11.12.2023 Padre Fernando Pereira: «Siempre dije que quería ser pastor con olor a oveja, lo intento todos los días»

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Padre Fernando Pereira (4)

Por Karina Núñez

Nuestra historia de vida, es de alguien que desde muy pequeño ya sabía su vocación, su cercanía con la iglesia, sus juegos desde pequeño, su entrega a la vida y hoy cumpliendo con el deseo de Dios, de estar cerca de los suyos, en la parroquia de la «Cuchilla», donde creció y fue sumamente feliz en su niñez.

Fernando Gustavo Pereira Chaparro nació el 10 de diciembre, en la ciudad de Minas. «Me crié aquí en este barrio Las Delicias. El primer año que hice el jardín lo hice en el Colegio San José y después pasé a la escuela número 12 de Las Delicias. Después estudié en el liceo departamental Fabini. Mi familia estaba constituida por mis padres, mi papá ha fallecido ya, mi mamá y tengo tres hermanos, soy el menor, llevamos 11 años de diferencia y tengo tres sobrinos.De muy pequeño estuve vinculado a la Parroquia Santa Teresita, y recuerdo una niñez preciosa, muy linda. Momentos vividos preciosos. Siempre me gustó la música, estudié música y soy profesor de música. Desde siempre cercano a la parroquia donde estaba el Padre Inmediato, vivíamos a casi dos cuadras de la parroquia así que siempre estuve muy vinculado con la parroquia. De la escuela tengo los mejores recuerdos y de mis maestros. También desde jardinera con la maestra Susana Costa, primer año con Sonia Layes. Segundo año  con Susana Fachelli. En tercer año, tuve a Julio Alba. En cuarto a María del Carmen Fernández de Acuña. Quinto a Julio. Y sexto a Coco Trelles. La verdad que me marcó mucho la escuela, me marcó mucho los compañeros, además nos criamos todos juntos aquí en el barrio».

LA HISTORIA VOCACIONAL

Preguntamos si cuando pasa al liceo ya tenía la idea de lo que quería ser en su vida y nos dijo «siempre que me hacen esta pregunta, siempre me quedo pensando. Y sí, puedo decir que desde los cinco años, siempre tuve esta inclinación de ser sacerdote. Yo jugaba a realizar las misas, jugaba con la galletita, con un vasito de Coca-Cola, algo que no es común en la escuela. Ponía a mis primas quienes jugaban conmigo y predicaba. Me gustaba imitar mucho al Padre Inmediato como hablaba. Recuerdo que tenía la Biblia desde niño, y un tambor, que también era partícipe de los juegos, y así fue como empezó toda mi historia vocacional. Después fui creciendo como un joven normal, empecé a discernir mi vocación, si realmente mi vocación era ser sacerdote. De ahí fui a terminar el liceo. Me fui a la Facultad de Psicología, comencé la carrera, pero dejé, porque sentía que mi llamado era por otro lado.
Ingresé al seminario interdiocesano, Cristo Rey durante 8 años durante toda la semana vivía en Montevideo y los fin de semana venía a Minas. Después íbamos a las parroquias, nos mandaban a distintas parroquias a hacer la pastoral de los fines de semana».

«MI FAMILIA HA SIDO UN PUNTAL Y APOYO MÁXIMO EN MI VIDA»

«Mi familia siempre ha sido un puntal, el apoyo máximo, desde el primer momento mi familia lo tomó muy bien, es más ya lo estaban esperando, porque ya me veían con inclinación religiosa. Y siempre me apoyaron en todas mis decisiones. Siempre me dieron para adelante y por eso digo que la familia, para mí ha sido mi apoyo en todo hasta el día de hoy, que están siempre atrás, acompañándome, ayudándome, dándome ánimo, etc. Si me preguntan, si tuviera que nacer de nuevo, sería nuevamente sacerdote».

HACE 10 AÑOS SIENDO SACERDOTE

Cuando llega el momento de su ordenación como sacerdote, «fue el 29 de junio del año 2013, hace 10 años, donde fui designado en la parroquia de José Pedro Varela. Estoy un año y algo con el padre, en aquel momento el padre, Pablo Jourdan, hoy monseñor Pablo Jourdan. Después el obispo me pide que me haga cargo de Mariscala, y en Mariscala estoy casi 7 años, al año de estar en Mariscala me pide que me haga cargo de la parroquia de Aiguá, así que tenía dos parroquias. Aunque las distancias son cortas, la verdad que fue una experiencia preciosa y un recuerdo enorme con las dos comunidades distintas. Pero la verdad es que Mariscala me marcó muchísimo».

EL RETORNO A SU CIUDAD

Para Minas, vuelve en diciembre de 2019, «siempre digo que a Minas llegué siendo cura de la pandemia, porque estuve casi tres años estando aquí, en todo este sistema. Nunca creí que iba a venir a mi parroquia de origen, porque no es común, era como un sueño y la verdad que me siento contentísimo de estar en mi parroquia de origen, donde es mi casa, y donde tengo muchos recuerdos».

