cuando se cumplan los criterios para que entren en este protocolo y e intentar revertir la situación. Aclaramos que no el 100% de los pacientes van a entrar en el protocolo y que los riesgos de sangrados con esta medicación, que es un anticoagulante muy potente existe, pero se intenta revertir la isquemia para recuperar las fuerzas de un brazo, de la pierna o el habla. Siempre tenemos que apuntar a la prevención, como en todas las enfermedades, acá lo que más importa es que los pacientes mantengan las cifras de presión arterial controladas con medicación si es necesario y el bajo consumo de sal o nada si son hipertensos. Los controles de la diabetes, en caso de los diabéticos, el control del sobrepeso, el ejercicio físico y todas aquellas causas que mayor daño hace a todo nuestro sistema vascular, también el cese del tabaquismo, el control de las cifras de colesterol y de ácido úrico, son otros factores de riesgo que tenemos que prevenir para que disminuya la posibilidad de tener un ACV y quedar con secuelas. CAMDEL cuenta con un equipo de médicos en Policlínica para hacer la prevención y el diagnóstico precoz de todas estas enfermedades y hacer el tratamiento correspondiente. También cuenta con neurólogas, que podrán ser consultadas con pases, en policlínica si es necesario y que por supuesto que concurren a Sanatorio si tenemos el ingreso de algún paciente por cuadro neurológicos».
Por último la doctora indicó que «debemos apostar a la prevención, ya que por más prometedor que sean los nuevos tratamientos, existen riesgos de secuelas y complicaciones que es mejor, siempre, evitar».
