La suerte volvió a sonreírle a Minas: un vecino ganó más de 25 millones de pesos en el 5 de Oro



Por Karina Núñez
La ciudad de Minas amaneció este lunes con una noticia que llenó de alegría a todos. Uno de los dos grandes premios del 5 de Oro sorteado el domingo 12 de julio, en el marco del Día del Padre, quedó en manos de un vecino de nuestra ciudad, convirtiendo nuevamente a Lavalleja en protagonista de una de esas historias que ilusionan a todo un pueblo.
El boleto ganador
El boleto ganador fue vendido en la Agencia Nº 9 de Minas y compartió el Pozo de Oro con otro ticket comercializado en la ciudad de Young. Los números favorecidos fueron 27, 13, 4, 23, 10 y 26. Al registrarse dos aciertos, cada uno de los ganadores recibirá la suma de $25.620.364, repartiendo un pozo total de $51.240.728.
La historia que queremos contar
Pero detrás de ese boleto ganador hay una historia que también merece ser contada. Apenas se conoció la noticia, salimos en busca de quien vendió la suerte: el querido Luis «Luisito» Olivera, un hombre conocido por generaciones de minuanos, que desde hace casi seis décadas recorre las calles de la ciudad repartiendo diarios y, desde hace muchos años, ofreciendo también quiniela, Tómbola y 5 de Oro.
«Lo presentí»
Con la emoción reflejada en su rostro, Luis recordó el momento en que escuchó el resultado del sorteo.
«Cuando dijeron que el pozo repartido había caído en Lavalleja, presentí que había sido yo quien había vendido el boleto», contó con una sonrisa que delataba la felicidad que todavía lo invade.
Y su intuición no falló. Minutos más tarde recibió el llamado del flamante ganador.
«Me llamó esa misma noche. Fue una alegría muy grande. Yo ya había presentido que el boleto lo había vendido yo, por eso enseguida empecé a pensar en mis clientes fijos», relató.
Luis prefirió mantener la identidad del afortunado vecino en absoluta reserva, aunque sí confirmó que se trata de un cliente de muchos años.
«Juega siempre los mismos números. Es un cliente fijo de hace muchísimo tiempo. Me pone muy feliz saber quién fue el ganador», expresó con evidente emoción.
Para Luis, esta también fue una jornada histórica. Al preguntarle cuántas veces había vendido un primer premio del 5 de Oro, respondió que esta es la primera vez que entrega un Pozo de Oro.
«Había vendido el Pozo de Plata y hace muchos años vendí un 5 de Oro, pero en aquella oportunidad salió repartido entre más de veinte personas. Esta es la primera vez que vendo un Pozo de Oro como este.»
Detrás de esa alegría hay una vida de trabajo. No importa si hace frío, llueve o el sol cae con fuerza; Luis sigue recorriendo cada día las calles de Minas con la misma dedicación que lo caracteriza.
Comenzó repartiendo diarios hace casi 60 años y, con el paso del tiempo, sumó la venta de juegos de azar.
«Las quinielas eran de Walter Guillén, hermano de Omar. Yo lo ayudaba cuando estaba enfermo y un día le dijeron que la agencia había quedado para mí», recordó.
Historias como esta demuestran que, muchas veces, la suerte tiene rostro de vecino. Y si bien el gran premio quedó en manos de un minuano que seguramente hoy vive uno de los días más felices de su vida, la emoción también se multiplicó entre quienes lo conocen y, especialmente, en Luis Olivera, un trabajador querido por todos, que después de tantos años recorriendo las calles de Minas pudo vivir, en primera persona, la inmensa alegría de haber vendido el boleto que cambió una vida para siempre.
