04.01.2021 Néstor Peña Trigo: desde zapatero, escobero, trabajo con cal y barraquero, hasta político y edil de la Junta Departamental

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 Por Karina Núñez

Néstor Peña Trigo nació en Minas en Barrio Estación, en Avenida General Flores y Ugolini, el 17 de octubre de 1936. Fue a la escuela Nº 11, vivió con su madre, padre, y hermanos en un contexto que había que luchar para mejorar por lo que empezó a trabajar, a la edad de 9 años que ya era zapatero. 

Peña recordó que «mi madre hacía el trabajo de costura de los zapatos y mi padre era un artesano del calzado. Hacía a medida el calzado y tenía las mejores ganas de trabajar, por eso aprendí el oficio, lo que no me gustaba». 

«Un día decidí y me fui a hacer escobas y cepillos a lo de Amarelle y después estuve en la Farmacia Somma hasta que un día empecé a trabajar en la Calera Lavalleja y empecé a estudiar. Lo que no pude hacer cuando era chico porque había que ayudar a la familia, lo hice después con más años, siempre con muchas ganas de aprender y superarme», afirmó.

Luego llegó la Barraca a su vida, «la Calera Lavalleja estaba muy mal, casi no se trabajaba y entonces empecé hacer reparto en bicicleta y carretilla, años muy difíciles, pero la gente me ayudó muchísimo, además de que teníamos excelentes precios», relató. La Barraca se ubicaba en calle Santiago Vázquez entre Batlle y Brígido, teniéndola por más de 60 años.

Peña rememoró que se levantaba a las 4 de la mañana, «iba a buscar arena al Santa Lucía, también se hacía reparto en horas de la mañana. Se contaba con tres colaboradores que eran casi familia, muy buena y trabajadora. Siempre reconocí el esfuerzo de la gente que trabajaba conmigo, y siempre fui justo para con ellos».

«Después llegó la dictadura y la venta se cortó, por lo que decidí comprar un terreno en Barrio Diano y comencé a construir una casita con un amigo que era constructor y allí hicimos dos casitas, logrando cerrar la calle, ponerle caños y de esa manera logré tener esas propiedades para poder alquilar», comentó.

LA POLÍTICA EN SU VIDA

Además de trabajar, Peña dedicó parte de su tiempo a la política. «Estuve trabajando con Juan Miguel Salaverry y siempre fui hincha rabioso de él, y cuando llegué a ser edil fue gracias a él, por lo que después pude pagarle con el nombre de una calle en el Barrio Las Delicias.

«Salaverry era un trabajador, muy amable y siempre dio dinero de su bolsillo para ayudar y eso lo saben muchas personas», afirmó.

Lamentablemente recordó que «cuando falleció  justo estaba de viaje en Canadá y no pude acompañarlo, por eso siempre dije que quería hacer algo por él, y me llevó 15 años que se nominara la mitad de la Plaza Las Delicias con su nombre».

Señaló con mucha firmeza que «Salaverry, fue un hombre que nunca miró a quien votó, nunca se dejó influenciar, él siempre estuvo abierto a ayudar a todas las personas».

Peña fue edil del año 1985 al 1990 y de 1990 al 1995, siempre «me gustó trabajar, siempre y quise ayudar a todos los que se acercaban a pedir cosas al edil y espero haber llegado a lograr algo en la política, porque nunca me sentí político, pero siempre me gustó trabajar».

Con su esposa Glenda Hernández y el ex edil Alcides Abreu.

GRUPO ECOLÓGICO AREQUITA

También nuestro entrevistado nos expresó que «en 1985 nace el grupo Ecológico Arequita el 5 de junio, día del medio ambiente, desde ahí se forma el grupo, que junto con Glenda (Hernández) y con otras personas que se arrimaron, porque destacó que la obra siempre fue solidaria y sin fines de lucro. Jamás pedimos un peso, siempre trabajamos para ir haciendo las cosas, como por ejemplo la represa de aguas servidas en barrio Estación, lo que llevó 16 años en poder lograrla».

«Se hicieron muchas cosas con el grupo Ecológico, se plantaron árboles, se brindaron charlas, se hizo mucho trabajo con las escuelas, y lo importante es que aún las personas reconocen aquellas cosas realizadas con los niños y en cada barrio que estuvimos presente», mencionó.

Peña Trigo recordó con mucho orgullo y emoción la suelta de pájaros del Parque Rodó, que su propia hija la Intendente Dra. Adriana Peña en aquel entonces decidió soltar y lo rememoró como «un gran momento».

«Además ese mismo día se hizo la plantación de un árbol y la realización de una jaula para pájaros que hoy está en exposición en Casa de la Cultura y fue una gran enseñanza para todos donde se pudo demostrar que el cautiverio no sirve para nadie», señaló.

Peña Trigo recapituló la lucha por los ríos y cauces del departamento, «eso me llevó muchas lágrimas y tristezas, muchos viajes a la DINAMA, a tantos lugares. Presenté miles de proyectos, todos ellos estudiados y con mucho tiempo de trabajo y tiempo de mi vida, pero tuve grandes amigos que me apoyaron».

«HE TENIDO GRANDES DOLORES, PERO TAMBIÉN SOY FELIZ»

Al finalizar, no podemos obviar la pregunta que todos anhelamos en nuestras vidas y es si realmente hemos sido feliz, por lo que nuestro entrevistado dijo que «tuve grandes dolores, pero también soy feliz». 

«Mi gran dolor es haber perdido seres queridos, y aún me cuesta mirar aquella pared (señalando un mural donde se encuentra Iliana, su nieta) y saber que no está, pero sin duda fue el más grande de todos los dolores vividos, fue tremendo y no se recupera, porque siempre estamos pensando qué podría haber sido de ella sin no fuera ese su destino», expresó.

Peña tuvo algunos quebrantos de salud últimamente, pero hoy está muy bien, tiene un marcapaso, un stent, y con un pequeño derrame cerebral que «me dijo el doctor me llevará un tiempo recuperar del todo», pero «la vida me ha dado otra oportunidad y agradezco por ello, al igual que a toda mi familia que me cuidan y siempre están», afirmó.

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