UNA PARROQUIA DE PUERTAS ABIERTAS

Al hacerle referencia qué es lo más difícil que le toca hacer en esta sociedad, nos contó «uno siempre se está cuestionando, y uno lo que quiere es ser testimonio, cuando me ordené dije que quería ser pastor con olor a oveja, y eso lo intento todos los días, pero también soy de meter la pata, todos los días.
Muchas veces uno se equivoca, y soy apasionado y entregado a la gente. A mí me gusta entregarme a la gente totalmente, y acompañar a la gente. Por eso, desde el día uno que llegué acá, dije, esta parroquia tiene que ser una parroquia de puertas abiertas, que venga quien quiera, no se le pregunte quién sos, sino que venga. Además siento que hay mucha necesidad de la gente de ser escuchada, y eso es una de las cosas que he experimentado desde hace tiempo, que la gente viene mucho a charlar, a lo mejor no vienen tanto a misa, pero vienen a hablar de todas formas. Mucha gente necesita ser escuchada y acompañada. Entonces uno trata de ayudar en lo que uno puede y de acompañar».

«UNO HA HECHO LO QUE TIENE QUE HACER»

Le hicimos referencia a la Parroquia Santa Teresita y todo lo que se ha logrado y nos dijo «es como dice el dicho, uno ha hecho lo que tiene que hacer, pero creo que se ha hecho muchas cosas, y uno va pasando, haciendo recuentos, y decís cuántas cosas. Uno no se da cuenta y hay muchas cosas para hacer, hay muchos sueños, hay muchas ganas de seguir trabajando. Creo que la gente lo ha tomado muy bien, me he sentido apoyado por la comunidad minuana también. Esa era la idea, de que la gente conociera más la parroquia. Más allá que la gente, todo el mundo la identifica con el padre Inmediato y que es así, pero nosotros hemos querido eso, yo he querido mucho que la presencia de Mario esté aquí porque marcó mucho. Hay un antes y un después con Mario Inmediato. Una de las cosas que acabamos de hacer, fue inaugurar el museo parroquial, que eso ha sido, una novedad porque nunca se había escuchado.
Pero siempre la consigna es que nadie se vaya con las manos vacías, que siempre algo se lleve la gente. Uno con sus aciertos, con sus errores, pero siempre tratando de ayudar y de acompañar, y siempre con buena intención».

«LA GENTE TIENE HAMBRE DE DIOS, PERO NO SABE CÓMO BUSCARLO»

Cuando hablamos si la gente tiene fe y cree en Dios, nos dijo «siempre digo que la gente tiene hambre de Dios, pero no sabe cómo buscarlo. Porque estamos viviendo hoy una cultura sin Dios. La gente tiene necesidad y se acerca, se acerca mucho a rezar, a pedir una estampita, pero hay como ese querer despertar nuevamente, pero hay mucho para trabajar», afirmó.

«EN UN FUTURO SIEMPRE ME VEO DONDE DIOS QUIERA»

Al preguntarle si se ve en un futuro acá, nos dijo «me veo donde Dios quiera, siempre estoy a disposición, y a donde Dios quiera estaré, porque me hice sacerdote para donde Dios me mande. Ahora hemos comenzado también una misión parroquial, que es todo un desafío grande, hicimos el lanzamiento el 1° de octubre, después que terminaron los cincuenta años de la capilla, y va a seguir el año que viene, donde justamente la idea es llegar a cada casa del barrio, hablar con la gente, escuchar, y de ahí también hacer propuestas para cómo trabajar en la parroquia, porque uno puede hacer tantos proyectos, pero si no acompañan o el barrio no lo está necesitando no sirve. Queremos crear puentes con la gente».

CAMPAÑA SOLIDARIA

«También estamos haciendo una campaña para Navidad solidaria, estamos pidiendo la colaboración de toda la gente, de la comunidad, para hacer canastas para tanta gente. Estamos en unas trescientas familias para poder ayudar. Esperemos que la providencia nos ayude. Siempre ha pasado que parece que no llegamos, pero la sociedad siempre responde, llega el momento y responde. También estamos preparando el pesebre viviente, que si Dios quiere será el domingo 17. También se está preparando un coro, que va a debutar de adultos, de jóvenes, de niños y que está dirigido por alguien que tiene muchísima experiencia en esto, que es directora de coro, inspectora de música, la directora María del Verdún Correa. El jueves 14 de diciembre tenemos la Banda Departamental en el atrio de la iglesia, también para la gente del barrio. Porque la idea es que también la gente del barrio pueda recibir este mensaje de Navidad».

«LA FELICIDAD ES CUANDO UNO SE ENTREGA»

Antes de finalizar esta entrevista, conociendo un poco más de la vida del padre Fernando, le preguntamos si es un hombre feliz y nos dijo «soy feliz, obviamente que también tengo mis momentos. Pero soy feliz porque estoy donde Dios quiere que yo esté. Y la felicidad es cuando uno se entrega y se dona. Ahí es donde uno puede serlo. Me siento feliz de lo que hago, lo que realizó, a pesar de que no es fácil, sobre todo en estos tiempos que vivimos, pero siempre le digo a la gente que no nos dejen solos, sino que nos acompañen, que nos ayuden, que somos humanos y que necesitamos el afecto y el cariño de todos», finalizó.

«Un auténtico servicio a la Palabra requiere por parte del sacerdote que tienda a una profunda abnegación de sí mismo, hasta decir con el Apóstol: «Ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí» (S.S. Benedicto XVI)

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