13.04.2023 Germán Fernández, el carismático capitán que nos representa dentro y fuera de la cancha
Por Leonardo Rodríguez
En el cierre de la Copa de 2018, Lavalleja buscaba afanosamente el gol del desnivel ante Durazno que le diera la chance de ir al alargue para quedarse con la Copa ante el dueño de casa. El envío al área cabeceado por el Pelo Berrueta, derivó en el chiquilín de 21 años que tenía tiro de derecha, pero por temor a ser bloqueado, enganchó para rematar de zurda. Su tiro amortiguado derivó a un costado y así se terminó la final. Con Amorín tomándose la cabeza en el área y con aquel gurí anímicamente destrozado en el suelo. Ese chiquilín era Germán Fernández, que en aquel verano usaba la camiseta 19 de la selección, a la que ya había llegado en 2016.
Hoy día, cinco años después, con dos títulos del Interior conquistados, uno con el Lavalleja FC y el más reciente con la selección, Germán es el carismático capitán que nos representa, tanto dentro como fuera de la cancha.
En estas horas, desde que la Copa quedó en la capital de las sierras, ha aceptado cuanta invitación ha surgido y se ha sacado un montón de fotos con el trofeo, siempre positivo, con una sonrisa, recordando cuando era un niño y veía con admiración a los cracks que todo el Estadio aplaudía.
Concatenado con la historia narrada, viene el detalle de que le obsequió la medalla de campeón a su madre. “Viene todo de la final de 2018” contó el lunes en Palabras Más, Palabras Menos, el programa de Pepe Presa en Federal FM. “Cuando me toca errar esa jugada, el partido termina y me voy al vestuario llorando, caliente, no quise ni agarrar la medalla, me la llevaron al vestuario. Cuando llegué a casa, la tiré. Y por allá, a los meses, encuentro que mi madre tenía la medalla guardada. Entonces a partir de ahí dije que siempre que saliéramos campeones, la medalla era para ella”, resumió.
EL BRAZALETE Y TIRAR TODOS PARA EL MISMO LADO
Germán ya había experimentado ser campeón del Interior con la selección juvenil. Ahora le tocó con la Absoluta y con el plus de ser el capitán. Cuenta que “lo del brazalete me tomó un poco por sorpresa, no lo esperaba. Después no cambié. Si Gerardo (Cano) decidió darme la cinta de capitán fue por lo que yo ya venía haciendo, por mi forma de ser y yo no iba a ser de otra forma. Si bien él, muchas veces, porque me lo dice, piensa que me preocupo mucho en que todos estén bien y a veces me olvido un poco de lo futbolístico… es mi forma de ser. Muchas veces me pasa que vienen mis compañeros a decirme ‘pasa esto’ y siempre intento que tiremos todos para el mismo lado”, explica.
Agrega su percepción del contexto. “Yo creo que en el fútbol del interior, dirigentes, cuerpo técnico y jugadores, es casi todo a pulmón. Por más de que un día haya un peso más o un peso menos, si todos tiramos para el mismo lado, si todos medianamente intentamos estar en el mismo barco, te aseguro que las cosas salen mucho mejor. Por lo menos es mi forma de verlo. Porque no hay roces entre dirigentes y jugadores, ya el jugador está un poco más contento. Si el dirigente ve que el jugador está dejando todo, también va a estar más contento”, marcó Germán que cumple un rol especial fuera de la cancha.
De hecho, este verano pasado “éramos un plantel de 32, por partido quedaban 11 afuera del plantel. Al mes y medio en pleno verano quedamos 22, 23. No dejó nadie. Estábamos los 32 para lo mismo. Muchas veces había alguna mala cara porque las cosas no le salían, porque querían jugar. Y las calenturas muchas veces se la agarraban con él (DT), yo también me he enojado con él. A mí hay veces que me parece que no me pone o yo no quería salir y me caliento con él. Nadie transmitía la calentura al grupo. Creo que eso, cuando las cosas no nos salían, fue fundamental” estableció.
EL GOL NUNCA SOÑADO Y LAS CHARLAS CON AMORÍN
Sobre el gol que resolvió la Copa, “uno nunca se imagina hacer el gol que me tocó hacer. Creo que todo jugador del interior sueña con hacer un gol, en la final y en la hora. Yo no lo había soñado nunca” reconoció Fernández.
En el viaje de regreso de Durazno en 2018, fue Amorín quien le habló a Germán e incluso le trasladó su visión de que seguramente iba a tener muchas instancias de esas por delante. El capitán reconoció que “no fue la única charla que he tenido con Mario. Después de perder la final el año pasado también la tuve, porque también era como que había caído en un pozo. Esa de 2018 me dolió, nunca la había querido ver y la miré como a los dos años y mirando bien, cuando engancho tengo cinco compañeros solos y atiné a patear. Ahora tuve suerte, pienso yo, porque tampoco fue que definí muy lindo, el golero me la ataja y el rebote me cae en mi gran zurda (risas). El fútbol te da revanchas y el mensaje que da este grupo es que nos hemos caído mil veces y nos hemos levantado mil y una” afirmó.
CANO: “CAPITÁN QUE VA A HACER HISTORIA”
Gerardo Cano también formó parte del programa e irrumpió en la charla cuando se hablaba del capitanato. “Él es el capitán por lo que representa afuera y adentro de la cancha. Sin dudas. Lavalleja tiene un capitán que va a hacer historia. Ya la hizo, la está haciendo y la va a hacer. Al punto tal que adentro de la cancha ha hecho las cosas más lindas con las alegrías más grandes que nos ha dado y afuera de la cancha, he tenido que armar reuniones para decirle ‘vo, fiera, olvídate de todo lo que estás haciendo afuera por tus compañeros, aflojale’. Vos pensá que tenemos que salir Campeón del Interior, vos sos el capitán y vos la vas a romper, si mañana no viene a vernos nadie, no es problema tuyo, vos no tenés que vender entradas, la concentración y todos los otros problemas, los arreglamos los otros’” confesó el DT.
El “Diablo” añadió que “yo me identifico mucho con Germán, porque hubieron técnicos que yo estaba hecho pelota y sentí el orgullo de que para ellos, Canito tenía que estar. Y cuando tenés eso, Canito no puede fallar. Y los otros diez compañeros tampoco van a fallar”.
GOL CON EL ALMA
Tras decretarse autogol el de la final del Este en San Carlos, el que convirtió en Fray Bentos fue el primer gol de Germán en la Copa. Río Negro reclamó mano. Cano lo definió de una forma especial.
“En ese gol, específicamente, descubrí que existe el alma, porque yo creo que lo hizo con el alma. Venía cayendo, se dio contra el golero, quedaron todos entreverados, no se sabía con qué había que meterla, pero había que meterla y entró” destacó el DT.
Germán Fernández tiene 26 años, más de 60 partidos en la selección y las cosas muy claras. Hay capitán del combinado para disfrutarlo varios años.
